Álvaro Montaño Rubio

Álvaro Montaño Rubio

Promueve a Tijuana desde el corazón

Por Janet S.

Abogado de profesión y promotor de corazón Álvaro Montaño Rubio se ha ganado un escalafón importante en la sociedad tijuanense no solo por su prestigio como litigante, sino por el tesón con el que impulsa la mejor cara de Tijuana y todas las bondades de esta frontera.

El entusiasmo que lo caracteriza inundó también esta entrevista en la que nos comparte anécdotas, proyectos y esa labor que lo mantiene inmerso en al rescate y descubrimiento de datos y personajes que han escrito la historia de su ciudad.

 

¿Qué experiencias de su infancia impactaron en su vida para llegar a ser el hombre que hoy conocemos?

El buen ánimo y humor de mi papá, también el gusto por el trabajo.  De mi mamá la disciplina, el amor y el agradecimiento a Tijuana. Aunque todos mis hermanos son mayores, se te queda algo, soy el más chico de una familia de 7 hermanos, así que imagínate, nos inculcaron principios y valores de una tradicional familia mexicana, unida y católica.

Los maestros del Instituto México, donde hice mis estudios básicos también influyeron mucho, por ejemplo, el maestro de 4º de primaria era muy competitivo con los deportes y como yo era el portero del equipo, cada vez que me metían gol pues sabía que en el salón me iba a dar unos buenos reglazos en la mano.  Así que mejor uno se ponía las pilas y ahí me tienes volando en la portería para que no anotaran.

 

 ¿Cómo fue su entorno familiar respecto a tradiciones, valores y costumbres?

Alegre, con mucha gente en casa, porque provengo de una familia grande, mis padres eran de Pachuca, Hidalgo, así que crecimos muy respetuosos de las costumbres mexicanas y, como fronterizo, hasta de las tradiciones americanas, de chiquito hasta nos llevaban al otro lado a pedir dulces en Halloween.  Mis papás nos llevaban a misa los domingos, a las corridas de toros, de paseo a Rosarito, al Zoológico de San Diego. También recuerdo que veíamos la TV en familia, antes solo había una por casa.

 

¿Cómo recuerda la Tijuana de aquellos años?

Una ciudad con menos población, donde se dejaban las ventanas de los carros y de la casa abiertas. De chico me la pasaba en la colonia jugando con los amigos basquetbol y béisbol, también andábamos en bicicleta por las calles de Tijuana. Nos movíamos mucho de raite. Recuerdo que estábamos cenando y si se acababa la leche, me decían que fuera a traer un galón a San Ysidro, cruzaba la línea y me regresaba, todo en minutos. Toda mi vida he tenido pasaporte/visa y, por tanto, he cruzado a San Diego, hasta que la pandemia nos limitó a los mexicanos el cruce.

 

¿En qué momento de su formación académica y/o familiar descubre el interés por promover a su ciudad?

Durante la época de universitario en la Facultad de Derecho de la UNAM.   Ahí me cuestionaban mucho de Tijuana y algunos hasta me restregaban en la cara la leyenda negra de la ciudad, entonces había que defender la tierra y ahí nació el interés por documentarme de todo lo positivo que tiene Tijuana.  En ese caminar descubrí que la leyenda negra si existió pero que eran puros extranjeros los dueños de los bares de la Tijuana durante la época de Ley Seca en Estados Unidos, entonces voltearon sus ojos para acá y establecieron los bares y casinos, pero las mujeres de la vida galante también eran de fuera, Tijuana tenía muy pocos habitantes.  Cuando se termina la “prohibición” en el país vecino, ellos mismos intensificaron la leyenda para que no vinieran turistas y se quedaran allá.

 

¿Qué significado tiene Tijuana en su vida personal y profesional?

En la vida personal es un significado grande porque me interesa mucho que la gente sea agradecida con Tijuana, que es una ciudad muy noble, me interesa que se fortalezca el sentido de pertenencia y arraigo a la ciudad que le ha dado mucho a tanta gente.

También tiene un significado importante en mi vida profesional porque debemos tener presente que Tijuana es una ciudad de servicios, donde el mayor generador de empleos es la industria maquiladora y esta requiere de muchos servicios, incluyendo desde luego los servicios profesionales de abogados, contadores, ingenieros, entre otros.

 

¿Cuál considera que es la mayor lección que le ha dado su labor como promotor de la ciudad?

Aunque Tijuana solo tiene 132 años de fundada, la historia y personalidad de su gente es mucha. Así que no deja uno de aprender cosas interesantes de la ciudad y es necesario que se conozcan y difundan, sobre todo los jóvenes y la gente que llega de otras partes para que se sientan orgullosos de la ciudad.   Me ha dado la oportunidad de asistir como invitado a dar charlas sobre algunos aspectos de Tijuana a diferentes grupos organizados de la ciudad.

 

¿Cómo inició el proyecto de sus libros?

Diría que desde mi época universitaria quise plasmar en un documento todo lo que iba recabando de información positiva de la ciudad, más cuando regrese y me di cuenta de que los libros de Tijuana eran en blanco y negro, pensé que la ciudad merecía tener un libro visual y que resaltara todo lo positivo que tiene, pero el proyecto se detono en un viaje a San Francisco al darme cuenta que la famosa calle Lombard, tiene un par de libros, el Golden Gate como 5.  Así que nos venimos manejando de regreso tomando notas y delineando lo que sería el libro “Welcome to Tijuana”.

 

¿Qué profesión ejerce?

La abogacía. Actualmente soy el consejero legal de una empresa que se dedica a la fabricación de cajas de cartón y material de empaque, tan necesario en esta época, también de varias familias de la región.

 

¿Qué retos tiene desde ella?

Seguir impulsando para que Baja California tenga una justicia que sea aliada de la tecnología, no vamos a descansar hasta que en el Tribunal Superior de Justicia del Estado se implemente el tribunal electrónico, digital, donde los abogados puedan consultar los expedientes desde sus computadoras, tal y como ocurre en la mayoría de las entidades del país.

Como promotor de Tijuana seguir difundiendo la carretera México 1, ahora mediante la colocación de réplicas del señalamiento que instalamos en la Avenida Revolución, en diferentes restaurantes y bares de la ciudad para que se tomen la foto en uno de los símbolos de Tijuana.

Al mismo tiempo estamos trabajando en el proyecto de colocar una escultura alusiva a la “1” en el parque La Joya, ubicado 3 km después de la caseta de cuota de playas de Tijuana con dirección a Rosarito.  Como saben la carretera inicia en Tijuana y ve su punto final en Cabo San Lucas, siendo la más bonita de todo México.

 

“Me interesa mucho que la gente sea agradecida con Tijuana, que es una ciudad muy noble, me interesa que se fortalezca el sentido de pertenencia y arraigo a la ciudad que le ha dado mucho a tanta gente”

 

 

En breve:

Frase que te inspira: Primero lunes y luego martes.

Libro favorito: Los 4 Acuerdos, de Don Miguel Ruiz.

Platillo preferido: Pescado al vapor con espárragos.

Pasatiempos: Promover el arraigo a Tijuana y su famosa carretera, la México 1

Persona que admira: Luis Donaldo Colosio

Mayor anhelo: Tener tiempo para terminar la 3ª edición de “Welcome to Tijuana”

Fortaleza: Mis 5 hijos, mi familia.

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