¿Qué quieres ser cuando seas grande?

¿Qué quieres ser cuando seas grande?

Todos los niños tienen grandes aspiraciones

Por Becky Krinsky

Las respuestas más comunes que los pequeños dan cuando se les pregunta qué quieren ser cuando crezcan son: Yo quiero ser doctor, presidente, futbolista, bailarina, astronauta; otros dicen yo voy a construir edificios, o quiero descubrir una cura para el cáncer. En todos los casos, las respuestas son muy alentadoras. Todos los niños tienen grandes aspiraciones, sueños y planes por conquistar.

No hay niño que diga: de grande voy a dormir en la calle, ser pobre, o simplemente quiero ser un perdido. Todos los niños quieren ser exitosos y ser felices.

Sin embargo, la realidad es que con el paso de los años, muchos sueños se comienzan a diluir, las frustraciones, los problemas, obstáculos y otros imprevistos se entrometen. Por lo tanto, los niños crecen, se hacen adultos, y los sueños en muchos casos se olvidan.

Hay niños que efectivamente llegan a ser mucho más grandes e importantes de lo que alguna vez soñaron, y otros, pues sus sueños se quedaron junto a sus juguetes, perdidos y olvidados.

¿Qué se puede hacer como adultos para ayudar a que los niños crezcan y desarrollen sus sueños? ¿Cómo hacer para que sus ilusiones no se pierdan? ¿Cómo podemos devolver los deseos que la vida les ha robado?

Puede ser que el secreto para que los niños puedan crecer y conquistar sus sueños, radica en cómo son educados, motivados y tratados cuando están creciendo. La influencia y el ejemplo de los padres y del medio, son un factor importante. No se trata de darles todo lo que piden. Tampoco se trata de tener millones de pesos, ni viajes, o todas las clases particulares que uno pueda ofrecerles para que puedan crecer y tengan las herramientas necesarias para poder conquistar sus sueños.

La seguridad, el amor y la confianza que reciban en la casa, los valores y por supuesto el ejemplo inquebrantable que respiran, son ingredientes determinantes para ayudar a que los sueños de la infancia se conviertan en realidad.

Como padres de familia uno quiere dar lo mejor que tiene a sus hijos, esperando que ellos crezcan sin carencias y se conviertan en personas exitosas y felices. Es por eso que uno se esfuerza y hace todo lo posible para crear buenas oportunidades para educar a sus hijos con las mejores condiciones posibles.

Pero para que los niños crezcan y puedan hacer realidad sus sueños, es necesario que sus padres les den la oportunidad de ser niños, que puedan soñar, que puedan creer que ellos tienen el poder de hacer realidad lo que desean. Tambien tienen que recordarles y enseñarles con su ejemplo, que no son ni tienen que ser personas perfectas, famosas, millonarias y físicamente espectaculares, para ser merecedores del amor. Los niños valen porque son niños porque tienen una vida por delante y son nuestro futuro. Ayudemos a que esos sueños se hagan realidad. Nutramos la fe, la gratitud y amor.

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La receta

Cultivando los sueños de la infancia

Ingredientes

1 taza de ejemplo – acciones y actitudes diarias que demuestran carácter e integridad
1 taza de confianza – amor, pertenecía y alumbramiento que guía y da sentido al vivir
I manojo de tiempo – dedicación, presencia y constancia en la vida diaria
1 sobre de valores– honestidad, sensibilidad, vulnerabilidad y sobretodo autenticidad personal
2 cucharadas de gratitud – reconocer con humildad lo que se tiene y lo que se recibe

Recomendación del chef:

Para nunca dejar de soñar, ayuda a tus hijos a reconocer su valor. No les pidas que sean perfectos, ni les exijas que sean lo que no son. Déjalos ser.

Como alimentar los sueños de los niños:

1. Los niños tienen una vida propia que deben de descubrir y conquistar. Es importante reconocer la personalidad y las potencialidades de los niños, y ayúdales a desarrollarlas para que puedan conquistar sus sueños cuando crezcan.
2. El trabajo de ser padre radica en amar a sus hijos como son, no es crear un mundo perfecto y sin complicaciones. Hay que amar sin exigir prerrequisitos, enseñar el valor de la vida y proveer con herramientas adecuadas para que sus hijos puedan ser seres independientes, íntegros y responsables.
3. Ser honestos y responsables es más importante que llenarlos de cosas que no necesitan. No hay que dar lo que no se puede y lo que no se tiene. Los hijos perciben la realidad por más de que sus padres la quieran esconder.

“No existen garantías para asegurar que todos los sueños se van a hacer realidad, pero hay mejores probabilidades cuando los niños son educados con integridad, cariño y buenos ejemplos”.

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