¡Suegra de diez!

¡Suegra de diez!

POR MARU LOZANO

 

La suegra, la madre política…Pero, ¿a quién no le gustaría ser considerada y tratada como a una verdadera madre? ¡Eso es lo que esperamos todas!
Es curioso cómo es poca la mala fama atribuida a los suegros hombres. Y es que las mujeres recibimos la crianza de que sólo a nosotras nos corresponde el universo de los amores y el reinado, entonces a la hora de ceder la corona, ¡raspa!
Sumémosle a esto que a muchas se nos educó para ejercer el rol de cuidadoras y protectoras, así que cuando nacieron nuestros hijos hicimos lo propio, y al crecer, pues empieza la competencia con la nuerita chula.
Es complicado, porque llevamos más de veinte años conociendo al niño; sabemos perfectamente qué le gusta, disgusta o afecta. Y ver de repente cómo ese hijo nuestro va cambiando de hábitos,
cómo se desarrolla sin mami, y para añadirle, se ve feliz, la suegra no sabe cómo ponerse, en dónde acomodarse, cómo considerarse y qué rol jugar. A ver, ¡regala a tu hijo! ¡Se siente feo!
MADRE – ETERNA – SUEGRA – IMPERFECTA

Cuando una mujer no tiene actividad educativa, productiva, social, cultural, espiritual, de esparcimiento, etc., se convierte en la madre eterna y en la suegra imperfecta, al querer controlar el desenvolvimiento de la nueva familia que se está formando, comunicándole a la nuera sus puntos de vista cuando éstos no son requeridos. Aceptemos que no somos ni hemos sido nombradas ‘Presidentas del Consejo Hogareño’ de nadie.

Algo importante, todos tienen que vivir su proceso evolutivo, y no por haber vivido ciertas experiencias, es menester advertir y mucho menos tratar de evitar, que los chicos libren sus propias batallas. ¡Hay que darnos de baja!

O qué tal cuando los hijos se divorcian, contraen nuevas nupcias y seguimos considerando a la primera esposa como la única merecedora de atenciones, y comparamos en voz alta.

Si queremos ser suegras de diez, confiemos que ya educamos e inculcamos valores, ellos tomarán y licuarán los ingredientes que vayan necesitando de ambos ambientes, y si sientes que la situación amerita tu intervención, hazlo directamente con tu hijo a solas.

FOMENTA SU INDEPENDENCIA

Si aceptaste que tu hijo viva contigo un tiempo ya casado, poner límites y establecer las reglas de convivencia será asertivo. Dividir los gastos y asumir la responsabilidad de la casa así como los quehaceres, será importante para que nadie se sienta sirviente.

Estipula el tiempo de estancia para que se propicie que el núcleo familiar de tu hijo se forme en otro lugar. Fomenta entonces su independencia, si es posible, para evitar se inicie el matrimonio dentro de un ambiente compartido.

Disfruta cuando te hagan abuela sin pretender ser una segunda madre, ya que será el momento perfecto para regalar y saborear el amor puro con inmensa alegría.

 

PARA SER ESA SUEGRA DE 10

  • Revisa tu vida personal.
  • Acepta que tu hijo va a formar su vida de una manera muy distinta a la tuya, y ¡le puede funcionar!
  • Opina cuando te pregunten y hazlo de manera propositiva.
  • Cambia de proyecto de vida y enfócate en el. Asume que tu rol de babysitter ya terminó.
  • Alístate para ser necesitada de una manera diferente, esperando a que te busquen, y así te encuentren de una manera incondicional.
  • Re-significa tu vida de pareja, de tía, de prima, de amiga, etc.
  • Practica tu pasatiempo favorito, vuélvete productiva incluso en labores sociales.
  • Vuélvete autónoma para que dejes descansar a los demás intentando hacerlos dependientes de ti.
  • Maru Lozano es Lic. en Educación, Gestalt, docente y capacitación empresarial.

Comentarios

comentarios