Paola Longoria, la reina indiscutible del raquetbol a nivel internacional

Paola Longoria, la reina indiscutible del raquetbol a nivel internacional

Aquí en Tijuana fue donde por primera vez creyeron en ella, convirtiéndose en la primer mexicana y latina en lograr ganar un torneo del tour profesional. Además, rompió el récord en la historia del raquetbol al permanecer invicta 137 partidos consecutivos, y se convirtió en una de las 50 mujeres más poderosas según la edición de agosto 2014 de la Revista Forbes México.

La vida de Paola Longoria, no es, sin lugar a dudas, como la de cualquier joven de su edad.

Su tiempo transcurre en las canchas. En las competencias inherentes a la práctica del deporte que la ha catapultado como la reina indiscutible del raquetbol a nivel internacional y en sus entrenamientos exhaustivos diarios de cuatro horas, pero también en las aulas, en el estudio de una maestría en Ciencias Políticas en la “Universidad Autónoma de Nuevo León”.

Ello sin contar las horas vuelo para trasladarse a las sedes de los torneos, los momentos al interior de un camerino cuando maquillistas y estilistas la preparan para lucir fantástica en una sesión de fotos o un foro de televisión, o el tiempo dedicado a encabezar eventos a los que sus patrocinadores le han pedido que asista.

No está en discusión pues, que el estar en la gloria tiene un costo y que en ocasiones llegar al reinado no significa solamente el goce, sino un trabajo constante que conlleva esfuerzo y tenacidad.

Cómo se enamoró de su raqueta…

Paola era una niña inquieta, más bien hiperactiva. Era común que se aburriera con facilidad, y que tuviera constantemente que cambiar de actividad. Así que para sus padres no era cualquier cosa tenerla ocupada y tranquila, por lo que vieron la forma de que la pequeña desfogara su energía en el deporte, en el que encontró su verdadera pasión.

“A los 8 años empecé a practicar diferentes deportes en los campamentos de verano. Era una niña hiperactiva, y mis papás decidieron mandarme a hacer muchos deportes para que se acabara mi energía. Ahí conocí el raquetbol”, nos comparte Paola.

“Empecé jugando tenis, pero la realidad es que a los 7 años no me encantaba mucho la idea de estar todo el tiempo en el sol, pero me gustaban mucho los deportes de raqueta. Y fue cuando me llevaron por primera vez a los 8 años, a una cancha de raquetbol. ¡Me encantó! Aunque me daba miedo que me pegara la pelota, con el tiempo, practicar este deporte pasó de ser un hobbie, a ser mi verdadera pasión” nos confiesa.

–       ¿Tienes una especie de enamoramiento con tu raqueta? -, le digo.

–       ¡Sííííí! – Responde con entusiasmo.

“Cada que estoy en una cancha me divierto. Disfruto el juego y me encanta lo que significa la competencia. Siempre he sido una chava muy competitiva y de retos, y tener ese “click” con mi raqueta es sumamente importante”, nos dice, la chica que a los 18 años ganó por primera vez el “US OPEN” convirtiéndose en la primer latina, así como en la jugadora más joven, en ganar un torneo del tour profesional.

Fue ahí que se dio cuenta de que tenía potencial para llegar a ser la número uno del mundo.

Su paso por Tijuana …

Paola es originaria de San Luis Potosí y ha vivido en diversos lugares de la República Mexicana, como en Monterrey donde actualmente radica.

Pero su paso por Baja California la marcó de manera muy especial, pues fue en Tijuana donde su carrera inició y empezó a repuntar. Aquí fue donde por primera vez creyeron en ella

“Baja California fue el estado que me apoyó mucho en mi carrera deportiva”, recuerda la galardonada por dos años consecutivos, con el “Premio Estatal del Deporte en Baja California”.

“Y después del alcalde de Tijuana de aquel entonces, Saúl Castro del INDEBC se sumó también a mi carrera deportiva. Fui premio estatal del deporte en el 2010 y 2011, y fue una gran satisfacción haber contado con todo el apoyo requerido en su momento para consolidar mi carrera deportiva”, agrega.

“Es difícil que la gente crea en ti porque no saben las capacidades o hasta donde puedes llegar, pero bendito Dios también me encontré con personas que le han apostado a mi carrera deportiva”, nos dice una Paola agradecida.

El sacrificio para llegar a la cima y mantenerte…

Paola Longoria es disciplinada con su dieta aunque “ama los chocolates”, y también tiene que ser muy constante con su entrenamiento. Definitivamente sus logros no son “de a gratis”.

“Siempre he pensado que no es nada fácil ser la o el #1 en cualquier deporte. Es un trabajo de muchos años. Mucha dedicación, disciplina y sacrificios, pero cuando tienes las ganas de salir adelante o lograr tus metas, haces hasta lo imposible para lograrlo”, comenta.

-Por supuesto que he tenido que hacer sacrificios- me dice cuando le pregunto si ha tenido que dejar algo o a alguien.

“He tenido que sacrificar tiempo con mi familia, amigas, relaciones personales, fiestas, viajes, por el simple hecho de que estoy comprometida con mi deporte”, dice con convicción la joven que desea algún día casarse y formar una familia, aunque todavía tiene metas muy claras con respecto al raquetbol.

Pues quiero seguir jugando por unos 5 años más y seguir siendo la número uno. Quiero romper el récord de más temporadas consecutivas en primer lugar. Quiero abrir mi escuela de Raquetbol, y abrir más canchas públicas en varios estados de la República y en un futuro me gustaría tener un cargo público en el deporte” dice la joven agradecida con Tijuana, quien antes de despedirse de nosotros, nos da lo que para ella es la clave del éxito.

“Pienso que la base del éxito es encontrar tu verdadera pasión algo que realmente hagas por convicción y no por obligación”, concluye.

 

 

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