Dora Alicia Guerra Lizárraga, Coordinadora de Contabilidad CESPT, haciendo la diferencia

Dora Alicia Guerra Lizárraga, Coordinadora de Contabilidad CESPT, haciendo la diferencia

 

Dora Alicia Guerra Lizárraga, es originaria de Mazatlán, Sinaloa, donde estudió Contabilidad. Como muchos de los que habitan hoy Tijuana decidió mudarse a la frontera en búsqueda de mejores oportunidades, y las encontró; primero en una empresa constructora y poco tiempo después en la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana, donde ingresó en el año de 1990 al área de contabilidad.

La tarea que “Doris” desempeña no es simple, y conlleva una gran responsabilidad que ha sabido cumplir con honestidad. Ella elabora los estados financieros de la paraestatal y registra toda la información contable, por lo que debe tener un contacto directo con muchos de los empleados, para revisar las facturas y solicitudes de cheques, entre otros.

 

Con la camiseta bien puesta

Para realizar su trabajo se requiere de mano firme, de estructura: “Yo soy muy franca, muy directa y a veces la gente cree que la estoy regañando, pero no se trata de eso, se trata de hacer las cosas bien; la CESPT no es cualquier organismo”.

Y su empeño se pone de manifiesto cuando recuerda los días en que el trabajo no termina por la tarde: “Yo pienso que lo más importante en el servicio público es ponerse la camiseta; yo quiero mucho a la CESPT, tengo muchos años aquí y pienso que mi trabajo lo he hecho bien; hay que tener amor a tu dependencia”.

Sin embargo, un día se percató de una forma muy particular, que ese gran cariño por su trabajo había llegado a permear su vida familiar: “Un día mi hijo mientras comíamos me dijo – vente mamá vamos a ver una película – y entonces le dije espera déjame lavar los trastes, y me dijo – no los laves, te los llevas mañana a la CESPT, yo no te regaño cuando te traes trabajo – . Mi hijo tenía como 8 años y eso se me quedó muy grabado y se me hizo muy fuerte.

Hoy su hijo, Enrique, tiene 21 años y es estudiante de medicina en la UNAM “Cuando me dijo que se iba a la ciudad de México, yo no quería que lo hiciera, le dije que le daba carro, que le ponía todo acá en Tijuana, pero no, no pude detenerlo, pero eso me demostró a la larga, una independencia no solo en él, sino en mí misma”.

“Al día de hoy yo no concibo mi vida sin mi hijo y sin mi trabajo, prácticamente he dejado todo aquí, son casi 30 años”. Y ese tiempo no pasará desapercibido para ella, ni para quienes han compartido esa trayectoria que ha logrado hacer una diferencia en la CESPT, donde los valores y principios como el respeto, honestidad y la eficiencia los ha practicado cada día en beneficio, de toda la ciudadanía.

 

 

EN BREVE…

  • Libro favorito: Yo soy Malala
  • Artículo indispensable: Celular
  • Música favorita: Pop
  • Mayor fortaleza: La memoria
  • Mayor debilidad: Ser sobreprotectora
  • Frase favorita: Si necesita un servicio, venga a verme

 

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