Jorge Alberto Gutiérrez Topete

Jorge Alberto Gutiérrez Topete

Un entusiasta de las transformaciones

Por Jeanette Sánchez

Arquitecto de profesión, Jorge Alberto Gutiérrez Topete es también padre de familia, líder, amigo, llamado cariñosamente como “Bibi”, con una destacada trayectoria profesional tanto en el ramo arquitectónico como en la función pública, un cachanilla radicado en Tijuana desde temprana edad.

El actual director del Instituto de Movilidad Sustentable del Gobierno de Baja California abrió un espacio en su agenda para compartir parte de sus memorias y sus proyectos, un hombre de agradable carácter y trato amable para quienes lo rodean laboral y socialmente.

“Nací en Mexicali, ahí nacieron mis papás; toda mi familia es bajacaliforniana de nacimiento; mis abuelos maternos nacieron en Sonora y Jalisco, los papás de mi padre eran de Sinaloa y Durango. Mi padre es arquitecto de profesión, egresado del Politécnico como Ingeniero-arquitecto, en Ciudad de México”.

Yo estudié la primaria en Mexicali, y fue por 1978 a mi papá lo invitan a dirigir la Junta Federal de Mejoras Materiales, que era a la que le tocaba construir y administrar la Zona Río en Tijuana; a eso llegamos, nos venimos con él, luego de cumplir su función decidió quedarse en esta ciudad con toda la familia. Aquí estudié mi carrera en la Universidad Iberoamericana”.

 

Adoptado por Tijuana

Gutiérrez Topete mantiene en sus recuerdos las tardes en las que recorría las calles de Mexicali en bicicleta junto con sus hermanos. “Cuando llegamos a Tijuana yo extrañaba la libertad que teníamos en Mexicali, al ser una ciudad llana podíamos movernos sin problema en bicicleta, recorríamos grandes distancias, era fácil andar en la calle, divertirte con amigos; mis hermanos y yo hacíamos pocos viajes en carro, pero Tijuana tiene otra dinámica”.

“También nos enfrentamos al uso del dólar que era lo común en Tijuana, allá en Mexicali se usaba el peso mexicano, incluso cruzando a Calexico recibían pesos, aquí no, todo era en dólar, así que ahí andábamos haciendo las conversiones para poder comprar lo que queríamos”.

“Veníamos de una escuela Marista, muy pequeña, que solo tenía un salón por cada grado y un campo de fútbol para cada grupo, era fácil conocernos entre todos y éramos una comunidad muy unida; aquí en Tijuana la escuela tenía tres grupos por grado y también había secundaria y preparatoria; y obviamente aquí pesaba más todo lo que sucedía en San Diego, era común que nos llevarán a patinar a La Jolla, allá hacíamos el mandado y la mayoría de las compras”.

Aunque en aquel tiempo los cambios eran muchos para su edad, hoy reconoce que esas experiencias lo hicieron crecer, integrarse a un nuevo ambiente, comprender la vida fronteriza distinta y disfrutar de las oportunidades que Tijuana brindaba.

“Descubrí las bondades de Tijuana, una ciudad donde la gente es muy abierta, es fácil relacionarse y conocer el otro, es una comunidad receptiva y colaboradora. Vi cómo Mexicali y Tijuana son ciudades pobladas por gente muy trabajadora. Baja California se distingue por tener gente que no busca oportunidades, sino que las crea, es gente emprendedora, visionaria, con sueños y ganas de hacerlos realidad, es gente que no teme a los retos”. 

“Tijuana es un camaleón, se adapta a las nuevas circunstancias con una rapidez impresionante. No todas las ciudades de México brindan tantas oportunidades”.

 

Valiosas lecciones de vida 

“Bibi” Gutiérrez considera que la vida ha sido muy generosa con él, pues a temprana edad, recién egresado de la universidad tuvo su primera oferta laboral que le permitió, a sus 21 años, dirigir uno de los departamentos con más personal a su cargo en la UABC Tijuana.

“En mi camino ha habido varios momentos en los que he debido hacer un alto para valorar las circunstancias, en su mayoría han sido oportunidades no buscadas, es decir, han sido consecuencia de mis propias acciones”.

