Guíalos para que aprendan de la pérdida y el fracaso

Guíalos para que aprendan de la pérdida y el fracaso

 

Por Carlos Gutiérrez

 

¡Quiero que mi hijo triunfe! Esa es una de las frases más comunes cuando los padres de familia llegan al consultorio o a la escuela.

Es  normal y saludable que los padres de familia tengan ese deseo, y para lograr realizarlo hacemos de todo: buscamos las mejores escuelas, los llenamos de actividades y deportes, hacemos que se esfuercen en sus estudios, etcétera etcétera y más etcéteras, y todo por la creencia de que entre más les demos es mejor.

Por un lado está bien proveerles de todo lo que esté en nuestras posibilidades, pero por otro lado, cuando nos excedemos en darles, los limitamos en sus capacidades.

En algunos otros artículos he hablado de los “padres andadera”, este tipo de padres funcionan exactamente como ese accesorio que se les da a los niños en sus primeros pasos. Al principio funciona de maravilla porque los niños son capaces de moverse a sus anchas por todos lados, pero a mediano plazo evita que gateen y obtengan la experiencia de levantarse por su propio esfuerzo, lo que se traduce en frustración constante en muchos aspectos de su vida.

Es importante dejar que los niños “se raspen las rodillas”, es decir, que tengan su propia experiencia aprendiendo del éxito y del fracaso.

 

Aceptando la pérdida

En estas épocas de pandemia, muchas de las familias han tenido que hacer muchos ajustes, y en la mayoría, la situación económica se ha vuelto apremiante, generando ansiedad y una sensación enorme de angustia y de pérdida.

Pero, curiosamente, las familias que en las mismas circunstancias deciden aceptar sus pérdidas y observar sus ganancias, son las que más rápido resuelven su situación sea la que fuere.

El fracaso NO es un pecado ni lo peor que nos pueda pasar, es una parte de nuestra existencia, y el motivo por el cual suceden cosas extraordinarias a personas comunes que son capaces de superarlo.

 

Enséñales a tus hijos a  levantarse y a superar el dolor sin sufrimiento, de esa manera lograran experiencia de cada error, fracaso y pérdida.

 

Es tan simple como andar en bicicleta y caerse, simplemente nos levantamos y superamos el dolor, la vergüenza, y seguimos adelante cada vez “más expertos”.

Si en casa la economía aprieta y “sólo hay para frijoles”, entonces dejémosle ver a los hijos la bendición de que hay comida en la mesa, y de que el amor es más grande que lo material; permíteles observar la bondad de la vida cuando aprendemos a NO sufrir y aceptar las circunstancias como son, para poder superar cualquier obstáculo.

 

Algunos consejos

NO hagas por tus hijos lo que ellos puedan hacer por sí mismos, de esa manera podrán sentirse útiles e independientes.

Se agradecido con la vida y con lo que tienes, de esa forma ellos podrán  seguir tu ejemplo.

  • Enséñalos a enfrentar y resolver tus problemas con una actitud de buen humor.
  • Enséñales la diferencia de problema y conflicto. Problema es una situación a resolver; conflicto es una situación emocional negativa ante un problema.
  • Enséñales a cuidar los bienes propios y ajenos, eso hará que en su mente exista el sentido de respeto hacia sí mismo y los demás.
  • Guíalos y escúchalos en sus pérdidas, ayudándoles a asumirlas. Por ejemplo, si te dice que perdió su juguete, pregúntale cómo se siente pero NO le digas: TE COMPRO OTRO de inmediato, aunque después sea bueno hacerlo; la idea es ayudarlo a superar una pé
  • Enséñele a diferenciar que existen pérdidas irreparables como la muerte, y otras transitorias como el dinero o los bienes.
  • Cuando pierda a un amigo, antes de opinar “escúchalo y ayúdalo” a entender que las personas somos temporales.
  • Enséñale a ahorrar y a administrar su dinero y recursos.
  • Evita el derroche y lo superfluo, esto hará que base su felicidad en sí mismo y no en sus posesiones.
  • Deja que a través de tu propia experiencia y el cuidado que le das como padre o madre, entienda al mundo de una manera saludable.

 

Te dejo un enlace útil para ti y tus hijos

www.youtube.com/watch?v=IY64hYePqsg&t=166s

 

*El autor es psicólogo. Correo: carlosjgutierrezc@gmail.com

 

Comentarios

comentarios

Deja una respuesta