El  contenido de una taza de café

POR CLEOFAS ARREOLA
PRIMERA DE DOS PARTES

Para los que estamos acostumbrados a comenzar el día con una  rica  taza de café, resulta inconcebible la idea de pasarnos el día sin el. La mayoría de nosotros ni siquiera pensamos con coherencia, hasta que recibimos nuestra primera taza de café con su buena dosis de cafeína.

Cleofas Arreola.

Porqué nos encanta
La cafeína es el más famoso de todos los componentes químicos del café por su gran  poder estimulante en el sistema nervioso central y el efecto que tiene en nuestro organismo. Nos despierta en la mañana, por  la tarde nos ayuda a combatir la fatiga del día, y para  uno que otro es el combustible que les permite completar su rutina de ejercicios.  Cada uno tiene su  propio motivo,  y  habemos  algunos que  no necesitamos ninguno de esos motivos  para disfrutar de esa maravilla.
Además de su rico sabor, últimamente se le ha dado énfasis a la gran cantidad de antioxidantes que contiene el café,  que pueden aportar importantes beneficios a la salud. El tema está bajo investigación en varias instituciones medicas de mucho prestigio y lo que se plantea es que puede prevenir varias enfermedades crónicas o ayudar a combatirlas. Afortunadamente para nosotros, lo que no necesita prueba científica es la satisfacción de consumirlo.
En términos de contenido, el café se compone  de 98.5% de agua y 1.5% de sólidos disueltos por volumen (TDS) aproximadamente. Dentro de esa cantidad de sólidos puede haber hasta Mil sustancias químicas diferentes, así como un sinnúmero de compuestos aromáticos que le otorgan a cada café su propio perfil sensorial.

Una buena taza o una pésima…
La cantidad final de sólidos disueltos en la bebida va a depender de la variedad de café, el tipo de tueste, la cantidad de café que se utiliza, el tamaño de la molienda, el tiempo de extracción, la temperatura del agua y el método de preparación. El alterar cualquiera de estas variables va a resultar en cambios significativos en el producto final y en la experiencia sensorial de esa taza de café. De ahí la importancia de controlar todos los factores, para poder mantener la consistencia en la preparación de la bebida. Imagínese el poder que se tiene para crear una taza excelsa o una pésima.
Del manejo adecuado de todos las condiciones va a depender el resultado final que obtengamos al preparar la bebida. Es importante realizar correctamente la extracción para que el resultado sea óptimo, y para poder disfrutar de los mejores atributos del café que se degustará.
El propósito es que el resultado final sea una bebida balanceada y agradable, que refleje lo mejor de ese grano de café. Se trata de hacer justicia al duro trabajo de los productores, pues se requieren de  aproximadamente cinco años de trabajo  para que la semilla pueda llegar a la  taza que usted va a degustar. ¡Buen Café!

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