PROFRA. ROSA EMMA HIERRO DE LA VEGA

PROFRA. ROSA EMMA HIERRO DE LA VEGA

Toda una vida dedicada a la docencia

“Yo creo que mi casa era una extensión de mi escuela”

Rosa Emma Hierro de la Vega Fundadora del Jardín de Niños Corazón sección las Palmas y Colegio Emma de la Vega Calderón

 Por Ana Patricia Valay / Fotografía Garage Photostudio / Maquillaje Moka Cosmetics

Camina erguida y vigorosa en sus tacones, por los patios de la escuela que fundó hace 50 años en el fraccionamiento Las Palmas de Tijuana: Jardín de Niños Corazón sección las Palmas y Colegio Emma de la Vega Calderón.

Es la Profra. Rosita (como la conocen de cariño) acompañada de uno de sus mejores atributos: su amplia y sincera sonrisa que porta con elegancia. La observo mientras abraza, besa y platica con sus niños de Jardín, primarios, secundarios y preparatorios a todos por igual. Para ella son como sus hijos, y contrario a lo que pudiéramos pensar, la escuela no es una extensión de su hogar, sino al revés.

A continuación su historia de vida que nos inspira a buscar trabajar en aquello que más amamos.

 

SUS ORÍGENES

Para hablar de su vida la maestra Rosita tiene necesariamente que ir al pasado y lo hace con el amor y orgullo que solo una hija agradecida puede expresar por sus padres Giraldo Hierro Riera y Emma de la Vega Calderón.

¨Nací en la hermosa ciudad de Torreón Coahuila, en el año de 1943. Hija de padre Cubano nativo de la ciudad de la Habana, de madre mexicana nacida en la ciudad minera de Monclova Coahuila.  Matrimonio con una historia de amor fascinante de la cual procrearon 5 hijos, Giraldo, Daniel, Manuel, Azucena y yo, y emigramos con mis padres en el año de 1956 a la bella ciudad de Tijuana, Baja California¨

“En ese mismo año, mi madre fundó el primer Jardín de Niños Corazón, ubicado en la Colonia Cacho, que ha cumplido ya 60 años, teniéndome como su auxiliar a la edad de 12 años de edad. Lo instaló en el Garaje de la casa, e iniciamos con más o menos doce niños¨

“A mi corta edad en los primeros festivales que presentábamos en esos años, los bailables los ponía yo, dirigida por mi madre, ya que yo había estudiado Ballet por más de seis años y la música y bailar la traía en la sangre,  ya que la cubanía hasta el día de hoy y a pesar de mis 73 años, me sigue moviendo y me encanta disfrutar de la música.

 

UN LEGADO PARA TJ

“Estuve con mi madre durante diez años, mismos que a su lado fui aprendiendo, esforzándome día a día en esa hermosa tarea de educar con amor. Nuestros inicios fueron de mucho trabajo, yo era una niña jugando con niños, enseñando a dibujar y a escribir las primeras letras guiada por mi querida mamá. Mis padres eran personas de trabajo, comprometidas y honestas que nos enseñaron a trabajar”.

“Con el tiempo yo estudiando en la secundaria nocturna No. 42 trabajaba por las mañanas haciendo además transporte escolar para el jardín, primero haciéndolo mi padre, después mi hermano Giraldo, y un tiempo después mi hermano Daniel también, así era como toda la familia trabajaba dentro del negocio, mientras estudiábamos por las tardes aprendimos del valor del Trabajo y dedicación al estudio”.

“Aproximadamente cinco años después mi madre abrió un centro alfabetizante que con el tiempo se convirtió en el Colegio Mentor Mexicano, que dirige con el mismo amor, entrega y responsabilidad que nos enseñó nuestra madre, el Doctor en Educación Profesor Daniel Hierro.

 

Y ENCONTRÓ SU VOCACIÓN

Pero la maestra Rosa Emma encontró que la educación era lo suyo, su verdadera vocación.

“Diez años después mi madre compró una escuelita que tenía dos aulas en el Fracc. Las palmas cuyo dueño era el Profesor José Espinoza Farías, mi maestro en el glorioso Instituto Federal de Capacitación del Magisterio en donde hice la normal para maestra en educación primaria”.

Y fue en esas dos aulas que naciera el segundo Jardín de Niños Corazón secc. Las palmas, ¨Mi madre habló conmigo y me dijo que yo iniciaría ese Jardín. Trabajé sola en un aula con niños cuyas edades fluctuaban entre los tres y los cinco años, así que tenía el compromiso de darles clases a primero, segundo y tercero de Jardín en una sola aula. Además, antes de iniciar las clases, hacía el transporte escolar  y por las tardes me iba al colegio Mentor Mexicano a dar clases a los niños de cuarto grado de primaria¨

El Jardín creció en el número de alumnos y poco a poco se fueron construyendo otras aulas, y durante diez años continuó como Jardín de Niños, y a petición de los padres de familia se inició con el nivel Primaria y después Secundaria y ¨fue entonces que determiné que la primaria, secundaria y después la preparatoria llevara el nombre de mi madre Profesora Emma de la Vega Calderón¨.

¨Sentía que era la única forma de honrar a una mujer cuyo legado estaba por demás a la vista; su esfuerzo, dedicación, sus enseñanzas y honradez, aquella mujer que me había enseñado el sentido de la vida, el significado del amor de la entrega absoluta, una mujer que me enseñó a ser la mujer que soy ¨

 

SANGRE DE SU SANGRE

Aunque la profesora Rosita consideraba a sus alumnos como hijos, tuvo a los suyos: Benito, Rocío, Ariel, Cruz Antonio, y los gemelos Emilio y Daniel. Cuatro de ellos involucrados en el área educativa y dos viviendo en el extranjero.

“Soy una madre muy orgullosa de mis hijos. La gente los respeta, los quiere, los procura. Se han ganado a pulso toda esa deferencia por ellos pues son muy respetuosos, amables y honestos”.

Pero ahora su adoración son sus nietos, que desea la recuerden así: como la persona entusiasta, alegre, trabajadora, y cariñosa que siempre va con mucho cariño a su trabajo.

Aunque ya dejó la dirección del plantel en manos de sus hijos Benito y Cruz Antonio, hoy en día está encargada de la cocina del horario ampliado, además aun ingresa a las aulas a dar clases de caligrafía y pláticas sobre valores, dice ella que los niños son su energía y felicidad.

Y ahora disfruta de otra de sus facetas que no todos conocen: la de escritora.

Desde jovencita escribía poesía, y hoy parte de su trabajo está impreso en su Libro: Del Amor y otras minucias, que presento en la feria del libro en Tijuana, y está por terminar su segunda publicación.

En este mes el Jardín de Niños Corazón sección las palmas y Colegio Emma de la Vega Calderón está cumpliendo y celebrando sus 50 años, medio siglo de esfuerzo, de dedicación y amor de la maestra Rosita que ha dejado su vida entre las paredes y patios por esos niños, que son el presente y el futuro de esta noble ciudad.

 

Cuando los padres de familia te confían para su educación académica lo más sagrado que tienen, sus hijos, y los dejan en tus manos, no tienes más que agradecerles infinitamente su confianza en nosotros

 

EN BREVE

Libro Favorito: El Quijote

Articulo indispensable: el Gis

Música Favorita: Los Tríos

Mayor Fortaleza: Sus Hijos

Mayor Debilidad: El Amor

Frase Favorita: Quien dice educar… dice querer de José Martí

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