Fortaleciendo la familia en tiempos de crisis

Fortaleciendo la familia
en tiempos de crisis

Cuando el hogar, dulce hogar, se convierte en algo más que sólo el hogar, las cosas no siempre son tan fáciles o placenteras como deberían de ser

POR BECKY KRINSKY

Sin preguntar o dar consentimiento, ni ofrecer un previo aviso, de un día para el otro, por salud y seguridad propia la vida se puso en pausa, frenándose casi por completo. Todas las personas tuvieron que aislarse, al principio totalmente, después parcialmente, y aunque todo regresa poco a poco a la normalidad, se pasa muchísimo más tiempo en casa, porque hay quién hace home office y los niños en México, ya regresaron a clases en línea.
La gente tenía un calendario saturado de compromisos, citas agendadas con meses de anticipación, minutos contados para coincidir con personas queridas, teniendo platicas rápidas, y sin oportunidad para tener conversaciones profundas, pero de repente, todo se interrumpió y aunque se empieza a retomar, es de una manera muy distinta.
El tiempo parecía volar en un mundo que no descansaba. La vida pulsante, demandante, caótica y de prisa, de repente cambió. Surgió la necesidad de aislarse y de distanciarse de todo y de todos, y aunque se empieza a retomar las actividades, la vida ya no será igual, al menos, hasta que no exista vacuna y se aplique a la mayoría de la población.

Ahora sí pasamos más tiempo en casa
La casa que para muchos era casi un lugar para llegar a dormir o un sitio dónde se almacenaban pertenecías, se ha tenido que convertir en un hogar y una fortaleza que alberga, protege y aísla del mundo.
Para muchos, ese hogar más bien se siente como una cárcel que sofoca y no deja lugar para moverse. Un territorio inhóspito donde se confronta por obligación con familiares que no se tolera, o con quienes no se tiene buena relación.
Para otros es un sitio lleno de desorden, de ruido. Sin embargo, para muchos afortunados su casa es un hogar seguro; un sitio limpio, libre de enfermedades y de contagio. Una zona de calma, donde se puede manejar todo lo que afuera es prácticamente imposible controlar.
Pero, sin importar la situación de cada uno, el estar más tiempo en casa es una situación dificultosa para todos.

No es fácil, pero podemos FORTALECER a la familia
No es fácil vivir aislado sin tener la posibilidad de salir a trabajar como antes, o de hacer lo que se desea. No es sencillo confrontar una realidad incierta y peligrosa con personas que, aunque son queridas, tienen su rutina y sus intereses.
No es lo mismo viajar por placer con la familia y tener una vida independiente, que tener que estar recluido en la casa sin la posibilidad de salir como antes.
Nadie sabe cómo se vive en la intimidad de cada hogar, ni qué actitud se tiene para sobrellevar esta situación, es personal.
Pero uno tiene la opción de fortalecer sus vínculos familiares, aprender a ser tolerante, ser comprensivo, más sensible y colaborador, o bien, puede hacer de su vida un infierno, buscando problemas, enfocándose en las diferencias y lastimando a todos a su alrededor.
Esta cuarentena con el regreso a la nueva normalidad, estando más tiempo aún en casa, es una imposición que parece maldición, pero también es una bendición. Puede unir, fortalecer y recordar que el hogar y la familia unida, sanan al mundo y mejoran la calidad de vida de cada persona.

  • La receta

    Fortaleciendo la familia en tiempos de crisis
    Ingredientes:
    • Amabilidad – cortesía, prudencia y reconocer lo bueno que se tiene.
    • Comprensión – reconocer que cada uno es lo que es y no tiene que cambiar.
    • Perspectiva – visión panorámica de la situación y de las condiciones que se tienen.
    • Empatía – poder sentir por el otro, estar en su situación con sus sentimientos.
    • Gratitud – agradecimiento por tener familia y no estar solo.

Afirmación Positiva para cuidar a la familia y a los seres queridos
Agradezco que tengo la fortuna de tener un hogar y de tener personas que se preocupan por mí. Reconozco que cada uno es diferente y que no tengo que pensar o actuar igual para poder vivir en paz y armonía. Puedo tener más consideración y tolerancia con mi familia. Sé que estamos pasando tiempos difíciles. Juntos podemos resistir mejor esta situación. Mi familia es importante para mí.

  1. Cómo vivir con la familia en tiempos de crisis
    1. El hogar debe de ser un santuario que protege y sostiene a la familia. Cuando hay un lugar que es seguro donde las personas se sienten queridas y valoradas, se vive con paz y se pueden tomar mejores decisiones.
    2. En tiempos de crisis es importante fortalecer los valores familiares. Ser amable y positivo son ingredientes necesarios para mantener la calma y la paz en el hogar. No se gana nada enfocándose en viejos problemas o aspectos negativos.
    3. La familia es parte de uno mismo, no se le puede negar o ignorar. Las relaciones familiares también hay que nutrirlas. Así como se debe compartir y disfrutar los éxitos, también se tiene que ser sensible y tratar de entender las diferencias y las frustraciones.

“Cuando estás bien con tu familia, estás mejor con el mundo entero”

Comentarios

comentarios

Deja una respuesta