Podrías convertirte, en aquello que criticas…

Podrías convertirte, en aquello que criticas…

Podrías convertirte,

  en aquello que criticas…

Es fácil criticar a otros, pero muy difícil tomar conciencia de lo qué tus haces

POR Becky Krinsky

 

“No quiero ser como la madre que tuve…”, “me choca como…”, “no voy a permitir que me critiquen como… ¿Suena conocido? ¿Cuántas veces has jurado no actuar como lo que molesta, cuando tú actúas exactamente como temías?

Muy fácil decir, yo no quiero repetir los malos ejemplos, pero que difícil es cambiar. De hecho, de nada sirve asegurar que no se va hacer lo que molesta, sin antes, enfocarse en lo que es lo que se desea.

Es vital pasar por un periodo de desintoxicación o reorganización mental y emocional, obteniendo patrones de comportamiento efectivos.

 

Sin querer, cuando criticamos, ponemos el énfasis en lo negativo

Cuando sólo se crítica y se vive culpando a otros, uno se convierte en ese juez cruel, y se somete a una lucha de emociones negativas, que impiden lograr una conexión efectiva con el mundo. Esta acción está llena de frustración, enojo y repulsión. Además, no por el hecho de criticar, uno garantiza que pueda llegar a ser mejor persona que aquel a quien tanto aborrece.

Cuando uno asegura que no va a repetir los comportamientos o los errores de las personas que más crítica, hacemos un pacto complicado con nuestro propio inconsciente.  Nos enfocamos en los aspectos negativos sin querer, y lo que se promete no hacer y tanto se critica, se convierte en una predicción asegurada.

 

Uno se convierte en lo que critica

Más pronto de lo que uno se imagina, esa actitud se torna en la profecía que hace que el comportamiento sea justo como lo que uno juró nunca ser. Esta predicción, se convierte en una sombra que persigue y recuerda las promesas y los falsos juramentos que no se pudieron cumplir.

Cuando uno se propone dejar de hacer algo, o ser y actuar de alguna u otra manera, sin antes concientizarse de sus acciones, tomar responsabilidad o cuestionar los pensamientos personales, no puede cambiar ni convertiste en una persona más efectiva.

 

Esfuérzate por ver lo positivo

Para romper con la auto condena, uno debe de hacer un esfuerzo para diluir sus pensamientos negativos que se dan por instinto. Éstos están dirigidos a encontrar rápidamente lo malo, el peligro, lo repudiado.

Para cambiar, es importante buscar la manera de redirigir la percepción y encontrar aspectos positivos y nobles, que nutran a los pensamientos positivos. Desde luego, otorgando el beneficio de la duda, sin asumir que la persona hace lo incorrecto, lo indeseado o que actúa por molestar.

Hay que aprender a buscar lo constructivo, y a encontrar modelos eficientes que ayuden y construyan relaciones.  Hay que estar en la búsqueda de inspiración y motivación para actuar asertivamente. La mejora de la calidad de vida, proviene de una mente sana y tranquila; de pensamientos positivos y de la alegría para vivir; del amor propio y de la compasión por las personas que viven atormentadas por sus demonios.

El enojo y la repulsión sólo nutren la parte negativa del pensamiento, entorpecen la forma de actuar, confunden a la persona y no dejan nada bueno, ni aportan una visión efectiva para vivir mejor.

 

LA RECETA

Decretos positivos

Ingredientes

  • Conciencia – Reconocer y aceptar a las personas y situaciones.
  • Actitud positiva – Agradecer todo lo que se tiene, tener buena disposición y encontrar lo bueno.
  • Perspectiva – Ubicar el contexto de la realidad, aceptando lo positivo y lo negativo.
  • Reflexión – Cuestionarse y meditar continuamente para redirigir los pensamientos personales.
  • Amor propio – quererse a sí mismo, y querer tener una buena calidad de vida.

 

Afirmación positiva para redirigir los pensamientos:

Soy una persona positiva, noble, y tengo buena voluntad. Tengo pensamientos positivos. Encuentro lo bueno en todas las personas. Acepto a mis padres, familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc. Deseo el bien a toda persona.  Siento alegría y paz desde lo más profundo de mi ser.  La vida es buena, me sonríe. Agradezco la oportunidad que tengo para vivir.

 

Cómo se pueden redirigir los pensamientos:

  1. Los pensamientos positivos mejoran la calidad de vida, y ayudan a tener mejores relaciones personales. Al redirigir los sentimientos negativos o angustiantes, uno adquiere un balance emocional que facilita encontrar modelos que inspiran y aportan ejemplos positivos para actuar.
  2. Etiquetar a las personas sólo limita la forma en que se les percibe. Hay que tener cuidado cuando uno marca a la gente, porque cuando uno insiste en que una persona es de tal forma, la manera de relacionarse con ella hace que la profecía del pensamiento se pueda hacer real, para bien o para mal.
  3. Enfocarse en los resultados que se desean alinea efectivamente la forma de pensar. Las emociones son percepciones subjetivas y personales, sólo confunden y alteran la apreciación. Para lograr cambios efectivos es recomendable fijarse objetivos claros, y enfocarse en los resultados sin involucrar la forma de sentir.

 

No critiques tanto lo que te choca. Haz las paces con lo que te molesta; ten compasión por los demás, y libérate. Sólo así podrás ser mejor.

 

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