Ya paso la boda…

Ya paso la boda…

¿Y ahora qué?

 

POR CARLOS GUTIÉRREZ

Es hermoso el preparativo y el día de la boda. Todas nuestras expectativas se cumplen, todo parece fantástico, y entonces…. hay que limpiar la casa, llevar a los niños a la escuela, pagar la renta o hipoteca, ir a trabajar, lavar la ropa, cocinar, comprar más muebles, y un sin número de cosas que aparecen en una familia, incluyendo la rutina.

Queremos salir, pero no podemos porque es un lío encontrar a alguien que cuide de los niños, o porque no nos alcanzó el dinero, pues había que pagar las tarjetas de crédito y el carro se descompuso.

Si a lo anterior sumamos que tu pareja no te ayuda en la casa y cree que sus platos no se ensucian, y que su ropa se lava sola, de pronto te verás dentro de un infierno muy alejado del paraíso que soñaste.

 

Luchando con los estereotipos

Los mexicanos estamos educados en forma tradicional, y a los hombres nos entrenan para el trabajo y a las mujeres para el hogar, pero en las generaciones actuales eso ya dejó de funcionar por muchas razones, tanto económicas como de estructura del pensamiento y los ideales que como individuos tenemos, y aunque suene mal, era muy simple que un hombre mandara y una mujer obedeciera, pues el hogar tenía una estructura jerárquica que todos debían acatar.

Pero la organización del hogar y la pareja actual tiene que ver con una verdadera administración, casi igual a la de una empresa en la que todos colaboran, y se comunican positivamente.

 

Cómo sobrevivir a las actividades del hogar

Para alcanzar una buena armonía en la que la casa este limpia, las cuentas pagadas, los paseos con los hijos sean agradables, y las citas con la pareja nos sigan llenando de alegría, debemos poner en práctica algunas habilidades y nuevas formas de pensar:

  • Todos colaboramos y aportamos en la medida de nuestras posibilidades.
  • Todos nos respetamos y nos hablamos con amabilidad.
  • Todos hacemos algo por los demás.
  • Todos somos importantes.
  • Mamá y papá son la autoridad más alta.

 

Recuerda que va a depender de cómo planteaste tu matrimonio o tu relación de pareja, los resultados a corto, mediano y largo plazo. Por ejemplo, quién trabaja y cuanto aporta; quién cuida de los hijos y en que horario; cómo se toman las decisiones financieras, etc.

 

CONSEJOS

Distribuye tus actividades en áreas:

  1. Financiera: quién y cuánto aporta.
  2. Educación: en dónde deben estudiar los hijos por conveniencia general (distancia, costo, método educativo, etc.).
  3. Paseos: cada cuándo y porqué; cuáles son prioritarios como la visita a los abuelos, las cenas de navidad o aniversarios.
  4. Limpieza: qué labores debe hacer cada quién y cada cuando. Recuerda que los niños también colaboran, y se debe hacer esta actividad en forma divertida para que ellos la desarrollen por sí mismos como algo agradable de hacer. Entre más trabajes fuera de casa, menos trabajarás dentro, pero a fin de cuentas trabajarás.
  5. Hijos: qué y cómo debemos educarlos; cómo se va a distribuir la autoridad en ambos padres.
  6. Pareja: qué tiempo tenemos para nosotros. Este es un apartado importante pues la mayoría de las parejas se olvidan que lo son para convertirse en padres y proveedores, dejando a un lado la construcción del amor y el cuidado del otro.
  7. Individuo: no te olvides de ser tú, de seguir desarrollándote como persona. No intentes ser sólo madre o pareja, insiste en crecer para ti misma, De esa forma serás una mejor persona, y estarás más apta para todo lo demás.
  8. Recuerda que nuestros roles en la familia deben estar en equilibrio, y debemos exigir y exigirnos la equidad. No es lo mismo ser madre que esposa. No es lo mismo ser pareja que individuo, y debes esforzarte para ser todo eso en armonía.
*El autor es  Psicólogo con maestría en Familia e Hipnoterapeuta.

 

CONTACTO:

Correo: carlosjgutierrezc@gmail.com

Facebook: Psicólogo Carlos Gutiérrez  Tijuana

 

 

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