Dr. Clemente Martínez Ruiz

Dr. Clemente Martínez Ruiz

La cultura del esfuerzo, una realidad del Médico Familiar

 

“Es un tema de liderazgo que todos hablemos el mismo idioma, de pronto desde nuestra trinchera pensamos que estamos haciendo el bien, pero el bien se hace cuando nos ponemos de acuerdo todos y podamos llevarlo a la población. Entender que nuestro trabajo es atender a la gente que viene, en el momento que llegue”

 

Por Marí Carmen Flores

Todos los días pasa por la misma puerta por donde ingresa el personal a su cargo. A todos, a-quienes halla durante su andar, saluda, les brinda una sonrisa o un “cómo está; cómo amaneció”.  Es un hombre que siendo joven ingresó al Seguro Social en el área de intendencia. Es quien allí vivió de cerca la medicina; el trabajo que realizaban en enfermería; en urgencias. Trabajaba y estudiaba. El anhelo, quizá guardado muy en su interior, era verse como a quienes en su adolescencia, para él, eran los grandes doctores de la institución. Así se convirtió en doctor y, a la postre, logró concluir la Maestría en Medicina Familiar.

Clemente Martínez Ruiz es su nombre y, recién llegado como director a la UMF # 36 aceptó que es un enorme reto porque dicha unidad siempre se ha caracterizado por ser pionera en el tema de calidad.

“Hay que estar siempre preocupados por sus pacientes y, principalmente, que los trabajadores tengan un clima que permita que permee esa calidad hacia la gente, ese es el reto que hay que mantener. Es decir, no solamente pensar en el escritorio sino estar en la operación con la gente atendiendo las necesidades, haciéndoles ver que la gente tiene sus necesidades y que tenemos que ver por ella esa es nuestra labor”.

Un trabajo de calidad

Fue jefe de Prestaciones Médicas del IMSS en BC y, antes -2012, 2013 y 2014-, logró con el equipo de la clínica número 27, ubicada en el Boulevard Díaz Ordaz en la Delegación La Presa de Tijuana, los premios de calidad que otorga el Seguro a quienes se destacan por la atención a los derechohabientes.

“Carencias en cualquier tipo de organización son presentes, pero hay algo que yo siempre he dicho. Definitivamente podemos tener muchas necesidades, pero no estamos hablando de necesidades, estamos hablando de cómo atendemos a la gente.

“No es de qué tanto me quejo por lo que me falta sino lo que hago a pesar de que me falta, puedo dar todavía mucho más parte de mi corazón, parte de mi persona y hacer mi trabajo que sí, definitivamente me hacen falta los insumos para atender, pero atender a la gente con calidad es lo que hace la diferencia”.

 

Un reconocimiento a su esfuerzo

El crecimiento personal en la institución es una realidad y, luego con el trabajo y dedicación puedes subir peldaños. Eso depende de cada persona, dijo quien tiene en la mira el Premio Platino para la unidad que ahora “comanda”.

“Es un tema de liderazgo que todos hablemos el mismo idioma, de pronto desde nuestra trinchera pensamos que estamos haciendo el bien, pero el bien se hace cuando nos ponemos de acuerdo todos y podamos llevarlo a la población. Entender que nuestro trabajo es atender a la gente que viene, en el momento que llegue.

“Si es cierto que de pronto el hecho de que la expectativa de la gente que nos busca no es la correcta porque ellos en ocasiones buscan algo que no es posible, pero la manera de decirle no a la persona es atendiendo sus sentimientos y las necesidades reales y lo que le podamos otorgar esa combinación amalgama la atención”.

De pensamiento sencillo. Exigente, pero práctico a la vez. Entiende al personal, mantiene buena relación con los líderes sindicales porque reiteró, si hay comunicación quienes “ganarán siempre serán los pacientes”.

*La autora es Periodista.

 

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