La pandemia obligó a los médicos a capacitarse a alta velocidad

La pandemia obligó a los médicos a capacitarse a alta velocidad

 

La anestesióloga Paulina Rosas Flores dice: Lo mejor es dar servicio cálido

 

Los soldados tienen planes de contingencia, a los médicos nos agarró en desventaja, no se ve claro un plan estatal ni hospitalario

 

POR MARI CARMEN FLORES ÁVILA

 

A punto de salir de la preparatoria la joven realizó su servicio social de “técnico auxiliar nutriólogo” en el Instituto Nacional de Perinatología de la ciudad de México. En ese entonces en su cabeza rondaba convertirse en Química de Alimentos. Paulina Rosas Flores, hija de una maestra llevaba consigo el hábito de la lectura lo que llamó la atención de una de las tutoras.  La joven de escasos 19 años estuvo en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Justo allí, explicó, descubrió que era eso: la medicina lo que quería ejercer.

“Fue en forma azarosa. Una década después estoy satisfecha de mi elección”.  Curso sus estudios en la Universidad Nacional Autónoma de México. Se graduó como Médico General y mucha de su experiencia la obtuvo en su servicio que realizó en la sierra de Durango. “Allá, recuerda, donde en invierno la temperatura es congelantes y para llegar al pueblo al menos se requerían unas 4 horas”. Estuvo en el Hospital Xoco en la capital del país en urgencias. Desde aquella época sabe que “habrá días buenos y malos, pero en general al finalizar el día agradezco poder dar un servicio cálido y con calidad a la salud pública del país”.

En el Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán, donde obtuvo promedio de ingreso de de graduación muy alto la doctora se especializó en anestesiología que la ha colocado en la primera línea de atención a pacientes COVID. “Estamos ante una situación que requiere un estado mental fuerte, una fuerza física para doblar turnos, soportar equipo de protección a 34 grados en Cuernavaca y el temor a contagiarte por algún error al colocarlo o quitarlo”

Son “soldados al frente de esta gran batalla”, qué piensa de ello se le pregunta. Sus grandes ojos tras sus lentes miran fijamente. Un pequeño suspiro se escucha a través de la video llamada. “Los soldados tienen un entrenamiento para enfrentarse en una batalla, no solo físico sino psicológico a diferencia de ellos a nosotros no se nos prepara de manera formal para ello. Esta situación nos obligó a estudiar manejos, pues es algo nuevo, las sedes ofertan capacitaciones generales no enfocadas al área crítica en la que estoy”.

*Periodista / Investigaciones Especiales.

 

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