Nostalgia Navideña

Nostalgia Navideña

“Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año”. 

Charles Dickens

 

 POR GRACIELA JIMÉNEZ

Sabemos que está a punto de llegar la Navidad cuando empezamos a ver las tiendas decoradas. En los grandes departamentos comienzan a vender miles de adornos y de manera inesperada empezamos a sentir más frío, por lo que no dudamos en comenzar a usar el horno para preparar postres de temporada y un rico ponche de frutas, pero  es aquí donde los distintos olores comienzan a evocarnos recuerdos que pueden ser de nuestra infancia, de un lugar muy añorado, o de alguna navidad en especial. Lo cierto es que muchos de estos recuerdos los podemos relacionar con algún ser querido que desgraciadamente no estará en nuestra mesa de Navidad de forma física, pero siempre estará en nuestros corazones.

Este preámbulo es para hablar de la nostalgia navideña, de ese sentimiento que no podemos evitar, y que sentimos al momento de tener algún contacto con situaciones que nos evoquen a la Navidad.

 

¿Época de Frustraciones?

Siempre se asocia la nostalgia navideña a la pérdida de un ser querido, ya sea porque ha fallecido, o porque se ha mudado o marchado de nuestras vidas. Es un sentimiento hasta cierto punto normal y esperado, debido a que estas épocas se relacionan a pasarlas con alegría junto a la familia y amigos.

Sin embargo también existe algo muy personal, que es que al ver que se termina el año, comenzamos a reprocharnos de si llevamos a cabo nuestros propósitos de año nuevo (del año pasado), y de si logramos nuestras metas, y de si en verdad maduramos con respecto al año previo. Lo malo es que en la mayoría de las ocasiones no logramos lo que aparentemente nos propusimos, y lo que se genera es un sentimiento de frustración, lo cual se ve acrecentado al observar los miles de adornos navideños, y por supuesto, la publicidad constante que repite que es una temporada de felicidad.

Al realizar un balance de las cosas “positivas y negativas” que hemos vivido durante todo el año, podemos en algunos casos determinar que son más nuestras pérdidas, y por lo tanto la nostalgia navideña se puede hacer presente, y por consiguiente, deseamos llenar ese vacío. Entonces puede que caigamos en el consumismo, donde compramos cosas que en verdad ni nos hacen falta, y que no necesitamos, pero el hecho de comprar esto alivia nuestro sentir.

Aunque no sólo tratamos de mitigar nuestro sentir con gastar dinero en cosas, también podemos enfocarnos en la comida, y llegamos a tener atracones, justificando que es por la temporada, y que es una vez al año, pero en verdad podemos estar engañándonos, y lo que ocultamos es un sentimiento de nostalgia y melancolía que queremos reprimir, el que obviamente no debe de salir a la luz, porque las preguntas de las personas a nuestro alrededor nos pueden incomodar, como una recurrente: ¿Por qué estás triste si es temporada de ser felices? En lo personal considero que no hay una época del año para ser felices, y que debemos buscar y mantener nuestra felicidad en cualquier momento.

Es importante mencionar que esta nostalgia navideña puede ser sólo una tristeza pasajera. No hay que confundirla con depresión, pero si debemos de estar alertas por si en verdad se desarrolla un trastorno depresivo mayor que requiera atención psicológica y psiquiátrica.

 

Qué podemos hacer para combatir esta nostalgia:

  • Acercarse a la familia o amigos. Aunque he mencionado que cualquier época del año es buena para ser felices, ya que se acerca Navidad, hay que aprovecharla y acercarnos a su vez con quienes hemos tenido alguna diferencia, más si nosotros hemos sido los que hemos ofendido. Existe la posibilidad de que no nos respondan como nosotros queremos, pero por lo menos ya tuvimos un acercamiento, además de que tenemos un 50 por ciento de posibilidades de que si obtengamos una respuesta favorable.
  • Reuniones sociales. Es importante no aislarnos y acudir a las reuniones sociales, claro a lo mejor no seremos el alma de la fiesta y no vamos a ir a todas las reuniones, pero hay que salir de esa área de confort que en vez de ayudarnos nos puede perjudicar.
  • Expresar sus sentimientos. La comunicación es la base para dar a conocer nuestros sentimientos, pensamientos y deseos. La gente no puede adivinar por lo que estamos pasando, por lo que es bueno expresar nuestro sentir cuando lo consideremos necesario, pero ¡claro! a las personas que sean de nuestra total confianza, tampoco vamos a publicar en el periódico lo que sentimos.
  • No todo es económico. Estas épocas son una buena oportunidad para no sólo decirles a las personas que las queremos, sino también, porqué no, obsequiarles algún detalle, pero ojo, no todo es económico y con valor de miles de pesos. El pasar tiempo de calidad es uno de los mejores obsequios que podemos brindar; una buena conversación, salir a caminar, hacer una manualidad, existen un sin fin de opciones, sólo debemos sentarnos y poner nuestra imaginación a trabajar.

 

En estas fiestas no sólo les deseo una Feliz Navidad, más bien espero que ustedes hagan lo posible para pasar estas fiestas de lo mejor… que sean los arquitectos de su felicidad. Existirán altas y bajas, pero serán fortalezas que los harán crecer.

Espero de todo corazón que el siguiente año nuevo sea de lo mejor para todos ustedes, queridos lectores.

 

*La autora es médico psiquiatra.

Comentarios

comentarios