Guerras innecesarias…

Guerras innecesarias…

¿Con quién has peleado o declarado la guerra a causa de tus ideas o expectativas?

La solución empieza con cada persona, todos se deben de hacer responsables para sanar su mundo interno. Encontrar mejores razones para perdonar, enfocarse en encontrar las similitudes y el bien común. Compartir más, criticar menos. Hacer más y hablar menos

 

Por Becky Krinsky – Life Coach

 

Una reflexión sobre el escenario internacional.

La situación actual mundial es alarmante, el mundo está en guerra, las personas se pelean. Se ha perdido la habilidad para poder escuchar y entenderse.

La crisis parece ser más grande y prolongada, no hay para cuándo vivir en paz; si bien se trata de superar la pandemia y controlar las catastróficas consecuencias de COVID y sus variantes, ahora también hay inicio de actos violentos e invasivos, países han declarado la guerra, gente lucha y muere por defender su hogar.

Esta guerra refleja el clima emocional que el mundo está viviendo. Ideas polarizadas, sentimientos encontrados, valores perdidos…

Parece casi imposible encontrar la paz, armonía y bienestar, ya que la inestabilidad y los problemas se multiplican.  Algunos conflictos se convierten en la causa de otros, cada vez las cosas se complican más.

Hay gran cantidad de soldados de trinchera que luchan sus batallas desde la comodidad del teclado de sus teléfonos y apuntan a sus enemigos en las redes sociales, acusándolos y condenando sus ideas e imágenes como si fueran actos criminales.

En realidad, lo que está sucediendo es que el mundo interno se ha fragmentado y conflictuado. El mundo interno se ha convertido en el espejo del mundo externo.

Inseguridad, viejos resentimientos y malentendidos no resueltos ahora son el motivo de lucha y grandes rupturas.

Las personas que fueron lastimadas se convirtieron en seres egoístas, imposibilitados en sentir compasión; ni siquiera por los que algún día fueron sus amigos de hecho. Una crisis, triste y dolorosa.

Siendo honestos y realistas ¿quién no ha iniciado una discusión innecesaria? o ¿ha provocado una disputa por falta de información? o simplemente ¿ha criticado cruelmente las acciones de personas sin realmente conocer el contexto completo?

Quizá y sin querer por la necesidad que se tiene de sobrevivir, “el yo soy, yo siento, yo necesito”, se ha convertido en una voz predominante y desesperada.  La conciencia de que se vive con la personas quedó olvidada.

La lucha por no perderse en el ruido del mundo desenmascaró el lado oscuro de la humanidad. Las personas se irritan con facilidad, los pensamientos negativos están a flor de piel, el estrés y las tensiones parecen ser condiciones naturales, el cansancio y agotamiento emocional impregnan el mal humor que contagia y el insomnio y el miedo a robar los sueños tranquilos. Se vive un clima de ansiedad y frustración.

La buena noticia, hay remedio y éste, está al alcance de todos. Cada uno tiene el poder para sanar este mundo.

La solución empieza con cada persona, todos se deben de hacer responsables para sanar su mundo interno. Encontrar mejores razones para perdonar, enfocarse en encontrar las similitudes y el bien común. Compartir más, criticar menos. Hacer más y hablar menos.

Te sanas tú internamente y sanas al mundo externo. Calmas la guerra interna, paras las discusiones e inicias el proceso para disolver los resentimientos y las peleas innecesarias.

 

La receta

Sanando tu mundo interno

Ingredientes:

Gratitud – Agradecer la oportunidad de vivir y de poder sanar

Bondad – Amor por el prójimo, alegría por compartir, generosidad

Paciencia – Calma, aceptación y tolerancia en relación con los demás

Responsabilidad– Cada uno tiene el poder y la obligación personal de sanar

Esperanza – Fe y confianza que este mundo se puede mejorar

Afirmación personal para mejorar el mundo interior

Mi mundo interior es valioso y lo tengo que cuidar para poder vivir en paz y armonía con el mundo exterior. Busco ver con claridad, tener calma y actuar con conciencia para tener mejores relaciones con mi gente y el mundo. Reconozco que si me sano internamente ayudó a sanar al mundo también. Yo soy parte del mundo y mis comportamientos pueden influir a los demás. Siempre hay una nueva oportunidad para mejorar, compartir y agradecer. Yo puedo ayudar a sanar el mundo donde todos vivimos.

 

Cómo sanar el mundo interior…

  1. Cada uno puede y debe hacer la diferencia en el lugar donde vive. La actitud interna es un factor determinante para sanar, cultivar y mejorar las relaciones con uno mismo y con el mundo.

2.Los estados de ánimo y los sentimientos se pueden controlar y enfocar. Así como uno se puede enfocar en sentir su cansancio, enojo o frustración también puede dirigir su atención para encontrar paz, ayudar a otros, descansar y poder perdonar. La elección es personal.

3.Aceptar que cada persona es valiosa y digna de ser respetada. Ser humilde y sensible abre las puertas para que el corazón escuche y la mente deje de controlar sus creencias egoístas e intransigentes.

Comentarios

comentarios

Deja una respuesta