“En mis últimos semestres de la carrera yo trabajaba los veranos en el despacho de mi papá, y además trabajaba algunos proyectos con la UABC; me acuerdo que tenía la supervisión de un pequeño edificio que se construía frente a la vicerrectoría y por ese tema el vicerrector, en ocasiones, se detenía a platicar conmigo para ver los avances de la obra, y un día me preguntó si ya había terminado mis estudios, le dije que ya; entonces me ofreció hacerme cargo del departamento de obras en Zona Costa, yo estaba muy joven y ese departamento dirigía a unos 100 empleados; él me explicó lo de la vacante y yo solo pensaba: ¿por qué yo?; estaba recién egresado, sin experiencia para un puesto con tanta responsabilidad”. 

“Él me explicó que prefería tener a alguien con poca experiencia pero que le garantizara un trabajo honesto y que estuviera listo para aprender. Me animé a tomar el reto, retrasé mis planes para estudiar una maestría en Europa, y con el tiempo supe que había tomado una buena decisión, aprendí mucho, tenía que tratar con directivos de las facultades, personas con mucha experiencia”.

“Ahí aprendí como un trato adecuado al personal te abre muchas puertas, aprendí el manejo del poder en el buen sentido de la palabra, a reconocer quienes son los mentores de ciertos talentos, a valorar las diferencias y hacer que se complementen”.

 

Una filosofía con marca personal

El impacto de tratar con gente de mayor edad y experiencia, con compañeros de trabajo cuyas aptitudes y talentos eran distintos y muy diversos, sembró en el Arquitecto una sensibilidad hacia el trabajo en equipo, el impulso de los equipos y el reconocimiento de los logros individuales que impactan en el crecimiento común.

“Me despertó una sensibilidad hacia el potencial humano, al trabajo en equipo, al respeto del otro y especialmente a reconocer los talentos individuales y potenciar su desarrollo en beneficio de los equipos”.

“ Es muy común que los arquitectos construyan una firma personal a partir de su nombre, y para afianzar esta distinción acostumbran que sus despachos lleven su nombre como marca, en mi caso no fue así, mi despacho se llama Espazio; en lo personal busco respetar y dar el ejemplo a mi equipo de que los logros y el crecimiento de la firma lo hacemos todos, que la suma de esfuerzos y destrezas es la que le dará la distinción a nuestros trabajo, eso es parte de los que aprendí a los 22 años y que sigo aplicando”.

 

Un visionario social 

A sus 56 años se asume como un hombre congruente que busca el bien común, comprometido con su comunidad y abierto a integrarse a equipos donde el liderazgo sea un trabajo de equipo.

“Me asumo como un arquitecto que crea a partir de necesidades específicas de cada cliente, en su mayoría, mis clientes son desarrolladoras, entonces no es lo mismo diseñar una vivienda para una familia, que elaborar proyectos de residencia común”.

“Tuve la oportunidad de trabajar con los primeros proyectos de vivienda vertical en Tijuana, fue una oportunidad de innovar y lo logramos con mucho éxito en 2004-2005 y seguimos actualmente construyendo una de las últimas torres”.

“Yo recuerdo que una de las peticiones de los socios fue crear un diseño que mantuviera vigente su estilo con el paso de los años. Hoy vemos como New City se integró al paisaje de la ciudad, con un diseño vigente y que vino a ser una muestra de lo cómodo que resulta la vivienda vertical”.

“Este tipo de propuestas y de aprendizajes sobre la transformación de una ciudad como Tijuana me llevó a involucrar en el activismo y a colaborar con medios de comunicación para difundir estos nuevos conceptos e informar sobre los avances de la arquitectura, sus aspectos novedosos, los proyectos integrales, la conformación de nuevas comunidades y para promover la comprensión de que las ciudades son entes vivos y cambiantes”.

Ha sido así como Jorge Alberto ha tenido la habilidad de captar los mensajes que cada experiencia le brinda, de convertir sus vivencias en aprendizajes y provocar nuevas formas de convivencia social en una ciudad que exige dinamismo en todos los sentidos.

 

En lo personal busco respetar y dar el ejemplo a mi equipo de que los logros y el crecimiento lo hacemos todos, que la suma de esfuerzos y destrezas es la que le dará la distinción a nuestro trabajo”

 

 EN BREVE… 
  • Jorge Alberto Gutiérrez Topete
  • Profesión: Arquitecto
  • Firma: Espazio
  • Ocupación actual: director general del Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS)

 

 

 

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