Tres propósitos para tu salud

Tres propósitos para tu salud
NUTRICIÓN
 POR LUCÍA CHÁVEZ

Y va de nuez. Un nuevo año con nuevos propósitos, ¿o los mismos? Si tu propósito es trabajar por tu salud, entonces te propongo el siguiente mapa mental para poder llevarlo a cabo.

 

1) Divide tu GRAN objetivo en pequeñas metas

Si tu propósito es perder peso, cambia tu objetivo por metas semanales. De preferencia, monitorea la pérdida de grasa en lugar del peso total. El peso total puede cambiar más de 1kg en un mismo día, ya sea por retención de líquidos, por menstruación, hacer ejercicio y otras razones. Lo ideal es pesarte los días miércoles, temprano en la mañana, en ayunas y sin ropa. En resumen: enfócate en comer mejor y ¡deja la báscula en paz!; visítala cada dos semanas…. ¡no lo hagas diariamente!

Si lo que deseas es mejorar tu salud, necesitas crear una estrategia para lograrlo, y lo ideal es que tu estrategia incluya a un profesionista confiable que te pueda asesorar. Empieza por eliminar los alimentos procesados o empacados, las dietas limitadas o restrictivas como los retos con malteadas o détox con jugos; los refrescos, galletas y cualquier otro producto que vendan en las tiendas de conveniencia. Regresa a la cocina y prepara tu comida.

Adquirir nuevos hábitos y aprender nuevas formas de hacer las cosas es un proceso que por lo general no es fácil. ¿Te acuerdas de cuando aprendiste a manejar? Al principio puedes cometer errores y te puedes sentir frustrado, sin embargo, no se puede corregir a menos que estés precisamente…manejando. Enfócate en los pasos a seguir para alcanzar tu objetivo, no hay prisa. Recuerda el refrán “lento pero seguro”.

 

2) Enfócate en tus buenos hábitos, y toma conciencia de los malos. Haz una lista y revísala ocasionalmente

¿Cuáles son tus buenos hábitos? Tal vez sea tomar agua al despertar, desayunar, hacer ejercicio; cualquiera que éstos sean, haz una lista; por alguna razón de repente nos damos cuenta que han pasado meses y dejamos de hacer algo que nos hacía bien. ¡Anota lo que observes! y revisa tu lista ocasionalmente para asegurar que mantienes las buenas costumbres.

Para saber si tienes malos hábitos relacionados a tu alimentación, es importante que reflexiones en ellos, y también anótalos. Escoge alguno, piensa en cómo lo puedes sustituir o cambiar, y también anota tu estrategia. Cuando cambies cinco malos hábitos, te aseguro que podrás notar resultados importantes en tu salud.

Algunos ejemplos de malas decisiones detonadas por hábitos incluyen: comer una galleta porque es la hora del cafecito, pedir palomitas con refresco cuando vas al cine, pasar por la cafetería y pedir ¡todos los días! un café gourmet como frapuccino o latte, aceptar una galleta, dulce o pan en el trabajo porque el compañero o compañera te lo ofrecen, comer de una máquina dispensadora o ir a la tienda de la esquina porque te agarró el hambre, pedir una copa de vino o un cocktail siempre que sales, echarte unos tostilocos porque es la fiesta infantil y no pueden “faltar”, tomarte un refresco a media mañana o media tarde simplemente porque siempre lo haces.

Si sumas las “excepciones” que haces todos los días, para el final de la semana ya tienes acumulados un montón de calorías, y habrás consumido demasiada comida chatarra en detrimento de tu salud.

 

3) Procura establecer rutinas que vayan de acuerdo a tu biología humana

  • Duerme entre seis y siete horas, en el mismo horario, durante la noche. Está demostrado que las personas que duermen menos o que trabajan de noche tienen exceso de peso y en específico, tienen grasa abdominal.
  • Muévete durante el día. Procura caminar unos minutos cada dos horas.
  • Toma agua. El agua es indispensable para el metabolismo, para el cerebro y la eliminación de toxinas. Si no te gusta el agua, procura tés, infusiones, o tónicos.
  • Ejercítate. Ni hablar, es necesario ejercitarse para evitar el envejecimiento y para obtener muchos otros beneficios, desde reducir síntomas de menopausia, mejorar el azúcar en sangre, conservar masa muscular, mejorar la salud mental, reducir la presión arterial, mejorar la respuesta inmune y el estado de ánimo hasta controlar el peso (y muchos otros beneficios más). Basta con hacer 150 minutos a la semana. Distribúyelos como quieras: todos en un día, dos sesiones de 15 minutos en 5 días, o 25 minutos todos los días. Da igual, como quieras hacerlo, pero ¡hazlo!
  • Come con horarios específicos. Ni te saltes comidas ni andes picoteando. Es importante que comas despacio, considera mínimo 20 minutos, de lo contrario tu estómago ni se entera de que ya comiste y terminas comiendo de más. Observa tu cuerpo, te aseguro que con esto comes menos, y te sentirás satisfecho.

 

*La autora es: nutrióloga certificada, nutrióloga bariatra.

Portal: www.TuNutriologaEnLinea.com

email: lucia@tunutriologaenlinea.com

Instagram: lucia_nutrition

 

 

No se te olvide leer más noticias en RevistaMujerActual, así como también seguirnos en nuestras páginas de FacebookInstagram y Twitter

 

Comentarios

comentarios