Construyendo hábitos, cambiando generaciones

Construyendo hábitos, cambiando generaciones

POR Alejandra Valdez Camacho

Educación, valores, patrimonio, genes… ¿hábitos? ¡SÍ! A los hijos también se les heredan hábitos (también conocidos como “mañas”), que en su mayoría llevarán consigo hasta la adultez.  Un hábito es una acción que se realiza repetitivamente y que incluso puede pasar desapercibida. Tipos de hábitos, hay muchos. Están los de higiene, los intelectuales, los físicos, los alimenticios…

En nuestra niñez, nuestros padres se vuelven nuestros ejemplos a seguir, y como esponjas, absorbemos los hábitos buenos, y los malos también. Estos hábitos pasan de generación en generación, tal y como lo hacen las enfermedades hereditarias, que en su mayoría están más relacionadas con el ambiente en el que se desarrolla una persona que con los genes.

 

Nuestra relación con la comida, se remonta a la niñez

La casa es el primer ambiente que conoce un niño. Conforme va creciendo y estableciendo relaciones (tanto con las personas como con la comida), descubre otras formas de ver y hacer su vida. Y hablando de la relación con la comida… ¿Cuántos de nosotros no hemos escuchado el típico “no te paras de la mesa hasta que te acabes la comida”, o “si no te portas bien, no te voy a comprar dulces”? Muchos adultos con problemas de peso y comedores emocionales no se imaginan que su problema se remonta a su niñez. Por ello, permite que tu hijo experimente y reconozca por sí mismo el hambre física y la saciedad. Y si bien, la comida no es recompensa, ¿qué sí lo es?: pasar tiempo de calidad, ir al parque, ver su película favorita, hasta comprarle un detalle.

 

La comida se disfruta más en familia.

Un excelente hábito que le puedes inculcar a tus hijos es el aprender a compartir juntos cuando menos una comida del día, evitando distracciones y aprovechando ese pequeño momento del día para hablar de su día. Niños que comen en familia tienen mejor autoestima, sentido de pertenencia, habilidades sociales y vocabulario.

Además de los hábitos, desde pequeños establecemos nuestros gustos y aversiones. Este aspecto prevalece en muchos casos por el resto de su vida. Colores = variedad. Esta es sin duda, la clave de la nutrición.

Los colores de los alimentos nos aportan diferentes antioxidantes, vitaminas, minerales y otras sustancias químicas que mejoran nuestra salud. Una forma excelente de agregar variedad es jugar con alimentos que contengan colores del arcoíris. Para aquellos niños que sólo comen 3 cosas, no te impacientes, y aplica la de “la tercera es la vencida”, aunque si aguantas 15 veces ¡mucho mejor!

Las verduras son tus amigas, ¡no las evites! Más vale intentarlo ahorita que tiene 5 años, que dejarle la chamba a su pareja, cuando tenga 30 años. Cambia la preparación y la textura de los alimentos, especialmente si se trata de un niño selectivo, pero ¡no caigas en la trampa! No permitas que tus hijos se conviertan en los dictadores del menú. Como diría mi mamá: “si no es buffet”. ¡Complácelos!, pero toma el control de la situación.

Establecer una rutina es fundamental, y esto empieza por evitar esquivar comidas.

Típico que todos corremos en las mañanas para alistarnos y es más importante andar bien peinados que bien alimentados ¿no? Pero… ¡qué mejor manera de empezar tu día que desayunando rico y tranquilo en casa! Por supuesto que esto significa despertarse más temprano, pero un desayuno así te permitirá pensar mejor, tener más fuerza y energía, ser más eficiente y eficaz e incluso estarás previniendo enfermedades crónicas. Según estudios, un niño que NO desayuna tiene 4 veces más probabilidad de ser obeso en su adultez.

 

Y finalmente… Los Dulces

Por naturaleza, nuestro cuerpo reconoce lo dulce como algo placentero, sin embargo, esto puede llegar a convertirse en una adicción. Estudios sugieren que el aumento por el gusto a los dulces está relacionado con la fase de crecimiento rápido del niño. Quitale refrescos y jugos, y disminuirás su consumo de azúcar.

Estos pequeños cambios marcarán la diferencia en la salud no sólo de tu hijo, de la futura familia de tus hijos, y de los hijos de tus hijos.

 

*La autora es: Lic. en Nutrición, con especialidad en la familia.

 

Contacto:

Facebook: Nutrición Familiar Tijuana
Correo: nutricionfamiliartj@gmail.com

 

Comentarios

comentarios

Deja una respuesta