Divorcio en Tiempos de Pandemia

Divorcio en Tiempos de Pandemia

Cuando la crisis expone las debilidades de una relación

 

POR ANA CELY RUVALCABA DURÁN

 Las crisis de pareja en periodos de aislamiento no siempre las podemos reducir a los efectos de confinamiento, es un tema más complejo.

Detrás de los problemas que se les adjudican a las consecuencias del encierro y a los cambios radicales en la convivencia familiar y de pareja, existe un trasfondo. El escenario presente sólo vino a destapar las deficiencias que ya existían en la relación.

Dichas deficiencias implican áreas específicas: emocional, íntima, económica, relacional, organizacional, social, salud mental individual, y uno de los más importantes: el ciclo vital de la pareja.

 

Los conceptos de lealtad y relación de pareja han cambiado en las nuevas generaciones

Te preguntarás por qué este último adquiere relevancia. Datos de estudios demuestran que es en las parejas jóvenes donde se presenta la mayor cantidad de solicitudes de divorcio; es de esperarse que las parejas maduras desistan con mayor facilidad de la idea del divorcio.

Bien, sucede que el concepto de pareja y vida familiar ha evolucionado, las generaciones de ahora les dan un valor y simbolismo diferentes a éstos, cada generación se distingue por un cambio significativo en pensamientos y constructos. Justo estamos en una era de ideales ampliamente diversificados, por lo tanto, los valores alrededor del concepto relación de pareja y lealtad han transitado una transformación también. Esta transformación de valores ha aumentado las posibilidades de un divorcio.

 Esther Perel dice: ¿Fue criado para la autonomía o fue criado para la lealtad?

 Cada uno de nosotros crece en una cultura relacional.

En casa, en la escuela, en nuestras comunidades en las que vivimos. Todos llevamos narrativas y creencias sobre lo que podemos esperar de la gente y de lo que debería ser una relación de pareja. Poner fin a un matrimonio va más allá de la firma de los papeles de divorcio, y el divorcio no es el fin de una familia, es una reorganización.

 Retomando el inicio, la crisis de la pandemia llegó a poner a prueba las fortalezas de las relaciones, así que comencemos a hablar de los aspectos relacionales y de convivencia.

¿Cómo cambió la convivencia?

Muchos mencionan que ahora la convivencia se vuelve más difícil, y es cierto. Por un lado, las parejas conviven mucho más tiempo, y cada uno deja de hacer cosas personales. Y en el otro extremo están aquellas que por medidas de salubridad han tenido que separarse.

Es vital practicar la comunicación asertiva.

Ambos panoramas tienen sus complejidades, los primeros deben usar momentos a solas. Todos en algún momento de nuestro día necesitamos un espacio mental e íntimo para reflexionar, así cuando es hora de expresar nuestras necesidad e inconformidades lo podemos desde nuestro sentir no desde las ganas de reprocharle a otros el mal ánimo que se experimenta cuando nos saturamos.

Importa más tener valores en común.

El segundo escenario también tiene sus complicaciones, ya que la cercanía y el calor humano son detalles que alimentan una relación que ahora no se puede dar.

Las herramientas digitales han ayudado mucho. Entre más fuertes sean lo lazos y los ideales compartidos, más esperanzas habrá para su relación. En resumen, no importan tanto los intereses en común, sino tener valores en común.

Reorganización del hogar

Los cambios estructurales que estamos experimentando implican una reorganización en el hogar, dado que ahora es en casa donde se realizan todas las actividades y todos los roles colisionan en este mismo lugar: trabajo, padre, madre, hijo, maestro, cuidador, amigo. Ésta puede ser la realidad de una sola persona, ahora imaginemos el reto que significa para dos, hablando de pareja, y más aún cuando hablamos de una familia completa.

 

Otra preocupación latente es la cuestión económica

¿Has escuchado el refrán “cuando el hambre entra por la puerta, el amor sale por la ventana”? Bien, aunque no en todos los casos es una acción literal, sí es un tema de gran peso. La preocupación por el dinero es una verdadera angustia, y más cuando se tienen hijos. Muchos han tenido que hacer modificaciones estructurales en los estilos de vida, para los cuales no han podido desarrollar el mejor proceso de adaptación a la nueva realidad.

El inventario de causales de divorcio en tiempos de pandemia puede ser innumerable, pero también es cierto que el trabajo en equipo aligerar la carga de una etapa difícil.

 

*La autora es psicóloga.

 

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