El reto de la educación a distancia, a largo plazo

El reto de la educación a distancia, a largo plazo

 

POR ANA PATRICIA VALAY

 

Así como muchas cosas en la vida no volverán a ser igual después de esta pandemia, la educación tampoco será como un día fue, y me refiero a los sistemas educativos en todos los ámbitos, a todos los niveles, y en todos los países del mundo.

De entrada, porque el regreso a la vida cotidiana en medio de este virus que aún no tiene cura, nos obligará a un retorno de actividades cauto, de sana distancia, de menores actividades masivas o grupales, así como de los intercambios internacionales, que nos conducirán inevitablemente, a un mayor aprovechamiento de la tecnología, lo cierto es que mucho más que ello.

 

APRENDIZAJE REMOTO DE LA NOCHE A LA MAÑANA

El COVID-19 obligó a maestros y maestras universitarios a reinventar su cátedra, y recurrir a la educación a distancia, como nunca antes lo habían hecho.

Si bien, algunas instituciones ampliamente reconocidas de nivel superior en nuestro país como: CETYS, IBERO, TEC DE MONTERREY, UDEM, etc., por citar sólo algunas, tenían más de dos décadas haciendo cursos en línea o a distancia, pero jamás se había vivido una dinámica como ésta, donde los campus con sus extraordinarias instalaciones: laboratorios, salas de exposición, canchas deportivas, salas hemodinámicas, etc., no pudieran utilizarse.

No nos pidieron permiso. Había que adecuarse a la situación. Renovarse o morir en el intento. Y, además, hacerlo con la gran calidad que se requiere, y se promete al alumn@ cuando se inscribe.

Para los Drs. Gideon Shimshon, Director de Aprendizaje Digital en el Imperial College de Londres, así como para David Dye, Profesor de Metalurgia, en el Imperial College de Londres, en respuesta al COVID-19, profesoras y profesores universitarios de todo el mundo, tuvieron que pasar al aprendizaje remoto con años de cambios organizativos comprimidos en tan sólo unas semanas.

Además, mencionaron que existe gran preocupación por el cambio en la movilidad internacional, que será permanentemente menor, a consecuencia de que los estudiantes internacionales no sean permitidos, o no tengan los medios para continuar viajando y estudiar en el extranjero.

Ambos académicos consideraron que, para mitigar esta pérdida de ingresos, el cambio a la enseñanza online pareciera ser una característica permanente que tendrá que adoptarse.

 

¿PERO, SE GARANTIZA CON ELLO LA CALIDAD EDUCATIVA? 

Ambos Doctores consideraron que no, dado que el medio o la forma en que se realiza el proceso de enseñanza-aprendizaje, también es importante, y citan a Marshall Mcluhan con su teoría que afirma que: “el medio es el mensaje”; argumentando que el simple hecho de replicar en línea las prácticas de enseñanza, y la oferta de títulos típicos de un campus universitario, es poco probable que se convierta en una estrategia ganadora más allá de la crisis, y sobre todo, a largo plazo.

 

SIN EMBARGO, EL RETO SE TIENE QUE ASUMIR

Lo cierto es que no queda de otra más que apuntalar las grandes fortalezas de las instituciones educativas internacionales de nivel superior, siendo una de ellas, la de tener una perspectiva global, así como la capacidad para inventar e imaginar el futuro.

Además, de que existe la capacidad de que trabajen juntas todas las universidades, superando así la tiranía de la distancia para impartir cursos a los estudiantes donde quiera que se encuentren, consideraron ambos maestros, y agregaron: las universidades no pueden ofrecer aprendizaje en línea sin cambiar su enfoque de enseñanza.

 

ÁREA DE OPORTUNIDAD PARA LAS UNIVERSIDADES

Hay varias cosas que se deben hacer.

  1. Cambiar el enfoque del proceso de enseñanza-aprendizaje.
  2. Aprovechar la popularidad que los cursos en línea han tenido en los últimos años.
  3. Diseñar experiencias de aprendizaje significativas, que brinden comunidad tutoría, interacción entre pares, evaluaciones, comentarios, y oportunidades para practicar. No se trata sólo de producir videos y materiales de alta gama, o de llevar seminarios y conferencias vía online.
  4. Lograr trabajar verdaderamente en equipo, en cada cátedra que se imparta. Se debe trabajar a escalas mucho más grandes que lo que alguna vez se hizo anteriormente, y no dejar todo en manos de un solo maestro, como se hacía en el pasado.
  5. Desarrollar más interacción y trabajo en conjunto, de parte de todas las universidades del mundo. Intercambiar mucho más que antes, tanto el conocimiento académico, así como las fortalezas de cada una.

 

RETO PARA LOS MAESTROS…

Tanto para los Drs. Gideon Shimshon y David Dye, ambos de Imperial College de Londrés, esta situación inédita, representa el gran reto para los maestros y las maestras con el ánimo de destacar, pues: “el aprendizaje remoto ofrece escala y alcance global, y podemos transformar e inspirar a muchas más personas en todo el mundo. No requiere costosas salas de conferencias o brillantes residencias; lo que requiere es personal talentoso, así como estudiantes ávidos por aprender”.

 

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