Kenia Enríquez… “Soy mi propia contrincante”

Kenia Enríquez

 

Esta joven de 27 años es campeona de dos títulos mundiales de box, empresaria, conferencista, analista de boxeo y un claro ejemplo de que la mujer de “sexo débil” no tiene nada

 

Por Mónica Márquez

Ganadora de dos títulos mundiales de box, emprendedora, conferencista y con puños de acero, así es Kenia Estephanie Enríquez Rosas, una joven de 27 años que ha puesto en alto a la mujer y ha dejado en claro que “de sexo débil” no tiene nada.

Desde los 13 años inició en el mundo del box sin imaginarse que se convertiría en una de las mejores boxeadoras del mundo, aunque desde un principio se fijó ese objetivo pese a que su familia, integrada por su papá Gustavo Enríquez y Gabriela Rosas, al principio no estaba de acuerdo.

“Entre la primaria y la secundaria, era una niña muy rebelde, mi papá ya nos sabía qué hacer conmigo… Yo creía que era lo mismo pelearme en la escuela que arriba de un ring. En esos tiempos, mi papá practicaba box y me llevó al gimnasio a entrenar para sacar mi adrenalina. A los diez días, exactamente el 20 de noviembre del 2008, tuve mi primera pelea y la perdí”.

De esa niña de 13 años a la mujer de 27 años que es hoy, Kenia ha subido peldaños exitosamente, logrando tener 23 peleas ganadas, 1 perdida y 9 nocauts; a la fecha, ha sido dos veces campeona del mundo de los títulos Mosca y Minimosca. Además de tener su propia marca de ropa y su canal de YouTube, en el cual sube noticias de boxeo, realiza análisis y comparte experiencias con sus seguidores.

 

En un mundo de hombres

Sin duda alguna, el box es un deporte dominado principalmente por hombres, aunque en últimas fechas las mujeres han dejado en claro que también pueden dar “ganchos al hígado” y dejar de lado las zapatillas por los tenis y las faldas por los pantaloncillos.

De acuerdo con Kenia Enríquez, este camino no ha sido nada fácil porque aún existe el prejuicio hacia las mujeres boxeadoras, que generan dificultades, se sigue con la idea de que la mujer es el sexo débil que nació para cocinar, lavar, cuidar a los hijos y no para subirse a un ring.

“Estos años han sido muy difíciles porque la mayor pelea la he tenido desde abajo, para empezar mis papás no estaban de acuerdo en que me dedicara profesionalmente a esto, mi papá solo me había metido al box como hobbie, sin pensar que me iba a apasionar tanto. Los hombres dicen: que las mujeres se pongan a lavar trastes”, expuso.

Otra dificultad es que los gimnasios no están hechos para que las mujeres también entrenen, no cuentan con las adecuaciones necesarias, consideró.

 

Su mayor satisfacción

Sin duda, su constancia, trabajo, disciplina y pasión por lo que hace la han llevado al éxito que hoy tiene en diferentes rubros, Kenia no se ha detenido ante la pandemia y ha continuado desde casa sus entrenamientos, su canal de YouTube y su labor como emprendedora.

Lo cierto es que su mayor satisfacción son sus títulos mundiales. “Cuando empecé era malísima, pero soñaba con un día obtener un título mundial, pero lo veía lejano y ahora es una realidad”, compartió orgullosa.

Expuso que hay personas que nacen siendo un diamante en bruto que solo requieren un poco de trabajo para convertirse en un gran diamante; otras, son un carboncito que necesita ser perfectamente moldeado para darle forma, así es ella, un carbón que con mucho trabajo y pasión ha logrado pulir cada uno de sus movimientos que la han llevado a ser una de las mejores del deporte pugilista.

La clave de su éxito ha sido el escucharse a sí misma, precisó, cuándo empezó en el boxeo, se repetía constantemente: “voy a ser campeona”. Siempre ha ambicionado más y esto le ha permitido seguir creciendo en el deporte.

 

Su gran derrota

Pero no todo ha sido alegría para Kenia, pues también ha tenido episodios difíciles, el principal fue cuando perdió en febrero de 2015 su cinturón de peso Mosca, otorgado por la Organización Mundial de Boxeo en noviembre de 2014.

Sin embargo, esta derrota le sirvió de impulso para ponerse nuevas metas y seguir creciendo. “No me gusta estar en una zona de confort, me gusta competir conmigo misma hasta en lo más mínimo”, puntualizó.

La meta principal que tiene en este momento es posicionarse y ser la mejor de este deporte, mencionó, en el cual su principal contrincante es ella misma.

“A las mujeres que les interesa incursionar en un deporte les diría que lo intenten, que no hay imposibles; así como yo soy el ejemplo de que querer es poder, alguien más también puede hacerlo. El deporte te brinda mucha confianza, valores, autoestima y, sobre todo, disciplina. Si no te gusta el boxeo, practica un deporte porque debes ser consciente que el único medio que te va a llevar es tu cuerpo, así que por salud hay que hacer ejercicio”, finalizó.

 

“Cuando yo empecé era malísima, pero soñaba con un día obtener un título mundial, pero lo veía lejano y ahora es una realidad”

 

EN BREVE…

Libro favorito: El Alquimista de Paulo Coelho

Artículo indispensable: Audífonos

Música favorita: Salsa

Mayor debilidad: Los chocolates

Mayor fortaleza: Mi carácter

Frase: “Controlemos lo incontrolable”

 

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