Francisco Moreno Fimbres, un apasionado de la Frontera 

Francisco Moreno Fimbres, un apasionado de la Frontera 

 

Por Janet S.

 

Iniciar su vida laboral desde muy temprana edad, aventurarse a realizar sus estudios universitarios en la capital estadounidense, colaborar con acciones altruistas desde joven y el ejemplo de una familia involucrada de forma activa con su comunidad, fueron las influencias que forjaron al sandieguino Francisco Morenos Fimbres como un hombre de bien, cuyos valores lo motivan a servir en la comunidad fronteriza Tijuana – San Diego.

El responsable de las Relaciones Públicas y Gubernamentales del Grupo Calimax nos comparte algunas de las vivencias y retos que marcan su rumbo dentro de la comunidad fronteriza.

Nombrado recientemente como integrante de la Comisión Internacional de Amistas en la ciudad de Chula Vista, California, Moreno Fimbres enfatizó su agradecimiento con la alcaldesa de Chula Vista Mary Salas y con el Consejo por la aprobación de su Comisión. “Salas es una líder realmente extraordinaria. Lo que ha logrado hasta el día de hoy para Chula Vista es nada menos que un milagro, impulsado por un enorme trabajo y acertada visión de ella”.

 

¿Qué sucesos de tu infancia crees que marcaron tu vida?

Empecé a trabajar desde los 10 años, siempre mis papás me inculcaron el valor del trabajo y de ganarse la vida con esfuerzo, sin duda como cualquier niño yo me sentía más atraído por salir a jugar, por ver la televisión o divertirme en mis ratos libres, sin embargo, siempre tenía labores que atender desde un turno como empacador o labores que me asignaban en casa.

En los veranos y fines de semana mis papás me mandaban a trabajar, y lo hice mucho tiempo en el Calimax del boulevard (Agua Caliente), ese que ahora se le conoce como Calimax de la Cacho, ahí inicié y fui ascendiendo poco a poco dentro de la empresa.

 

¿Qué enseñanzas te dio mezclar los estudios y el trabajo?

Mis estudios de High School los hice en San Diego, donde nací, pero seguí trabajando los fines de semana y eso cambió mi visión, porque conocí la independencia económica, tenía mis ingresos y eso me daba cierta libertad.

Tener el fruto de tu trabajo te inculca valores como la ética, te enseña a administrar lo que tienes, le das otro valor a las cosas.

En mi caso me ayudó también a relacionarme con personas de las que aprendí mucho, conocí historias de todo tipo, eso ayudó a darme cuenta que tenía, y tengo, la oportunidad de ayudar siempre desde donde esté a quienes buscan salir adelante mediante el trabajo, si bien supe en esos momentos que era un joven privilegiado, también reconocí mi compromiso social, desarrollé una fuerte sensibilidad social.

 

¿Cuál fue tu inspiración para trabajar en beneficio de los demás?

Saber que ese mismo sueldo que recibían mis compañeros y yo por nuestro trabajo tenía un valor distinto para cada uno.

Eso me enfrentó a la terrible desigualdad que existía y existe en el país y en el mundo; desde entonces busco generar lazos y proyectos que impacten en la comunidad, que abran oportunidades para quienes deseen salir adelante y cumplir sus metas, esa ha sido la filosofía de mi familia y se ha aplicado desde siempre en la empresa, la cual no deja de buscar su crecimiento corporativo, pero mantiene firmes sus valores y busca inculcarlos con sus colaboradores en todos los niveles.

“Busco generar lazos y proyectos que impacten en la comunidad, que abran oportunidades para quienes deseen salir adelante y cumplir sus metas”

 

¿Qué significado tiene para ti el servicio público?

Es mi eje. Muy joven descubrí mi amor por el servicio público y social, que en un principio estuvo ligado también a la actividad que la familia Fimbres realizaba en un asilo que adultos mayores, y que ahora se convirtió en una Fundación, ahí toda la familia aporta, o donativos o tiempo o ambas cosas, la actividad altruista siempre ha estado ligada a mi vida.

 

¿Fue fácil descubrir tu vocación?

No. Cuando me llegó el momento de entrar a la universidad, lo hice a una carrera de la rama administrativa, pero me fue mal, no tuve facilidad para las materias contables, de finanzas o de matemáticas, así que, a los dos años de iniciar esa primera licenciatura, la dejé.

Sin duda puede parecer un fracaso, pero yo no lo tomé así, porque al buscar mi verdadera vocación me encontré con mis habilidades, mis gustos, desarrollé mis aptitudes, y fue gracias a ese periodo de incertidumbre.

Tuve el gran consejo de una orientadora estudiantil en Cetys Universidad, esa persona me platicó sobre una carrera en aquel entonces nueva: Relaciones Internacionales.

Cuando me platicó de qué se trataba, me atrapó, fue una plática que cambió mi vida; así que aplique en universidades de Ciudad de México, Monterrey y Washington. Aunque me aceptaron en las dos mexicanas, por curiosidad fui a ver la de Estados Unidos, por esa idea de que allá nadie me conocía y podría ser un reto iniciar todo solo.

Fui y me encantó.  Yo nunca había viajado tan lejos, y esa experiencia de estar entre tantas personas de diferentes partes del mundo, me dio la oportunidad única de aprender a relacionarme con gente de todas las culturas, con formas de pensar diversas, me convertí en una persona más abierta y socialmente menos tímida.

 

¿Crees que la dinámica fronteriza ha influenciado tu vida?

Esta región binacional sin duda te da una visión única frente a la vida, y si eres un ciudadano binacional desarrollarás capacidades de reacción muy positivas frente a las situaciones de crisis.

Esta región se enfrenta a situaciones únicas y en mi caso me ha llevado a generar lazos humanos, de negocios y sociales, donde la colaboración fortalece e impulsa a quienes coincidimos en trabajar por nuestros sueños y los de los demás.

Esos aprendizajes que me ha dado tanto mi desempeño dentro de Calimax, como mi formación universitaria y la filantropía han hecho que personajes importantes de ambos lados de la frontera se fijen en mi perfil y me recomienden para proyectos de alto impacto social por encima de las fronteras.

Esa es la herramienta con la que busco impactar en mi comunidad.

 

 

 

 

EN BREVE…

Libro: The Way de Josemaría Escrivá

Frase que lo inspira: Si pasas por el infierno, sigue adelante. De Winston Churchill

Platillo preferido: Chilaquiles rojos

Actividad favorita: Caminar

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