¿Poca o mucha mamá?

¿Poca o mucha mamá?

Por Psic. Daniel Vazquez Montaño

En el consultorio he observado algunos problemas a los que las mamás de hoy en día se enfrentan. Algunos de esos problemas los causamos los hombres; otros problemas los causan las mismas mamás. Me gustaría abordar un par de esos problemas en el presente artículo, cerrando con las respectivas recomendaciones.

El primer tema es el del trabajo doméstico, el cual sigue recayendo principalmente en la mujer y por lo mismo esto viene a generar conflictos en la relación de pareja cuando el hombre es renuente a apoyar de alguna manera a su esposa.

El siguiente tema tiene que ver precisamente con el rol de madre y hasta dónde se puede llevar, cayendo en excesos que afectan el matrimonio y por lo mismo la estabilidad de la familia. ¿A qué excesos me refiero? Principalmente, no querer encargar a los hijos con alguien de confianza para darse tiempo de calidad con su cónyuge.

Una de las principales recomendaciones que hago a los matrimonios que atendemos en consulta es el darse un espacio para ellos solos – sin hijos, ni amigos ni familiares – como si estuvieran noviando. Esto es fundamental para conservar la chispa en el matrimonio. Uno de los obstáculos principales que encuentro es que uno de los dos – principalmente la madre, aunque en ocasiones es el padre y en otras ocasiones son ambos – no se atreve a dejar a los hijos encargados con alguien a la vez que ellos se van a divertir.

¿Cuáles son las consecuencias? Monotonía, distanciamiento, enfriamiento y aburrimiento en la relación de pareja. Esto comúnmente hace más difícil la comunicación y el entendimiento en el manejo de retos y diferencias lo que acentúa cualquier conflicto que surge en la relación o la familia. Cuando esto se vuelve crónico, los problemas tienden a agudizarse y a profundizarse, lo cual pone en riesgo la sustentabilidad de la familia en el largo plazo y por lo tanto que los hijos crezcan en una familia unida.

Esto me lleva a explicar a las madres renuentes que al final del día, salir a divertirse con su marido es más por sus hijos que por ellas mismas. Regularmente aceptan “sacrificarse” por el bien de la familia y aceptan irse a bailar con sus esposos. Recomendación: hagan un espacio en la semana para escaparse como pareja y de esa manera mantener fresca la relación y además, no sólo sigas siendo la madre de tus hijos, sino también la mamasita de tu marido.

En cuanto al trabajo doméstico, en vez de quejarte con tu esposo, prueba hacerle una lista de aquello en lo que necesitas ayuda, pega la lista en el refri y pídele de manera amorosa que te ayude con eso. Suele funcionar mejor que las quejas o críticas. Si les es posible, contraten ayuda doméstica, sobre todo si ambos trabajan. El trabajo doméstico es un trabajo de tiempo completo, por lo que la ayuda es una necesidad para conservar la salud mental y física.

Si tienes dudas sobre el tema de hoy o algún otro, no dudes en escribirme a daniel@cosasdepareja.com

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