Resistencia a la INSULINA posible antesala a la DIABETES

Resistencia a la INSULINA posible antesala a la DIABETES

 

Por Dr. Henry Mateo

Se trata de la alteración en el metabolismo de la glucosa que generalmente precede a la Diabetes Mellitus. Ocurre cuando el cuerpo no responde apropiadamente a la insulina producida. El resultado es que glucosa no puede entrar a las células y se acumula en la sangre al mismo tiempo que la célula se encuentra depletada de glucosa, y envía señales de “hambre” hacia el páncreas para que trabaje más duro y produzca más insulina. Así, se generan niveles altos de insulina sanguínea (hiperinsulinemia).

Causas

Las causas de la RI no se conocen con exactitud, sin embargo, se sabe que puede ser causada por: obesidad, anomalías genéticas, anticuerpos contra los receptores de insulina y algunos medicamentos.

 

¿Cómo puedo saber si la padezco o estoy en riesgo de padecerla en un futuro?

Es común que esta alteración se presente en personas robustas, con sobrepeso u obesidad, y  que presenten una alteración cutánea llamada “acantosis nigricans”, que es el oscurecimiento y engrosamiento de la piel en las regiones de flexión y pliegues. Las áreas más afectadas son las axilas, nuca, áreas flexurales de brazos y piernas, ombligo, ingles y pliegues debajo del busto.

 

¿Cómo afecta la RI a la fertilidad?

La RI afecta la ovulación, fecundación e implantación del embrión, además; los niveles elevados de insulina en la sangre son característicos del Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP).  Como ya hemos comentado en otras ocasiones, los niveles altos de insulina en la sangre provocan una sobre estimulación de los ovarios y los inducen a producir mayor cantidad de andrógenos (hormonas masculinas), lo cual impide la ovulación.

Es importante señalar que existe una estrecha relación entre la RI y el metabolismo de las grasas, especialmente la grasa abdominal. Las personas con tendencia a acumular grasa abdominal también pueden tener RI y empeorar la enfermedad al comer azúcar y carbohidratos en exceso y no hacer ejercicio. Además, la RI se asocia con niveles altos de colesterol y triglicéridos en sangre; esto aumenta inmensamente la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares.

 

Tratamiento

Una vez diagnosticada la RI, lo más aconsejable es realizar ejercicio y bajar de peso. Con la actividad física rutinaria, se regulan los niveles de glucosa e insulina. Existen también medicamentos que mejoran el metabolismo del azúcar, como la metformina. Esta sustancia ayuda a controlar el nivel sanguíneo de glucosa pues disminuye la producción hepática de glucosa, mejora la sensibilidad del músculo a la insulina y retrasa la absorción de glucosa a nivel intestinal.

Además, favorece la menstruación normal y que la mujer ovule mejor de forma espontánea, logrando así el embarazo y reduciendo la incidencia de aborto de un 70 a un 10%.

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