Tengo un adolescente en casa,¿qué hago?

Tengo un adolescente en casa,¿qué hago?

Tengo un adolescente en casa, ¿qué hago?

POR GABRIEL BELLO

 

A lo largo de su vida, quizá no haya cambios tan impresionantes en el ser humano como en el periodo de gestación, y en la pubertad. En ambos eventos, la rapidez con la que se dan, y los mismos cambios, son espectaculares.

El púber, día a día crece increíblemente; le tienes que comprar ropa más seguido y no porque la desgastó, sino simplemente porque ya no le queda. Y aún no te repones del gasto, cuando ya debes comprar más ropa.

 

Sufren cambios abruptos

Los cambios físicos te sorprenden, los cambios psicológicos te frustran, y los cambios sociales te dan miedo; hoy obedece y mañana se reúsa hacerlo; hoy es lindo y acomedido y mañana es retador y poco participativo; hoy quiere estar en familia y mañana sólo con sus amigos; aquí es donde inician muchos problemas en la relación padres-hijos, los adolescentes enfocados en desprenderse de sus padres para integrarse socialmente y madurar, y los padres resistiéndose, por creer que aún no están listos.

Es este proceso el que los lleva a ser independientes y autónomos, pero se corren muchos riesgos, el principal es que el adolescente se cierra a la influencia formadora de sus padres, en un afán de demostrarse a sí mismo y a ellos, que no los necesita para nada, sin embargo, es cuando más requiere de orientación acertada, y de un liderazgo paterno comprometido.

Muchos adolescentes se quejan del trato que les dan sus padres, de la falta de confianza que les tienen, de las restricciones de las que son objeto, y de las consecuencias exageradas que les aplican cuando cometen alguna falta, sin embargo, no conozco padres que conscientemente, decidan arruinar la vida de sus hijos adolescentes por el tipo de disciplina que aplican, o el estilo de crianza que tienen, lo que sí conozco y bastante, son padres con buenas intenciones, tomando decisiones equivocadas.

 

A continuación, te voy a mostrar 8 estrategias, para mejorar la convivencia, la relación y la comunicación con tu hijo adolescente; te sorprenderás que al aplicarlas, cambia la actitud, el estado de ánimo y el comportamiento:

CAMBIA EL CONCEPTO NEGATIVO QUE TIENES DE TU ADOLESCENTE

  • Flojo, contestón, desobligado, retador, mentiroso, etc.
  • Es difícil tener una excelente relación con alguien de quien tienes el peor de los conceptos. Sólo focaliza lo positivo que tiene, y lo bien que hace muchas cosas

 

TEN TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN

  • Cuando te enganchas emocionalmente, no tienes pensamientos claros ni objetivos positivos, eres controlado por la frustración, por la ira, el coraje, o la furia.
  • Para aumentar tu tolerancia, sólo retrasa tu respuesta el tiempo que sea necesario; la meta: tranquilizarte y relajarte mentalmente.

 

NO LO LLEVES “CONTRA LA PARED”

  • Si tu propósito es que se haga consciente, que recapacite, te respete, y se ponga en actitud positiva, no vayas por el lado negativo retándolo, agrediéndolo y hostigándolo.
  • Dale su espacio, porque al presionarlo sacarás lo peor de él.

 

DEJA QUE ESTÉ SOLO

  • Es una necesidad del desarrollo psicológico que se encierre en su mundo.
  • Dale su espacio para meditar y reflexionar sobre aquello que le está pasando, en lo que se está convirtiendo.

 

EXPRÉSALE TU AFECTO

  • El adolescente necesita amor, pero expresado de una manera diferente a la tradicional. Ya no el abrazo ni el beso en público.
  • Hazlo en privado para que no se incomode, pero no dejes de hacerlo.
  • Dile “te amo”, “eres importante para mí”, “te deseo lo mejor para hoy”.

 

PROVEE UN CLIMA AGRADABLE EN CASA

  • Un lugar donde se siente cómodo tu hijo.
  • Ambiente libre de tensión, cordial, cálido, agradable, sin regaños o malos tratos
  • Sólo llega a casa con actitud positiva.

 

TENGAN UNA NOCHE DE JUEGOS DE MESA

  • Cómpralos breves y dinámicos, y divertidos; esas son las características de los nuevos juegos de mesa para niños y adolescentes.
  • Prepara botanas y bebidas para adolescentes, y dispónganse a la diversión desconectados.

 

VALORA SU ESFUERZO POR LOS DEBERES

  • Su mundo es placer; no hacer nada, divertirse, pasarla bien, aquí el deber no cabe.
  • Al adolescente le cuesta mucho trabajo aceptar que debe aplicarse en los deberes.
  • No pases por alto reconocerle su trabajo, sobre todo, si era una tarea a la que se había resistido.

 

*El autor es Psicólogo.

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