¡Voy a ser papá!, ¿y ahora?

¡Voy a ser papá!, ¿y ahora?

Cómo sobrevivir a la ansiedad de la paternidad

No puedo pensar en ninguna necesidad en la infancia tan fuerte como la necesidad de la protección de un padre.

Sigmund Freud

 

Por Mtra. Graciela Jiménez

Muchas veces pensamos que los seres humanos sólo llegamos a sentir ansiedad o desesperación al recibir malas noticias, pero ¿qué sucede cuando recibimos una excelente noticia que nos cambiará la vida, pero pensamos que no estamos lo suficientemente preparados, o comenzamos a cuestionar los actos que vamos a realizar en un futuro? Esto puede llegarle a suceder a algunos hombres cuando les dicen “Vas a ser papá”.

Muchas veces nos enfocamos en los cambios que las mujeres sufrimos durante el embarazo, pero también es justo observar: qué sucede a nivel emocional con los hombres que se convertirán en padres.

En un inicio se presentan diversas reacciones al recibir la noticia de que se será papá, algunas predecibles, otras que ni nos imaginábamos; por ejemplo hay algunos padres que se quedan literalmente en shock y no dicen palabra alguna hasta algunos segundos o minutos después en que expresan cierta incertidumbre y alegría por dicha noticia. Hay otros por ejemplo que lloran y gritan de alegría, y existe un pequeño grupo que incluso llegan a desmayarse con la sorpresa de que serán padres.

Independientemente de cómo reaccionen, algunos futuros papás presentan cierta expectación aprensiva en cuanto a los cambios familiares y económicos que se originan tras el nacimiento de un bebe, sin embargo también pueden sentir nerviosismo, preocupación, temor y angustia secundaria simplemente de pensar sobre cómo será su actuación como padres; este es el tópico principal de el presente artículo, el dar a conocer dichos cambios en el hombre y cómo afrontarlos, pero hay que evaluar cada caso de forma individual, ya que las reacciones del ser humano son diversas.

 

Estrés por lo que vendrá

Al tener un momento de alegría se producen las llamadas “hormonas de la felicidad” que se denominan endorfinas, y su acción se lleva a cabo en los centros del placer a nivel cerebral, y expresamos que nos sentimos contentos, felices y emocionados, sin embargo la producción de endorfinas tiene también relación con la producción de la hormona ACTH (hormona adrenocorticotropa) una hormona que se libera ante el estrés.

El estar bajo estrés constante produce cambios biológicos en el organismo de los futuros padres, y también genera variaciones y adaptaciones a nivel emocional, y  dependiendo de cada individuo, pueden llegar a presentarse síntomas ansiosos tales como palpitaciones, nerviosismo y agitación, y en otros casos síntomas depresivos como ánimo deprimido, llanto y desesperanza; se debe aclarar que estos síntomas no son generados directamente por recibir la  buena noticia de que se será papá, sino por los pensamientos que se presentan acerca del futuro, sobre todo de cómo será su actuación como padres.

Dichos pensamientos suelen ser resultado de su propia experiencia como hijos; por ejemplo, podrían estar preocupados de ser padres rígidos si es que ellos cursaron con límites muy estrictos, o de irse al extremo y convertirse en padres demasiado permisivos; otra preocupación es lo relacionado a la cuestión económica. Se preguntarán si serán lo suficientemente solventes o si le brindarán al nuevo integrante de la familia lo que ellos consideran como necesario y básico. ¿en que colegio será inscrito? ¿estudiará alguna carrera? Estas y muchas más interrogantes vendrán a su mente.

Claro que existen un sin fin de preocupaciones, pero sólo quise nombrar las que con mayor frecuencia se presentan, para ejemplificar que en varias ocasiones el recibir la agradable noticia de ser padres puede conllevar cierto nivel de estrés que es totalmente normal que se presente en un periodo de entre 3 a 6 meses.

 

Ayuda involucrarse en el proceso

Para llevar a cabo la adaptación de los próximos padres, es necesario que se vayan involucrando de forma activa (dentro de sus posibilidades en cuanto a su tiempo y labores) en los preparativos para recibir al nuevo integrante de la familia, como es acudir a las consultas, despejar las dudas que se tenga con respecto a los cuidados del bebe, escoger ropa y juguetes; pero también es importante que la futura mamá comprenda y le de el espacio necesario a su pareja, para su adaptación.

Una clave importante para tener una buena relación de pareja cuando se está en espera de un hijo, es la comunicación, ya que algunas veces las mujeres podemos interpretar de forma errónea decisiones y comportamientos de los hombres, lo que nos lleva a concluir que no quieren tener al bebé o que no se involucran demasiado en los preparativos, sin embargo no es así. Probablemente el futuro papá está preocupado y ansioso por cuestiones personales sobre su actuación como futuro padre; por lo tanto, debemos comunicarnos de una forma asertiva para no llegar a confundir o hacer conclusiones apresuradas de hechos no reales.

En este próximo día del padre, les deseo muchas felicidades a los que ya son papás y a los futuros padres, quienes desde antes de que nazca su bebé ya comenzaron a experimentar el amor por sus hijos.

 

*Médico Psiquiatra (UNAM) del Hospital de Salud Mental de Tijuana y Hospital Santa Catalina de Tecate

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