“SÓLO SOMOS AMIGOS”

“SÓLO SOMOS AMIGOS”

La semilla de la infidelidad

 

Por Psic. Mayra Medina De Hijar

 

Actualmente el uso de redes sociales se ha convertido en puente de discordia entre muchas parejas. La expresión que más escucho sobre esto es: ¨¡Todo por el maldito Facebook!¨. Esta herramienta de comunicación es creada por personas para las personas, el uso que se dé de la misma queda en total y absoluta responsabilidad de quien la utiliza (acostúmbrense a leer las letras chiquitas).

Sin embargo, resulta tan atractiva la posibilidad de ¨estar sin estar¨, ¨de hacer y no hacer¨, de ¨pretender y no¨, de animarnos a correr riesgos emocionales respaldados por la distancia física detrás de un ¨muro¨.

Por otra parte, muchos creen que la infidelidad es únicamente el contacto sexual que su pareja o ellos, tienen con otra persona y no es así. La infidelidad comienza con una necesidad específica, personal y muy profunda que surge mucho antes de tener a ¨esa¨ persona en mente, y por esto es que varias experiencias ocurridas a través de las redes sociales son en consecuencia, la semilla de la infidelidad, dependiendo de cada uno el que llegue a florecer y convertirse formalmente en lo que para muchos, como decía al inicio, es ser infiel.

 

“UN ROTO PARA UN DESCOSIDO”

Así decían las abuelas sobre las parejas cuando una necesidad o una carencia los unía. Digo esto porque, para que una semilla de infidelidad surja debe haber alguien, ya sea la propia pareja, el ¨tercero(a)¨ o nosotros, necesitados de ese ¨algo¨ que por más que tratemos de ignorar o suplir, está ahí todos los días… en espera de ser satisfecho.

 

ESE ¨NO SÉ QUɨ LLAMADO ESTIMA

El humanista estadounidense A. Maslow, en los setenta publicó su Teoría de las Necesidades, donde explicaba cómo el ser humano era motivado por la búsqueda en satisfacer dichas necesidades. Las ordenó en forma piramidal, partiendo desde las necesidades fisiológicas (comer, dormir, sexo…); de seguridad (física, económica, moral, salud, material…); de afiliación (amistad, afecto, intimidad…); de reconocimiento (confianza, afirmación, respeto…) y en la cima las necesidades de autorrealización.

*ACLARACIÓN: El título de este artículo y su contenido, NO pretenden satanizar la responsable, verdadera y sana amistad.

 

Tomaré sólo las necesidades de reconocimiento, pues aquí surgen importantes deseos en la persona, por ejemplo:

  • Deseo por una fuerte estabilidad afectiva.
  • Deseo de fuerza, de competencia, de logro, de superación.
  • Deseo de prestigio por el reconocimiento de lo que ha hecho o de lo que somos.

Pero, ¿qué sucede cuando queremos/creemos que nuestro ¨roto¨ o ¨descosido”, sea quien deba cubrir nuestras necesidades de reconocimiento? Cuando nos unimos en pareja esperanzados de que esto ocurra y poco a poco, cuando el enamoramiento acaba y llega la realidad, vemos que la necesidad sigue ahí, seguimos sintiéndonos con las heridas de nuestra niñez, carentes y desmotivados.

 

ES AQUÍ CUANDO SE ABREN DOS DECISIVOS CAMINOS:

CAMINO RUDO

El primero, sería el más responsable, el que nos lleve a comprender que no depende de nuestra pareja ni de otros el que nosotros nos sintamos valiosos y/o amados, sino depende únicamente de nosotros mismos. Nadie está aquí para hacernos felices.

 

CAMINO AUTOPISTA

El segundo camino, sería el irresponsable, ese en que pasado el enamoramiento todo es decepción, frustración y resentimiento hacia la pareja. Decimos: ¨no me valora¨, ¨no me respeta¨ o ¨no me pone atención”; y es justo aquí, cuando se escucha el sonido dulce y motivante de un ¨LIKE¨ … o ese mensaje diciendo: ¨Hola, Sra. Guapa¨; ¨Hola, Sr. Guapo¨; y el mundo cambia de color. En la tierra necesitada cae la semilla y recibe la fresca brisa del exterior. El resto es cosa de tiempo…

 

PARA PENSAR:

Sólo te recuerdo algo, también en este camino de autopista aplicará la sabiduría de las abuelas. Estarás repitiendo de nuevo la historia, estarás uniéndote a otra persona que igual que tú está necesitado de ¨algo¨ y no decide tomar el camino rudo responsable, sino que espera al igual que tú, que le resuelvan la vida y le den el reconocimiento que sólo depende de él/ella. ¿Eres capaz de dar algo que no tienes y que ambos creen que el otro le dará?

El resultado de cubrir por uno mismo estas necesidades produce reales y estables sentimientos de autoconfianza, autorrespeto y dignidad.  ¿Cómo?, siendo honesto(a) contigo, hablando con tu pareja, exponiendo las necesidades que ambos (roto y descosido oficiales) tienen, y juntos (o no) tomar el camino rudo responsable al lado de una correcta asesoría profesional, hacia la propia estima.

 

La autora es Licenciada en Psicología Familiar.
Psicoterapeuta Familiar y de Pareja.
Diplomada en Tanatología.

www.psicofamiliaypareja.com

www.facebook.com/psic.mayra.medina

 

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