Cuando llega el divorcio Juntos o separados, pero bien

Cuando llega el divorcio Juntos
o separados, pero bien

Por Carlos Gutiérrez

 

En la actualidad es muy común encontrar personas viviendo  un divorcio o ya divorciadas, y para ninguna de ellas fue una etapa fácil, y no me refiero sólo a un mal matrimonio, sino al proceso de tener que separarse.

Antes las personas se casaban para siempre, y esto hacía las veces de una cadena irrompible entre dos personas que no deseaban estar juntas.

El divorcio es una necesidad en una relación de pareja que ya no tiene manera de resolver sus diferencias o sus deseos.

Divorciarse es una acción de justicia y de rescate del amor y la dignidad, puede ser una etapa de enorme crecimiento personal y del reencuentro con uno  mismo, pero también puede ser un drama enorme

 

Pero, ¿qué con esta decisión y tus hijos?

Divorciarse es un acto que debe hacerse en conciencia del costo emocional y financiero que va a provocar, debe consensarse y negociarse en los mejores términos, de esta manera se mitigará el dolor que este provoca.

Uno de los factores más importantes a considerar son los hijos.

Los hijos no son una moneda de cambio o mercancía en el divorcio, no deben ser objeto de discordia ni de drama. Debe haber un consenso por su bienestar para que sean afectados lo menos posible.

En una relación de pareja conflictiva, casi siempre se utiliza a los hijos para ganar en sus bretes, ya sea manipulándolos o queriéndolos usar como árbitros, dejándoles saber los problemas de una manera muy dramática

Existen parejas que  usan a los hijos para separarse durante el matrimonio haciéndolos dormir en medio de ellos, y así evitar el contacto físico y emocional.

Otras los usan para no separase poniéndolos como pretexto en la famosa frase “No me separo por mis hijos”, sin darse cuenta el enorme daño que les están causando.

 

Dependencia emocional/co-dependencia

Muchas personas no saben  porque siguen viviendo en una relación en la que sufren, y es muy probable que tengan una afectación psicológica que se llama “Dependencia Emocional”, y no sean capaces de separarse de su pareja por el temor de estar solas o no saber qué hacer consigo mismas; otras posiblemente vivan en una relación en donde hay adicciones como el alcoholismo, drogadicción, ludopatía, etc. y no quieran o no puedan separarse, estas persona posiblemente padezcan de otra enfermedad psicológica llamada “Codependencia” llegando en ambos casos  a situaciones completamente inaceptables para alguien normal, haciendo todavía más doloroso el matrimonio y la vida de sus hijos.

Si cualquiera está en una situación en la que  sufre por su pareja o no está feliz entonces deberá preguntarse la razón de continuar así, y si es posible continuar o no con el matrimonio.

Una vez que el conflicto inicia y se contratan a los abogados tendrá que prepararse para una batalla campal que puede prolongarse por años en la que sus hijos perderán más de lo que se imagina.

Por eso les sugiero, como en muchas ocasiones “Divorciarse con Gracia”, aunque suene a broma es una verdadera postura para enfrentar una situación realmente difícil.

 

“Juntos o Separados Pero Bien”

Como terapeuta de pareja les puedo sugerir que asuman una actitud  diferente que les permita avanzar en la toma de decisiones  respecto a su vida matrimonial o divorcio: “Juntos o Separados Pero Bien”, de esa manera las acciones y decisiones se orientarán al bienestar común y no sólo al personal.

Otra idea importante es que se debe aprender a separar los roles que como persona se tienen, uno es el “rol de pareja”, y otro es el” rol de padre o madre”, y que si el vínculo matrimonial terminó, el de paternidad y maternidad continuará por muchos años.

Piense en que si el padre o madre de sus hijos está bien, sus hijos también lo estarán.

Teniendo estas nuevas ideas al momento de tomar una decisión se verá rodeada de nuevas posibilidades que resultarán en una separación menos traumática para todos.

 

Algunos factores a considerar con cuidado:

  • ¿Separación por qué y para qué?
  • ¿Los conflictos entre los padres pueden resolverse?
  • ¿Existen conductas inapropiadas que deban corregirse en la pareja?
  • ¿Qué somos: pareja o padres?
  • ¿Nuestros hijos estarán mejor o peor?
  • Finanzas personales antes y después del divorcio
  • Pensiones alimenticias, escuelas, gastos de los menores, salud, esparcimiento
  • Convivencia antes y después del divorcio
  • Los derechos de los hijos en cuanto a los padres

 

Tome en cuenta que la felicidad e independencia de sus hijos es el reflejo directo de su  ejemplo como ser humano.

 

 

CONTACTO

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Teléfonos: (664) 174 4230 y (664) 676 7940

 

 

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