Ángela Arroyo, más victoriosa que nunca

Más victoriosa que nunca

Ángela Arroyo

Me defino como una mujer plena y realizada en todos los aspectos, me siento muy tranquila; antes de mi enfermedad, estaba muy inconforme en varios aspectos, sufría y no gozaba la vida, con esta sacudida es como decirme: “cálmate, disfruta la vida”

 Por Mónica Márquez

Honestidad y congruencia son los valores que caracterizan a Ángela Noemí Arroyo Pérez, coordinadora de Comunicación y Relaciones Públicas en el Cetys Universidad, quien después de una difícil prueba de salud hoy tiene claro cuáles son sus prioridades y objetivos, siempre disfrutando cada momento.

La tijuanense de 41 años se ha desempeñado exitosamente por 14 años en dicha coordinación, aunque su historia profesional inicia en el 2002 cuando egresa de la licenciatura en Comunicación por la Universidad Iberoamericana.

Ángela, quien tiene una maestría en Mercadotecnia, estuvo durante 5 años como asistente de presidencia en el Colegio de la Frontera Norte, donde descubrió otro rol de la vida académica y conoció a grandes personas.

Posteriormente, llegó aetys Universidad por casualidades de la vida, como ella lo menciona, donde tenían la vacante de esta coordinación. ” Vine con los ojos cerrados, no sabía en realidad de qué se trataba. A los tres días me llamaron para decirme que sí les interesaba y cuando veo el perfil del puesto para el que me contrataron, me sorprendí”.

Han transcurrido 14 años de su llegada al plantel y Ángela ha demostrado que sí era la indicada para el puesto y que gracias al trabajo y entrega hoy el equipo, que en sus inicios solo estaba compuesto por ella y tres becarias, ha crecido sustancialmente.

Para conocer más sobre sus motivaciones, desafíos, aprendizajes e inspiraciones, Mujer Actual platicó con Ángela Arroyo.

 

¿Qué te motiva a involucrarte en el área educativa?

El tema de todo lo que puede hacer un comunicólogo me apasionó; pasé por todas las áreas mientras estaba haciendo mis prácticas profesionales en Televisa y me di cuenta de que lo que lo que me había motivado a estudiar la carrera no lo quería ejercer.  En las últimas materias de la carrera conocí el tema de mercadotecnia, y cuando descubro esta área de comunicación en instituciones educativas, cómo apoyar a la academia y a los alumnos para resaltar sus logros, cómo puedes transformar y hacer que todas tus herramientas de trabajo ayuden a lograr los objetivos de difusión es lo que más me ha apasionado.

 

¿Cuáles han sido los mayores desafíos en tu carrera profesional?

El primer reto es darte cuenta de que en la carrera solo te enseñan lo teórico y la práctica es a prueba y error en el mundo laboral, pero tienes que ir disminuyendo el margen de errores para cumplir los objetivos.

Otro reto es el estar en constante actualización de cómo la comunidad va consumiendo los medios de comunicación, de cómo llegaron las redes sociales, el estar monitoreando cómo se comunican nuestros públicos y el saber llegarles en el momento y en el canal correcto, ese ha sido el más grande reto.

 

Hasta el momento, ¿qué te ha hecho más fuerte como mujer y por qué?

En este último año y medio, ha habido una evolución total en mí. En diciembre del 2020, me detectan un tumor y en enero del 2021, me lo removieron; entonces, el enfrentarme con una enfermedad de este tipo, me cambia totalmente. Es cuando la vida te pone de rodillas y cambias o cambias, esto ha sido el mayor reto: bajarle al estrés, llevar la vida más calmada, el ver que las cosas que antes importaban ya no importan… Antes me lo decían y no lo entendía, hasta que no llega la vida y te atropella, es cuando dices: ah ya entendí que hay prioridades en esta vida.

 

Cuando recibiste la noticia de tu enfermedad, ¿sentiste miedo de lo que pudiera venir?

Sí, así como soy de dramática, ya estaba dejando todo en paz, la vi bien cerca; cuando me dieron la noticia no sabía qué seguía, en esos momentos estaba cerrando ciclos. Entré a cirugía despidiéndome de todos. Mi novio (Carlos Rodríguez) siempre estuvo apoyándome en este episodio difícil de mi vida.

Después de la tormenta viene la calma, ¿cómo destierras ese miedo de tu mente?

Hace poco, la oncóloga me dio de alta, pero fue un año y medio de tratamiento, de médicos, de estudios para ver que todo estuviera bien; en todo ese tiempo, el miedo siempre estuvo latente, pero te tienes que aplicar y dedicar tiempo para comer bien, hacer ejercicio, para estar con los tuyos… Definitivamente, fue una sacudida que vino a poner orden a mi vida en todos los aspectos y que me ayudó a tener una dimensión más clara de mis prioridades.

En el proceso, todos me decían: “todo va a estar bien, piensa en positivo”, pero para mí esas eran palabras huecas, pero la terapia psicológica, la meditación y los amigos me ayudaron mucho con esos pensamientos negativos.

 

Hoy, ¿cómo te defines?

Me defino como una mujer plena y realizada en todos los aspectos, me siento muy tranquila; antes de mi enfermedad, estaba muy inconforme en varios aspectos, sufría y no gozaba la vida, con esta sacudida es como decirme: “cálmate, disfruta la vida”.

 

¿Cuál es tu mayor aprendizaje de vida?

El disfrutar cada uno de los roles que como mujer uno puede tener. A mí me tocó desarrollar este rol profesional y me apasiona, lo vivo y disfruto cada momento.

 

¿Quién o qué te inspira?

Me inspiran las mujeres que todos los días luchan y sacan adelante todos sus roles; el ver a mi mamá, a mi jefa y a mujeres que admiro, que digo: si ellas pueden, claro que yo puedo.

 

En breve…

  • Libro favorito: Los Cuatro Acuerdos de Miguel Ruiz
  • Artículo indispensable: El celular
  • Mayor debilidad: Los postres
  • Mayor fortaleza: La planeación
  • Música favorita: Zoé
  • Frase favorita: Si algo vale la pena hacer, vale la pena hacerse bien.

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