¿Engorda la Navidad?

¿Engorda la Navidad?

“El recuerdo, como una vela, brilla más en Navidad.”

Charles Dickens

 

Por Graciela Jiménez

Los días comienzan a ser mas cortos, las noches mas frías, pero a la vez más cálidas, debido a que el aroma a canela se hace presente, sin embargo no es la única esencia que se percibe en el ambiente. En cada hogar hay un aroma único y especial, que al ponerse en contacto con nuestros sentidos, nos traen muchos recuerdos que sentimos a flor de piel. Muchos de los recuerdos vienen de nuestra infancia, de aquellas alegres vivencias en estas fechas decembrinas; y son relacionados con la comida, la cual puede ser, desde el más sencillo de los platillos hasta los más elaborados.

En las fiestas decembrinas es usual que nos reunamos con amigos, con familia, o con nuestros compañeros de trabajo, a compartir alegrías, siendo un factor indispensable la comida; la cual es una forma que desde el inicio de la vida humana ha servido para fomentar las relaciones y la convivencia; no es una sorpresa que dichos alimentos en estas fechas son sabrosos, apetitosos y ricos, pero también posee un alto índice de calóricas, ya que sus componentes principales son carbohidratos y grasas.

 

Emociones que engordan

¿Pero qué tiene que ver todo esto con el subir de peso en diciembre?. Diciembre es un mes próspero en cuestión monetaria (aguinaldo, bonos, vales, etc.), por lo tanto llegamos a tener un mayor ingreso económico, y muchas de estas veces lo destinamos a comprar cosas para comer, lo que puede ser por tradición, por oportunidad o por el deseo de llenarnos con alimentos deliciosos, que sólo se pueden encontrar en estas fechas. Por lo tanto si unimos la posibilidad de tener un mayor ingreso económico y los recuerdos que tenemos sobre las comidas en las fechas decembrinas, podemos favorecer un aumento de nuestra ingesta de alimentos de una manera desproporcionada, dando por resultado un incremento de peso.

En algunos casos podemos llegar a realizar un atracón, que no es mas que la sobre ingesta de alimentos en un corto tiempo, con la sensación de pérdida de control, (por mas que uno se siente satisfecho o lleno no puede parar de comer), comer rápido, comer cuando no tenemos la sensación de hambre, comer solos y/o sentirnos a disgusto con uno mismo. Esto suele aparecer más en las fechas decembrinas por resultado de los factores mencionados anteriormente.

Por lo tanto, un atracón no sólo se va a desencadenar por tener la posibilidad de comprar comida, sino por el tener contacto con alimentos “sabrosos, apetitosos o palatables” y que la mayor parte de tiempo los asociamos con algún sentimiento o recuerdo. Por ejemplo, si les pido que cierren los ojos y se imaginen, qué comida, postre, bebida o dulce les viene a la mente al escuchar la palabra navidad o diciembre, van a tener una serie de recuerdos, pero no sólo es la imagen del alimento, sino también pueden tener sensaciones corporales, pensamientos o sentimientos hacia dichos alimentos, los cuales pueden ser alegría, euforia, tristeza, escalofríos, y enojo, entre otros; y estos sentimientos son relacionados a las vivencias o experiencias que tenemos de estas fechas, por la convivencia con personas con quien se tiene un vínculo importante (familia, amigos).

 

Comemos para calmar emociones no lindas

Otro factor que puede desencadenar el que aumentemos de peso, es cuando nuestro estado de ánimo se ve afectado en estas fechas, y también hay que ser objetivos de que no todo es dulzura, paz y alegría como supondríamos, sino que también podemos presentar tristeza, enojo, ansiedad, ira, miedo, que podemos sentir por el simple hecho de estas fiestas nos traen recuerdos o experiencias no muy agradables y que nos gustaría olvidar, por lo tanto comenzamos a comer de más, sin tener conciencia de dicho acto, y como un mecanismo de defensa para calmar nuestro malestar.

Hay veces que nos proponemos iniciar bien el año e ingresar al gimnasio y bajar esos kilitos de más, pero qué mejor que poder demostrarnos que podemos cerrar el año de una buena manera, no esperar al año que entra aunque este se encuentre a la vuelta de la esquina, sino empezar hoy. No importa que no sea inicio de semana o un día en especial, hay que hacer cambios sutiles pero constantes para tener una adecuada alimentación, evitar excesos y vivir el “sólo por hoy”.

Y recuerde que en estas fiestas, hay que disfrutar de la mejor manera en compañía de nuestros seres queridos y con moderación. ¡Felices fiestas!

 

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