Ser sacerdote católico hoy… Motivos reales

Ser sacerdote católico hoy… Motivos reales
Por P. Jorge Echegollén Flores

Segunda y última parte

¡Cuánta falta de respeto se le tiene al sacerdote en el mundo contemporáneo, a quien se le acusa de muchos males de esta sociedad!, siendo que la atención debería centrarse más bien en los que promueven las causas de anti-pedofilia para llenarse los bolsillos de dinero, con los abogados ávidos de poder, mintiendo, corrompiendo a las instituciones judiciales, generalizando a toda una fraternidad sacerdotal católica, vistiéndose de corderos, teniendo realmente el alma de lobos rapaces.

La misma ONU se ha prestado para promover la homosexualidad y el aborto en muchos países, y todo el mundo le aplaude, como si fuera un logro de la modernidad y de la disque ideología de género y de “avanzada”. El Vaticano contrademandó a la ONU por su postura anti-católica, siendo muchos de los miembros de su cúpula judíos, protestantes y ateos que tienen la consigna de desprestigiar a la católica. Tampoco trato de justificar lo que estuviera mal; sin embargo, es impresionante la labor diabólica de querer destruir al pequeño rebaño de Jesús. La gran mayoría de los medios de comunicación en Estados Unidos y en México es amarillista y tendenciosa, así como sensacionalista y morbosa. En realidad no les interesa la verdad, sino la venta y colocación de sus revistas o notas (cfr.  Newsweek, El Proceso, Noticieros Milenio por ejemplo).

¿Dónde quedan los pastores de otras iglesias cristianas? ¿Dónde están los profesores faltistas e inmorales que en México buscan cualquier pretexto para no trabajar? ¿Dónde está la inmoralidad de los políticos y financieros que se quejan de la paja del otro y no ven la viga que tienen en sus ojos, corrompidos por el narcotráfico y los super salarios escandalosos de funcionarios de primera clase, como si trabajaran en países escandinavos?

En peligro sacerdotes

Dicho sea de paso, México se ha convertido en uno de los países más peligrosos para ejercer el ministerio sacerdotal por varios motivos; “pulula” por doquier la delincuencia organizada, la violencia generalizada, la corrupción y sobre todo la falta de libertad religiosa. Muchos grupos de tinte “lésbico-gay” tienen tanto poder que hay poca tolerancia con quien piensa diferente y con quien desea proponer una ética cristiana en la vida diaria de los ciudadanos. Ser sacerdote hoy, en definitiva, es todo un reto y sólo con valentía se puede uno sobreponer remando mar adentro y dando el salto cualitativo del que habla el “Plan Nacional para renovar la pastoral Vocacional en México”. Si queremos cosechar vocaciones sacerdotales  seriamente debemos sembrar con humildad y alegría, invirtiéndole con nuevos métodos y con espíritu renovado. No nos dé miedo a los católicos hablar de Cristo en este mundo desacralizado y “atarantado” por “poetas” (Carmen Aristegui, Carlos Marín y similares) de la cultura de la muerte. Que el sacerdote siga siendo profeta de frente a los nuevos “areópagos del siglo XXI” donde ya no hay líderes morales, porque todo mundo está entretenido en el pan y circo de las televisoras. Que la causa del sacerdote como “alter Christus” sea revalorada en este ocaso de una civilización que promueve lo que está torcido ante los ojos de Dios (dígase leyes pro-aborto y pro-matrimonios gay, los cuales son pecados abominables ante la presencia del Señor).

¿Por qué no ver con buenos ojos que un muchacho desee entregar su vida en la iglesia católica? ¿Cuál es la razón entonces de un joven para ser sacerdote hoy día?; ¡Deja tu casa paterna y sígueme! No hay otra razón más fuerte que esta. Cualquier otra explicación es un mera caricatura de lo que los intelectuales anticatólicos que hacen en su mente, pero que no corresponde a la realidad. Nada tienen que decir los que no conocen la iglesia desde dentro. A lo mucho dirán desvaríos e inexactitudes de la comunidad de fe más grande y sólida del mundo.

El autor es sacerdote Diocesano de Tijuana.

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