Mónica Schroeder, la mujer que exclama a diario: ¡TIJUANA: te quiero!

Mónica Schroeder, la mujer que exclama a diario: ¡TIJUANA: te quiero!

Por Ana Patricia Valay

Esta joven mujer llegó a Tijuana con un sueño por cumplir en su maleta y con tan sólo 26 años a cuestas. Y es que se mudó a esta ciudad fronteriza para iniciar la aventura hasta ahora más importante de su vida: la de “Tijuana te quiero” que busca dignificar el cruce fronterizo.

Hoy por hoy, a menos de dos años de distancia de haber conformado la Asociación Civil “Te quiero” cuya primer iniciativa es “Tijuana te quiero”, Mónica ya recibió de manos del alcalde de San Diego, Kevin Faulconer, el reconocimiento de “Binational Border Advocate of the Year 2014” (Activista binacional fronteriza del 2014), y lo más importante es que ya satisfizo la primer necesidad de quienes a diario cruzan a pie por esta frontera: Brindarles sombra. 

LISTA DE DESEOS

Mónica Schroeder tiene las dos nacionalidades, la estadounidense y la mexicana, por lo que gran parte de su niñez y adolescencia las pasó entre dos mundos: San Diego y Tijuana. Por ello conoce perfecto la problemática binacional de la frontera y su cruce. Se fue al Distrito Federal donde estudió su carrera de diseño de moda y textiles, pero nunca olvidó que quería hacer algo por esta ciudad fronteriza.

“Sucedió de ver la fila y dije: ¿qué es esto?”, se refiere a la fila interminable de personas que a pie buscan cruzar a diario y a todas horas a territorio norteamericano, y continua: “Esto no es justo, debe haber una ley que no lo permita. ¡No es humano!”.

Fue entonces que a esta joven activista se le ocurrió centrar todos sus esfuerzos en conocer cuáles eran las necesidades de los peatones y cómo se podría mejorar su experiencia de cruce, lo que permitiera dignificar esta “actividad cotidiana” de la frontera más visitada del mundo.

Más de un año, Mónica y sus jóvenes colaboradores, incluyendo a sus hermanos Patricio de 8 años y Alejandro de 6, se dieron a la tarea de entrevistar a diario a quienes estaban en la fila peatonal para conocer de cerca sus necesidades más apremiantes a la hora de esperar y caminar, y buscar satisfacerlas.

“Empezamos con cuestionarnos: ¿Cómo sería preguntarle a la gente: Cómo es que quieren esa experiencia? Entonces agarramos una bitácora, unas hojas y una pluma y nos dedicamos a entrevistarlos” nos comenta.

Y agrega:

“Oímos tantas veces que se refieren a la garita como números y “Tijuana te quiero”, intenta devolver ese sentido humano al preguntarle a cada persona viéndolo a los ojos: ¿Qué quiere? y justamente prestar atención y escuchar” nos comenta una Mónica entusiasta.

486 días pasaron para que pudieran colocarse toldos de sombra que darían respuesta a la primer petición en la lista de deseos.

“Para nosotros era súper importante que nuestro primer donativo solucionara la propuesta número uno. Entonces, la cámara de comercio de San Ysidro (curiosamente del lado de Estados Unidos) nos donó estas estructuras que brindan sombra y llegaron justo a tiempo para la temporada de lluvia de finales del año pasado”, nos comenta.

“Además lo de la sombra parece como no tan necesario y no tan malo estar en el sol, pero ¿hazlo por una hora y media sin opción?, eso es lo que quisimos cambiar”, enfatiza.

UN POCO DE ALEGRÍA PARA ALIGERAR LA ESPERA

Son cosas sencillas las que se han hecho, pero el propósito es que la espera no sea tan pesada.

Desde echar perfume para que huela un poco mejor la fila, hasta poner a dibujar a los niños para que no se aburran. “y luego muchos ya no quieren irse” nos dice Mónica.

La Asociación tiene un pequeño local con decoración que cambian cada mes justamente para evitar el aburrimiento. Además toman fotos para homenajear a todas las personas que han colaborado con ellos

“Imprimimos fotos y se las regalamos. Tenemos una mascota que se llama “Copo” que da abrazos de oso. Porque cuando estas parado en el sol por mucho tiempo de verdad que las personas necesitan abrazos” nos comenta gustosa.

En su local a un costado justamente de la línea peatonal, ponen canciones y películas. Tienen cuerdas, Hula Hula, Bagamon, libros y cuentos, “todo lo que te puedas imaginar para matar el tiempo”, comenta.

Incluso tienen una pelota y se la dan a la gente para que puedan sentarse.

Y es que la segunda petición de la lista de deseos de quienes cruzan a pie a los Estados Unidos, era precisamente la de poder sentarse, lo que ya han suplido un poco, aunque la tercera que es la de rapidez en el cruce, no depende directamente de ellos.

Lo cierto es que aunque muchas necesidades se siguen estudiando y viendo como satisfacerse, ¡el amor hace milagros! y dar un poco de cariño a nadie le estorba.

Por eso, de tener éxito “Tijuana te quiero”, como lo desea su fundadora, Mónica Schroeder, el proyecto buscará replicarse en toda la frontera de México con Estados Unidos.

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