Teatro Zaragoza, más de 90 años de historia

Teatro Zaragoza, más de 90 años de historia

Por José Gabriel Rivera Delgado

Las salas de cines son por tradición espacios de diversión y entretenimiento para el ser humano. En el caso de Tijuana, desde los años veinte, los cines y teatros han formado parte de la cotidianidad de sus habitantes.

La primera sala de cine que existió en Tijuana fue el denominado Teatro Zaragoza, instalado a inicios de los años veinte sobre la calle Segunda, entre “B” (Constitución) y “C” (Niños Héroes), a un costado del Palacio de Gobierno. A mediados de la misma década, se estableció otra sala llamada de la misma manera: Teatro Zaragoza, pero perteneciente al Benemérito Centro Mutualista de Zaragoza. Fue precisamente al poco tiempo de fundada la asociación que sus integrantes crearon el teatro con el fin de efectuar diversas actividades culturales y artísticas. Este organismo fundado en 1921 se ha destacado en ser un sitio de convivencia de un sector de la comunidad tijuanense. La sala se ubicó en la esquina de la calle Cuarta y “E” hoy Mutualismo.

El señor Gilberto Ríos, consocio del Centro Mutualista Zaragoza así como de la Sociedad de Historia de Tijuana, A. C., y residente de Tijuana desde finales de los veinte, recuerda como se anunciaban las películas mudas de la época en el Teatro Zaragoza: “para anunciar las películas se dibujaba en una cartelera con pintura a brocha algunas escenas de la película hechas por un pintor apodado ‘don Panchito’, también se colocaban carteleras en las esquinas o a viva voz con el auxilio de un cono”.

Uno de los tantos carteles que se editaban para promocionar los eventos en el Teatro Zaragoza (se imprimían en las imprentas de la época: Victoria, CROM o Editorial Baja California), del domingo 29 de junio de 1930, se insertó una leyenda al público que plasmó “El Teatro ‘Zaragoza’ es el teatro de los habitantes de Tijuana, porque ha sido edificado con el fruto del sudor de todos y cada uno de los miembros de la Sociedad Mutualista Zaragoza, todos los cuales son MEXICANOS y radican en Tijuana”.

El anuncio invita a los habitantes de la Tijuana de los años veinte: “Si pertenece usted a dicha Sociedad, o es usted pariente o amigo o simpatizador de dicha Sociedad, patrocine usted dicho teatro asistiendo a sus funciones constantemente, pues este teatro continúa bajo el dominio de la Sociedad y el fruto de las entradas diarias lo recibe a porcentaje con la Compañía “MENDOZA LOPEZ HNOS. SOCIEDAD COOPERATIVA”. El cartel finaliza advirtiendo: “En este teatro no hay empresarios explotadores ni del público ni de los artistas, porque el teatro pertenece a una Sociedad Mutualista y la Cía. Está organizada en SOCIEDAD COOPERATIVA”. Este anuncio publicitario era el que se colocaba en las paredes y postes de la localidad para que los residentes de la Tijuana de los años veinte se dieran cuenta del tipo de espectáculo cultural que se iba a desarrollar en el Teatro Zaragoza.

Tipo de actividades en el Teatro Zaragoza

En ese entonces, las películas eran mudas y a los pocos años empezaron las sonoras, las cuales en su mayoría eran extranjeras, principalmente estadunidenses.

Por ejemplo en la sala del Teatro Zaragoza las películas de Tom Mix y las comedias de Charles Chaplin eran la felicidad y complacencia de los concurrentes. Otras cintas cinematográficas que se presentaron fueron “The Diamond Prince”, “After the Fog (Después de la niebla)” “Royal Romance”, “Sombras de Gloria”, “Chang”, “Hula”, “La moral del candado”, “Dios y ley” y las cintas infantiles “The Crazy Cat (El Gato Félix)” y “Los últimos días de Pompeya”.

Las películas se proyectaban en un aparato de ocho o diez rollos y eran habladas en inglés o español, o bien, estaban subtituladas en español. Paralelo a la proyección de cintas cinematográficas, el Teatro Zaragoza era ampliamente utilizado para la presentación de obras teatrales, de ópera, musicales y de zarzuela española y mexicana, por cierto muy de moda en esa época.

Una de las presentaciones más esperadas por el público tijuanense fue la obra titulada “Toral, su crimen, su proceso y su muerte”, que solamente se presentó en una ocasión y fue traída de la capital del país. De igual forma hicieron acto de presencia en el Teatro Zaragoza los artistas Ninfa Salazar, el tenor Fernando Meléndez, la bailarina húngara Ari-Ana y la diva del Complejo Turístico de Agua Caliente, Sarita Narváez.

La mayoría de estas funciones era organizadas por varios organismos benéficos de la localidad y el fin de las utilidades de las funciones era para un bien común como lo era para los niños enfermos de Tijuana o la para la construcción del Hospital de la Maternidad y un asilo-escuela.

Segundo edificio

Para los años cuarenta, los socios del Centro Mutualista Zaragoza vieron la necesidad de construir un nuevo edificio con otras dimensiones así con otros materiales y diseños arquitectónicos de la época. La construcción estuvo a cargo del señor Bernardo González y se inició en la gestión del presidente de la Mesa Directiva del señor Moisés Sánchez Aldana.

Para 1942 la revista Turismo en su edición especial sobre Baja California en un anuncio comercial del Teatro Zaragoza lo describió como “El salón más moderno en el territorio norte de la Baja California. Capacidad para 1000 espectadores. Sonido ‘Western Electric’. Todas sus butacas acojinadas”.

El inmueble fue inaugurado el día 23 de marzo de 1945, según lo registró la revista llamada Cóndor en un anuncio publicitario que el Teatro Zaragoza era un orgullo de la ciudad de Tijuana y que sin duda, venía a llenar “una verdadera necesidad” de la población tijuanense. Al respecto hay que mencionar por un lado que en esa época era los años de oro del cine mexicano y por el otro, la ciudad ya estaba presentando ese crecimiento demográfico y urbano de la década de los cuarenta.

Durante un buen tiempo la operación de la sala de cine estuvo a cargo del socio mutualista, señor Miguel Bujazán Petro, quien era el gerente de la compañía “Cines Baja California”, que con el transcurrir de los años formó una gran cadena de cines no sólo en la entidad sino en el país. Décadas más adelante, al llegar la crisis de las salas de cine a nivel nacional, tanto el Teatro Zaragoza como otras salas, dejó de ser rentable, por lo que se tuvo que darle otro giro al edificio.

La reapertura

Recientemente el Teatro Zaragoza volvió a abrir sus puertas con el espectáculo “Postales de Tijuana”. Gabriel Arvizu Loyola fue el encargado de la obra de restauración de uno de los inmuebles de la ciudad en busca de ser nombrado patrimonio histórico de Tijuana.

La demolición de algunos elementos, la creación de camerinos, la ampliación del escenario, la rehabilitación de los exteriores y la taquilla fueron algunos de los cambios, los cuales estuvieron a cargo de Verónica Ocampo, joven arquitecta de la ciudad.

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