Abelina: voluntaria por siempre

Abelina: voluntaria por siempre

Su servicio impregnado entre sus descendientes

Por Maricarmen Flores

El ulular de la sirena de la ambulancia invadió el patio. Afloraron las lágrimas en todos los presentes. El dolor de quienes convivieron con Abelina Atala García Miranda a flor de piel. Fue de esos momentos en que en que el silencio se convierte en un grito interno por la partida del ser querido.

El 2004, invitada por su amiga Lupita González, llegó a la Cruz Roja de Tijuana donde fue secretaria de la dirección. Siempre prudente y con soluciones a todo tipo de situaciones. Quien llega a la institución, quien sabe el enorme trabajo que realizan en pro de la comunidad durante las emergencias; quienes entienden cómo se enfrentan los gastos y quienes llevan el voluntariado en la sangre nunca se van.

Originaria de Tijuana, Abelina fue una de las fundadoras de la coordinación de Damas Voluntarias en Tijuana, que ahora encabeza Lidia Susana Galindo Ortiz. Firme, pero con voz entrecortada dijo “todos recordamos lo positiva y tierna que fue; el amor a sus hijos, a su familia, sus nietos eran su adoración”.

Personal de la institución se apostó en el patio a despedir a quien por 17 años se entregó para el servicio de la comunidad y fueron testigos de un hecho inédito: sus hijos Abelina Eiré y Emilio Magaña García recibieron de manos del presidente del Consejo, Dr. Andrés Smith, el reconocimiento póstumo que a nivel nacional envió la Benemérita Institución al tiempo que por más de un minuto la sirena y los aplausos de conjuntaron en el adiós.

Solo muere quien pasa por la vida sin dejar huella y Abelina dejo muchas huellas

La fotografía de Abelina Atala García Miranda, a un lado de sus cenizas. “Solo muere quien pasa por la vida sin dejar huella y Abelina dejo muchas huellas”, expresó la coordinadora estatal de las Damas Voluntarias, Tatiana Michel.

Con fecha 2 de septiembre se firmó la placa póstuma para Abelina García Miranda por su valor y entrega a la causa humanitaria. Todos somos hermanos.

Ejemplo de fortaleza, paciencia, trabajo y amor reflejado en las fotografías del pasillo del hospital porque ella, físicamente no volverá, pero la dama “vivirá eternamente en los corazones de todos aquellos a quien extendió la mano”, dijo el doctor Smith.

Trabajo incansable que a las Damas Voluntarias de Tijuana les ha dado reconocimientos nacionales. El llanto cesó cuando su hija, pegada al pecho se aferró a la fotografía de su madre y su uniforme. Abelina una dama en toda la extensión de la palabra. QDEP.

*El autor es periodista.

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