Orientaciones para ser un buen papá

Orientaciones para ser un buen papá

Con motivo del Día del Padre, en esta edición se decidió compartir con el género masculino la sección de educación, generalmente leída por mujeres. A continuación se presentan algunas orientaciones que pueden ser útiles para acompañarte en la desafiante tarea de ser un mejor padre de familia.

 

Los padres deben demostrar interés en el bienestar de su hijo

Esto se puede hacer dedicándole tiempo, cada día si es posible. Se deberá de discutir con él sus experiencias, problemas, éxitos y fracasos. Al darse a él en esta forma íntima, se le proporciona el sentimiento de que puede confiar en sus padres para entenderlo y ayudarlo en sus dificultades. En la familia es especialmente importante encontrar tiempo para tener momentos de intimidad con cada hijo. Cada niño debe saber que su padre se interesa en él como individuo y que lo comprende y se preocupa por su bienestar.

Los padres modernos tal vez encuentren más difícil que los padres de antes hacer de sus hijos parte íntima de su vida. Los padres hoy en día trabajan a veces en lugares retirados o por las crisis salen a trabajar muy temprano en la mañana y no vuelven sino muy tarde por la noche, y eso hace que muchas de las veces no vean a los niños durante la semana. Para compensar esta circunstancia, deben procurar dedicarles tantos fines de semana como les sea posible, esto no significa que se conviertan en amigos de sus hijos o que deban portarse como jovencitos. En las reuniones de familia, excursiones, viajes a los campos de juego, visitas a la escuela e, inclusive, se pueden compartir los momentos de ocio con ellos.

Aceptar al hijo tal como es y estimularlo a desarrollar sus aptitudes

En ocasiones, los papás demuestran la falta de aceptación de sus hijos. Es un hecho que las cualidades que un niño hereda, “sus atributos físicos, aptitudes y muchas otras características” son el resultado del azar. La moraleja es sencilla: los hijos son un don de Dios y los padres deben aceptar siempre a cada uno de ellos con espíritu de gratitud. De hecho, el padre virtuoso aceptará un hijo deficiente con gran gratitud, porque Dios le ha ofrecido una oportunidad de proporcionarle más amor, afecto y orientación de los que puede necesitar el niño ordinario.

Recuérdese también que el hijo es un individuo, con aptitudes que a veces los padres no pueden apreciar. Debe dejarse que el niño las desarrolle de la mejor manera posible. En su intento de saber por qué muchos niños dotados no trascienden en los estudios académicos, los investigadores han encontrado que sus padres a veces los han desanimado activamente.

No evadir las tareas desagradables de la paternidad

“Ve con tu mamá; no me molestes”, es un comentario hecho comúnmente por cierto tipo de padre. Vuelve del trabajo, cena y luego se hunde todas las noches detrás del periódico o frente a la televisión. Cuando los  hijos buscan la ayuda del hombre para la tarea o cuando están ingobernables y se requiere la mano fuerte del padre, éste está demasiado “ocupado” para prestarles atención. Semejante actitud le dice a un niño que su madre es la verdadera figura de importancia en la familia, mientras que su papá es sólo un huésped que se responsabiliza de la dimensión económica.

No es justo que los hombres gocen de todos los placeres de la paternidad, “jugar con sus hijos, enorgullecerse de su crecimiento” y que dejen a las madres todos los deberes penosos. Si deja de hacerlo, da a los niños la idea de que no apoya a la mamá en sus esfuerzos por inculcarles buenas maneras y formas aceptables de conducta. De hecho, en los asuntos importantes un buen padre debe ser la máxima autoridad, esto debe ser así porque la autoridad masculina es más efectiva y su efecto es más duradero que el de la madre.

El padre debe mantenerse en comunicación con sus hijos

Los hijos dicen a menudo que no pueden hablar con sus padres sobre cuestiones que les preocupan. La comunicación padre-hijo se dificulta por las siguientes razones. El padre puede ser tan severo en su disciplina que aparezca como un dictador a los ojos de sus hijos; en el pasado, ha estado siempre “demasiado ocupado” para mantenerse en términos amistosos con sus hijos, o bien, no ha dado a éstos la atención deferente que debía.

No hay que ser padres tipo militares. Es más fácil educar a los hijos con amante ternura, pero con firmeza suficiente, y no con la fuerza bruta, ya que los padres severos e inflexibles tal vez corrijan a sus hijos dentro de normas de conducta que no ofendan a nadie, pero, con frecuencia crean adultos amargados que no son nunca capaces de confiar plenamente en otro ser humano.

La segunda y tercera explicaciones posibles de la resistencia o incapacidad de un niño para confiar en su padre puede tener incluso peores efectos que la primera. En el primer caso, a pesar de que el padre sea un bruto insensible, su hijo puede al fin descubrir la evidencia de que su padre está interesado en su bienestar. Pero cuando éste no se interesa en el desarrollo del niño de manera efectiva, demuestra una completa ausencia de amor o interés.

Hay muchas cosas que los seres humanos prefieren mantener para sí, y probablemente está bien que así ocurra. El niño no debe sentir que tiene que descubrir sus más íntimos pensamientos y deseos, pero debe saber que en tiempos angustiosos o difíciles tiene un consejero a quien acudir que simpatiza con él y lo ama. El padre cumplirá con este deber si hace el esfuerzo de tratar a su hijo con simpatía y cortesía y con una comprensión basada en el recuerdo de las dificultades, problemas, temores y aspiraciones de su propia adolescencia. El padre no debe poner a su hijo en ridículo; esto es lo opuesto de la comprensión y probablemente cierre más puertas entre padre e hijo que ninguna otra acción.

Hay que reconocer que entender los conceptos es más fácil que aplicarlos debido a que tenemos hábitos prefabricados. La autoridad no es algo que se conquiste sin dificultad porque existen muchas invitaciones para dudar de su efectividad, pero estamos seguros que siempre se podrá mejorar y sus hijos les brindarán esta oportunidad.

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