“SÚPER NIÑOS: la resiliencia infantil”

“SÚPER NIÑOS: la resiliencia infantil”

Por Psic. Mayra Medina De Hijar

 

Cuando estamos bajo mucho estrés, podemos ser capaces de adaptarnos de manera flexible y lo suficientemente creativa, ante un ambiente estresante. Para esto tendríamos que ajustar nuestros niveles de control, y así poder responder a todo lo que influya, tanto ambiental como desde el contexto del evento, al estrés presente. Está capacidad en adultos como en niños, se llama: resiliencia.

 

Resiliencia en los niños

¿Alguna vez has visto a un niño sorprendentemente calmado, ante un evento que otros en sus mismas circunstancias, estarían muy alterados? No hablo de un niño con problemas de autoestima, ni resignado a su frustración, ni con alguna enfermedad mental. Estoy hablando de un niño proactivo, capaz de resolver, y en autocontrol de sus emociones y actos. Pues no, no es fantasía: estas ante un niño resiliente. Durante sus mismos juegos, logras ver cómo resuelve conflictos con bastante entereza, aún cuando todo pareciera que estuviera en su contra.

 

¿Cómo identificarlos?

>> Suelen tener un CI alto.

>> Enfrentan y se preservan contra la adversidad.

>> Saben regular su conducta.

>> Tienen más de un talento.

>> Resultan buenos resolviendo problemas.

>> Aprenden de la experiencia vivida.

>> Sus maestros pueden convertirse en guías, pues ven su potencial.

 

¿Cómo es su personalidad?

>> Se adaptan con facilidad.

>> Son independientes.

>> Son amistosos y queridos por los demás.

>> Son sensibles y empáticos.

>> Tienen niveles altos de autoestima.

>> Son ingeniosos y creativos.

>> Regulan sus emociones frente al estrés, no las evaden ni reprimen.

>> Corren riesgos y desafíos.

>> Son competentes.

>> Disfrutan de la gente, y ésta de ellos.

 

¿Cómo fomentar la resiliencia?

>> Teniendo ambientes familiares y escolares donde los apoyen.

>> No resolviéndoles la vida.

>> Permitiéndoles explorar, opinar y expresarse.

>> Experimentando con deportes, arte, escuela, amistades y familia.

>> Con el ejemplo de nuestra propia conducta: adulta y autorregulada.

>> Relacionándonos en familia, abierta, cercana y afectuosamente.

 

Pareciera que hablara de “pequeños adultos”, y no. Tampoco creas que son niños insensibles, o que ante la primera caída ni se detendrán a sacudirse el polvo, dándonos la impresión de indiferencia robótica. Un niño resiliente es eso: un niño, que también se angustia y llora ante la fuerte caída, pero no es indiferente a los demás ni a los eventos, al contrario. Le importa su entorno, y vivirlo, haciendo uso de todos los recursos emocionales y razonables con que cuenta para sobreponerse. Las cosas negativas que ocurren en la vida de un niño con gran capacidad de resiliencia, son importantes para él, pero le es mucho más importante obtener beneficio por la lección aprendida desde su experiencia. Si tu hijo es un niño resiliente, con su inteligencia, personalidad y recursos familiares/escolares, siempre sabrá arreglárselas efectivamente.

 

La autora es Licenciada en Psicología Familiar.
Psicoterapeuta Familiar y de Pareja.
Diplomada en Tanatología.
www.psicofamiliaypareja.com
www.facebook.com/psic.mayra.medina

 

Comentarios

comentarios