Parque Frontera 2012 | Capacitación, conciencia ecológica y participación ciudadana

Parque Frontera 2012 | Capacitación, conciencia ecológica y participación ciudadana

El Parque Frontera 2012 es un proyecto ecológico que creó conciencia en la comunidad del fraccionamiento Terrazas de San Bernardo; ubicado en el Cañón de Los Laureles en la ciudad de Tijuana, donde con base en desechos como llantas, botellas de plástico y vidrio, se construyó una cancha de futbol rápido y una plaza cívica.

“Con la intención de reducir el número de llantas en el ambiente, con la idea de colectar agua y crear un área recreativa para los jóvenes de la zona, se nos ocurrió diseñar una cancha deportiva en donde las graderías están hechas de llantas”, señaló Oscar Romo, autor del proyecto y Coordinador de Cuenca de la Reserva Nacional  de Investigación del Estuario del Río Tijuana.

La cancha deportiva es del tamaño de una cancha de futbol rápido y las gradas tienen capacidad para sentar alrededor de 500 personas. Diariamente hay partidos y los fines de semana hay un calendario de juegos gracias a la gran demanda que tiene el área recreativa. El lugar se ha convertido en un punto de reunión de los  residentes del área y además es un paradero de transporte público.

 

 

La participación ciudadana ha sido pieza fundamental. Desde el inicio del proyecto, “fuimos a la escuela local y les planteamos lo que queríamos hacer a los padres de familia e hijos, quienes se inclinaron por una cancha de futbol y una plaza cívica”, afirmó el Coordinador de Cuenca.

La comunidad participó en la limpieza, en la construcción y en el diseño de la cancha. Los materiales e insumos que fueron contemplados para la construcción de los elementos a base de botellas y los muros de llantas usadas, fueron colectados por los residentes del fraccionamiento Terrazas de San Bernardo y provienen de los tiraderos ilegales a lo largo del Cañón de los Laureles.

Los habitantes de la zona fueron capacitados para emplear técnicas, métodos y procedimientos adecuados que permitan la ejecución de proyectos sustentables, tales como la reforestación con plantas nativas y la reutilización de neumáticos usados y botellas de plástico y vidrio en obras de ingeniería civil. Actualmente están construyendo con estas técnicas.

“Se retiraron mas de 10,000 llantas de la zona y se colocaron de tal suerte que nos ayudan a colectar agua. Las plataformas están recubiertas de concreto permeable para que el agua se filtre y luego se almacene. El muro de llantas lo recubrimos con plantas nativas; quedan cavidades como macetas y en esa textura metimos plantas nativas que importamos de Estados Unidos”, explicó Oscar Romo, en su calidad de presidente de la asociación civil Alter Terra.

Se ha identificado que una de las mejores opciones para reusar los neumáticos de desecho desde el punto de vista económico, ambiental y social, es este tipo de muros de retención. Estas estructuras evitan la erosión y se integran al suelo, haciendo que crezca vegetación.

Los pavimentos permeables están hechos de bloques permeables y los espacios entre sus uniones al momento de instalarlos se rellenan con material que permite la infiltración del agua, reteniendo también algunos agentes contaminantes.

También se construyeron barandales con metal de chatarra y la escalera está diseñada para que los adultos mayores puedan subir y bajar, tienen muchos descansos y la gente las usa para cortar camino.

El diseño incluyó seis columnas simbólicas que representan los colores patrios de México y Estados Unidos; éstas se rellenaron con botellas de vidrio y entre cada una, hay un muro que está hecho de botellas de pet.

Anteriormente, los residuos sólidos provenientes del Cañón de Los Laureles iban a dar al Estuario del Río Tijuana., contaminándolo y causando daños a la flora y la fauna de la reserva.

“Nosotros construimos vasos sedimentadores para recoger llantas, ahí llegan aproximadamente 4000 llantas por año. Esta obra representa unos 3 años de generación de llantas que no van a llegar aquí. Limpiar los vasos sedimentadores cuesta 1.5 millones de dólares por año; hay que ver el costo ambiental que tiene sobre el ecosistema, pero también el impacto económico ya que le ahorramos a la economía de California, casi un millón y medio de dólares con una obrita que solamente costó 50 mil dólares y que dejó beneficios en la comunidad”, afirmo el Coordinador de Cuenca de la Reserva Nacional  de Investigación del Estuario del Río Tijuana.

Los fondos del parque ecológico provienen del Programa Frontera 2012 y fueron administrados por la Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza (COCEF). El monto total de la inversión fue de 50 mil dólares y los beneficiados fueron alrededor de 3,000 personas.

El parque Frontera 2012 es un ejemplo de coordinación entre las entidades locales y estatales en México y Estados Unidos que conjunta opciones sustentables para el control de la erosión y para la revalorización de los residuos solidos, permitiendo su utilización como materiales de construcción.

Ambientes Actuales hace votos porque proyectos como este se repliquen en toda la región.

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