Fiestas de la vendimia, la celebración del vino
POR REDACCIÓN MUJER ACTUAL

Conozcamos un poco más de estas fiestas que no sólo se dan en esta región, sino en todo el mundo. Aquí sólo unos datos importantes:

 

¿Cómo surgen?

— Nacen como una especie de símbolo de alegría, por el final de la cosecha, y aunque se han globalizado, estas celebraciones son antiquísimas, y se remontan a tiempos antiguos en que se creía que el vino era la conexión de los dioses con los seres humanos.

 

¿Todos los pueblos la celebran igual?

—Cada pueblo las celebra a su manera. En algunos casos, las fiestas son muy sencillas, y en otros es poco menos que un carnaval, incluso considerándose como fiestas nacionales.

—En las regiones vitivinícolas de nuestro país, las fiestas se celebran antes de la cosecha por razones de logística, pero es la cereza que corona el arduo trabajo que culmina con la recolección de las uvas.

Cabe mencionar que en el mapa vitivinícola mundial, son cerca de ochenta países los que figuran como productores de vino.

 

Datos históricos de las fiestas de la vendimia
Según el historiador chileno Gonzalo Rojas A., los registros más antiguos de la celebración de estas fiestas se remontan al año 1000 A.C., en las costas del Mar Mediterráneo Oriental, específicamente en la región fenicia y el antiguo Israel: “Todo indica que en Canaán, Judea, al oriente de Bakaa (actual Líbano) se mantienen hasta hoy las tradiciones festivas de las vendimias más antiguas, de las que al menos tenemos registro escrito”, dice el especialista.

 

El pisado de las uvas

En el auge de su imperio, tocó a los romanos propagar su rudimentaria pero efectiva técnica de elaboración del vino, que consistía en pisar las uvas en lagares de piedra, para después dejar que el mosto fermentara de manera natural.

En la actualidad, la mayor parte de las fiestas de la vendimia que se hacen en el mundo incluyen de una u otra forma el ritual del pisado de las uvas.

 

La influencia cristiana

El primer milagro que hizo Jesucristo, según dicen los evangelios, fue convertir el agua en vino. Y uno de los momentos culminantes de la Última Cena fue cuando transformó el vino en su sangre. De esta forma, el agua de vides se convertía en un elemento imprescindible para el cristianismo y para la cultura judeo-cristiana en general.

Acercándonos a nuestros tiempos

Afirma el historiador chileno, Gonzalo Rojas, que la imagen de las fiestas de la vendimia que tenemos hoy en día, realmente nos ha sido legada por Francia que enaltecía las actividades de los hombres, revalorizaba las tradiciones agrarias y promovía la emancipación campesina fuera del peso lúgubre de la iglesia medieval.

 

 

 

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