Mercado financiero hipotecario

Mercado financiero hipotecario

Por Yolanda B. Deriquer

Segunda y última parte

Los factores y requisitos que intervienen en un préstamo hipotecario

Para ser sujeto de un préstamo hipotecario, primero tenemos que demostrar una estancia legal en Estados Unidos, ciudadanía, residencia, visa de trabajo, de turista o de inversionista. Una copia del documento que lo acredite es suficiente; el  número de seguro social sólo es requerido para los ciudadanos, residentes temporales y permanentes,  ya que en el caso de los extranjeros no se cuenta con uno,  pero también  pueden conseguir un crédito.

Identificación personal oficial y comprobante de domicilio. Comprobante de empleo, y deberás  demostrar que tienes un ingreso fijo mínimo por los dos últimos años, aunque existen excepciones como por ejemplo si tienes un ascenso y vas a ganar más en el nuevo trabajo. Si trabajas por cuenta propia podrías ser aprobado siempre y cuando tengas estabilidad de ingresos y documentos que lo apoyen, como estados financieros, cuentas de banco y planillas de contribución sobre ingresos. De tu empleo se tomará en cuenta el salario, el tiempo que tienes trabajando y el tipo de trabajo, si es a tiempo completo y empleado fijo.

Si el acreditado es asalariado deberá presentar los dos últimos años de la declaración de impuestos, carta del empleador especificando el cargo o la posición y  los ingresos por los dos últimos años; además de eso, los cheques de pago de los dos últimos meses. Si el solicitante es extranjero tendrá que presentar toda esta documentación traducida y los ingresos tendrán que manifestarse en dólares. Si el interesado tiene un empleo de manera independiente o tiene su propio negocio, deberá presentar los mismos dos años de impuestos más un estado de ingresos y egresos del año a la fecha. Si el acreditado tiene un negocio tendrá que presentar también las declaraciones de  impuestos de éstos.

Otros requisitos

Se requieren estados de cuenta tanto del país de origen como de Estados Unidos (para extranjeros) expedidos por la entidad financiera que utilicen, con todos los sellos y firmas correspondientes, con número de cuenta, balances actualizados y un promedio de los dos últimos meses, (si existen empresas también se requieren estados de cuenta de la empresa (dependiendo de los ingresos del solicitante como individuo, esto sólo sería para demostrar la credibilidad financiera del acreditado). Fecha de apertura de las cuentas y procedencia de los recursos. Si el capital está ya depositado en Estados Unidos, el procesador pedirá una verificación de los fondos (VOD), por sus siglas en ingles.

Es importante señalar que el acreedor quiere comprobar que el solicitante tiene suficientes fondos para el enganche, para los costos de cierre que incluyen escrituración y protocolización y por lo menos 6 meses de reservas para el pago mensual de la futura hipoteca más los impuestos prediales, seguro de la propiedad y asociación, en caso de que exista, conocido por sus siglas en ingles PITI (Principal,Interest,Taxes&Insurance).

Para los solicitantes extranjeros también se requiere una carta de su contador si son independientes y /o de una institución financiera que avale su credibilidad como clientes o empresarios solventes. Reporte de crédito, en el cual se reflejan las deudas y el historial crediticio. Si éste no tiene una buena puntuación no hay préstamo. Para los extranjeros también se requiere el reporte de crédito del país de origen.

La correlación de los elementos anteriores determinará la tasa de interés y la aprobación del monto. Por supuesto que entre mejor crédito y más reservas, más fácil el crédito. Puede haber otros requisitos, dependiendo de la institución acreedora.

Es importante que consulten a un especialista en préstamos  (MortgageBroker), quien puede presentar diversas opciones, diferentes bancos y tasas. Por lo regular, los bancos con los que ellos trabajan son más accesibles que los bancos convencionales. Nunca pregunten a familiares o amigos que no son especialistas, por lo regular cada quien habla en base a experiencia propia y sin conocimiento de causa, lo que puede confundir al comprador.

La autora es especialista en bienes raíces comercial y residencial.

 

 

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