Guía para identificar picaduras de insectos

Guía para identificar picaduras de insectos

 

POR REDACCIÓN SALUD ACTUAL

Las picaduras de insectos se parecen tanto que es fácil confundirlas. ¿Cómo saber si nos picó una araña, un mosquito o una pulga?

Sobre todo, esta incertidumbre desconcierta y atemoriza a las mamás en relación a sus hijos. ¿Cómo ayudarles, si no distinguen qué les ha picado?

 

Aquí una guía muy sencilla, para diferenciar las picaduras de bichos.

  1. Picadura de mosquito:

Son las picaduras más frecuentes, sobre todo en verano. La picadura de los mosquitos suele ser una sola, sin agrupaciones demasiado cercanas, y sin hinchazón.

Son pequeñas y fáciles de distinguir, pues al piquete lo circundará una mancha roja circular o un bultito rojo pequeño. Les encanta picar brazos, piernas y cabeza.

 

  1. Picadura de pulgas:

También las picaduras son pequeñitas, como las de mosquito, pero con la clara diferencia en que éstas si están muy cercanas entre ellas. Normalmente son muchas agrupadas. Se reconocen por formar pequeños montículos en la piel, que produce mucho picor.

 

  1. Picadura de avispa o abeja:

Sus picaduras provocan mucho dolor, arden y se hinchan. El piquete se observa como una manchita roja, con blanco en el medio que puede ser el aguijón. Si el aguijón se quedó incrustado, hay que extraerlo con mucho cuidado, unas pincitas o con el dedo.

 

  1. Picadura de araña:

Para empezar, muerden, no pican. Su mordedura suele ser un único montículo que produce bastante picor, cuyo tamaño puede variar de pequeño a muy grande.

Sin embargo, las arañas peligrosas como la viuda negra, dejan dos pinchazos juntos.

 

  1. Picadura de garrapata:

Aunque pudiéramos calificar como favorable que su picadura no produce dolor, esto es muy peligroso, si es que acaso la garrapata está infectada o enferma, porque los primeros días de tratamiento son fundamentales.

Para suerte, aunque poca, esta picadura no produce dolor. Es como una pequeña mancha de un rojo muy vivo, y en muchos casos, se quedará la garrapata unida a la piel. Debes extraerla con muchísimo cuidado, con unas pinzas, porque si lo haces mal, la cabeza puede quedarse dentro. Además, algunas garrapatas transmiten peligrosas enfermedades, por eso de haber estado en contacto con animales.

 

  1. Picadura de hormiga:

Las hormigas, al igual que las arañas, muerden. Sus picaduras suelen producir hinchazón, y, además, se puede dar el caso de que aparezca pus. Al cabo de unos días, puede transformarse en ampolla.

 

Después de saber todo esto, os preguntaréis, ¿cuándo pueden ser realmente peligrosas las picaduras de un insecto? Pues, para vuestra tranquilidad, no suelen causar serios problemas salvo que el niño tenga alergia al insecto en cuestión o que el bichillo, sea portador de una enfermedad grave.

Los expertos recomiendan, sobre todo en niños muy pequeños, estar alerta ante la picadura de un insecto, y mantenerle en observación durante unos días, para detectar a tiempo cualquier síntoma que nos haga sospechar de que la picadura puede complicarse.

En caso de que haya síntomas de alergia ante la picadura, por ejemplo, de una abeja (hinchazón excesiva de la zona, urticaria, dificultad respiratoria o anafilaxia…), debes acudir de inmediato a urgencias. Igual que si tras una picadura de garrapata, queda la cabeza del insecto dentro de la piel o el niño comienza a presentar otros síntomas como fiebre, mareos o dificultad respiratoria.

 

 

 

 

 

 

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