Alberto Kibrit Guakil, encontró en Tijuana una oportunidad de altura

Alberto Kibrit Guakil, encontró en Tijuana una oportunidad de altura

 

Por Janet S.

 

Graduado de la escuela de Derecho por la Universidad Anáhuac, Alberto Kibrit Guakil, es un hombre que llegó a esta frontera en 2006 con el reto de promover en la comunidad un nuevo estilo de vida, sin imaginar lo que Tijuana tenía preparado para él.

Nacido bajo el signo de Virgo, apegado a su familia, orgulloso de sus tres hijos y amoroso al referirse a su pareja, Kibrit Guakil comparte algunas experiencias que lo han convertido en el hombre de negocios exitoso que hoy dirige una de las firmas inmobiliarias más importantes en esta entidad.

“Yo crecí en la Ciudad de México, en una familia convencional, fui un niño inquieto con facilidad por las ventas, me gustaba negociar con todo. Soy hijo de padres divorciados, siempre estuve rodeado de atenciones por parte de ellos.

“Estudié Derecho, pero siempre continué en la tónica de los negocios y las ventas, el camino me llevó al oficio que ahora hago, durante muchos años dejé el Derecho y seguí en el ámbito de las ventas, posteriormente incursioné en bienes raíces.

“Estudié en la Universidad Anáhuac Campus Norte, me gradué en 1997; la vida te va llevando por varios caminos y a mí me movió a los negocios inmobiliarios”.

 

Una ciudad lejana y desconocida

Alberto recuerda que las referencias que tenía de Tijuana, antes de su llegada, era por pláticas con compañeros que habían estado aquí por cuestiones laborales y sus otros datos eran los que leía o escuchaba en medios de comunicación.

“Desde la Ciudad de México se escucha muy lejos, no imaginas a lo que te vas a enfrentar, pero es una ciudad que siempre tiene los brazos abiertos”.

“Yo llegué a Tijuana en 2006, precisamente cuando íbamos a hacer el proyecto residencial de lo que hoy es Green View Tower, me enviaron a dirigir el área comercial”.

“En lo personal no había tenido un contacto previo con la ciudad, salvo comentarios de algunos compañeros en la empresa que ya habían tenido la oportunidad de estar acá. Conocía lo que se dice de Tijuana, lo que hablan sobre la violencia o los problemas sociales que enfrenta, sin embargo, he comprobado que es una ciudad muy noble, donde hay grandes oportunidades para quienes llegamos buscando un crecimiento profesional”.

 

Hacer fortalezas de las crisis

El director general de ULBaja recuerda que justamente le tocó enfrentar “no solo la crisis de seguridad en 2008, sino la crisis inmobiliaria en Estados Unidos, fueron tiempos complicados, tuvimos el gran reto de sortear esas dos grandes crisis, y aunque estuvimos a punto de cancelar los planes de trabajo, logramos como equipo salir adelante y encontrar mediante un proyecto como la Torre Península con la que logramos levantarnos”.

Kibrit Guakil comparte cómo logró, con el apoyo de su equipo y fortalecido con su experiencia profesional, confrontar las complicaciones en sus primeros años de residencia en esta frontera.

“Ya de por sí, con el proyecto de la torre, teníamos el reto de incursionar en este tipo de vivienda al que la gente no estaba familiarizada en Tijuana, era un concepto inusual y estábamos enfocados en promocionar todas sus ventajas y amenidades para nuestros clientes, esto nos tenía a prueba como equipo, como profesionistas del ramo y como empresa. Fueron unos años complicados”.

 

Arraigado en los valores y el amor

Aficionado a los deportes y apegado a los momentos y actividades familiares, el licenciado Kibrit recuerda que desde niño le inculcaron muchos valores “como la honestidad, el trabajo honrado, y a veces en la juventud no nos damos cuenta del impacto que tiene en nuestra vida esas enseñanzas”.

“Ahora me veo inculcando esos mismos valores a mis hijos, es cuando uno crece que toma conciencia de la influencia familiar que trae, de esos valores. Uno desarrolla su propio carácter y se descubre acciones, frases, incluso creencias que le fueron heredadas y que ahora fortalecen nuestra forma de ser y de pensar y que las sumamos con aquellas que generamos en lo individual”.

 

La pandemia: una gran lección

Ya con arraigo en esta ciudad y con su familia acostumbrada a la vida en la frontera, el experto en negocios inmobiliarios deja ver un gesto serio en su rostro al pensar su respuesta sobre el impacto que la pandemia por Covd-19 ha representado en su vida.

“Creo que ha sido una gran lección para todo el mundo, nos llevó a valorar lo poco o mucho que tenemos, fortaleció nuestro amor por la familia y los amigos; nos impulsó a ser mejores y más efectivos en nuestros trabajos. Pero especialmente, creo que nos obligó a reflexionar sobre lo vulnerables que podemos llegar a ser”.

“Un fenómeno de tal magnitud, provocado por un virus desconocido, ha sido impactante; todos enfrentamos el temor, hemos sido susceptibles de contagio; pero al mismo tiempo hemos tenido la oportunidad de conocer nuestras fortalezas como familia, como amigos, en nuestros trabajos; tuvimos la posibilidad de crecer como profesionistas y desarrollar nuevas aptitudes, mostrar nuevas capacidades y provocar mayores alcances en todos los sentidos”.

“Hoy sabemos que por encima del miedo y el peligro podemos ser capaces de ser fuertes, de trazar nuevas rutas para lograr metas y especialmente aprendimos a valorar el amor y la importancia de estar cerca y de expresar nuestros sentimientos. Hoy busco, en lo personal, disfrutar más a mi familia, medir mis tiempos en lo profesional para tener mayor efectividad sin que necesariamente invierta tantas horas de oficia”.

 

EN BREVE…

Alberto Kibrit Guakil

Cumpleaños: 25 de agosto

Familia: Esposa y tres hijos

Fortaleza: Capacidad de análisis, previsor

Frase: Al toro por los cuernos

Libro favorito: Los cuatro acuerdos, de Miguel Ángel Ruiz Macías

Platillo preferido: Comida mexicana y japonesa

 

 

 

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