Razones por las que una mujer debe beber cerveza

Razones por las que una mujer debe beber cerveza

Por Ana Laura Martínez Gardoqui

Soy una fiel admiradora de la cerveza y reconozco que esta afición no es muy bien vista, primero por que soy mujer y pareciera que para muchos es tema de hombres y en segundo lugar al ser sommelier de vinos pareciera que traicionara a éste.

La verdad es que tanto la cerveza como el vino son la gastronomía que se bebe y ambos han sido compañeros inseparables de la humanidad, por lo que defiendo que una mujer beba cerveza.

En este artículo voy a dar dos razones que invito a reflexionar a las mujeres de MUJER ACTUAL para que se acerquen al conocimiento de esta bebida ancestral y saludable.

Razón número uno

Al beber una cerveza , estás bebiendo historia de la cultura

Comenzamos con el origen:

La cerveza es tan antigua como la historia de la civilización. Data de la era Neolítica, cuando el hombre comienza a recolectar cereales, pues en Jericó se encontraron restos de una bebida fermentada que se estima hacía siete mil años a. C. Tal vez su descubrimiento fue debido a la casualidad durante el proceso  de elaboración del pan, ya que comparten los mismos ingredientes pero en diferentes proporciones.

Los granos de cereales olvidados, fruto de la germinación se convirtieron en malta y el pan elaborado se dividió en masa y líquido. Había nacido la cerveza.

Los primeros vestigios escritos se encuentran en las tablas de arcilla del pueblo sumerio, unos cuatro mil años a.C. Para los egipcios era la bebida por excelencia e introdujeron nuevos ingredientes con el fin de hacerla más longeva, reforzando sus sabores.

Razón número dos
La cerveza es buena para la salud  de la mujer

El consumo moderado  en las diferentes etapas de la vida de la mujer tiene efectos beneficiosos: en el embarazo, la lactancia, la menopausia e, incluso, ayuda a combatir o a disminuir la “agresividad” de la osteoporosis y del Alzheimer, reveló un estudio de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

1. En embarazo y lactancia: El ácido fólico es una vitamina esencial para el sistema nervioso, que ayuda a regenerar las células, los niveles de homocisteína –factor de riesgo en enfermedades cardiovasculares–, disminuye el riesgo de malformaciones en la médula espinal y previene gran parte de los defectos del tubo neural en el nacimiento. Además reduce el estrés oxidativo tanto de la madre como del niño tras el parto, y la actividad antioxidante en la leche materna.

2. Menopausia: Este efecto antioxidante de la cerveza ayuda también en el periodo de la menopausia, al igual que las vitaminas, la fibra o los fitoestrógenos naturales que contiene y que consiguen ayudar a prevenir las patologías derivadas del descenso de estrógenos, propio de esta etapa. De hecho, diversos estudios científicos han demostrado que el consumo de fitoestrógenos naturales en la dieta puede llegar a retrasar la menopausia en unos dos años. Además, los polifenoles de la cerveza protegen contra enfermedades cardiovasculares y en la reducción de los fenómenos oxidativos responsables del envejecimiento del organismo.

3. Alzheimer y osteoporosis: La cerveza también ayuda a combatir o retrasar la aparición de estas enfermedades por las flavonas que tienen un efecto estrogénico “importante” e inhiben la pérdida de masa ósea y estimulan la secreción de calcitonina que impide la resorción ósea y estimula su formación.

La razón por la que las mujeres deben tomar cerveza es por su alto contenido en silicio, mineral que interacciona con el aluminio, causante de la aparición de la demencia y de otros desórdenes neurodegenerativos.

La cerveza es una bebida natural y con bajo contenido en calorías, en alcohol y no contiene ni grasas ni azúcares. Por el contrario, posee una cantidad importante de hidratos de carbono, vitaminas y proteínas, por lo que su consumo moderado es bueno para la salud dentro de una dieta equilibrada.

Además, la cerveza contiene vitaminas del grupo B –especialmente ácido fólico–, y fibra y minerales como el silicio, potasio, magnesio y sodio. Por ello, según han asegurado expertos, aporta “más beneficios” al organismo que el vino, cuyo consumo se suele aconsejar para cuidar la salud cardiovascular.

Una razón más para las deportistas

Estudios realizados por científicos internacionales han demostrado efectos beneficiosos del consumo moderado de cerveza para evitar la deshidratación de las deportistas,  ya que puede ayudar a recuperar el balance de líquidos tras la realización de ejercicio físico, puesto que el principal componente es agua (92%). Del resto, el 5% es alcohol y el 3% otras “sustancias de interés” como sodio, potasio, vitaminas y moléculas antioxidantes.

Por todo esto:  ¡ Salud por las mujeres y la cerveza!

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