Melba Adriana Olvera Rodríguez

Melba Adriana Olvera Rodríguez

La definen: La Tenacidad, Fortaleza de Espíritu y
Empatía con quienes sufren desigualdad

POR ANA PATRICIA VALAY

Su perseverancia, entrega y deseo de lucha contra la desigualdad y discriminación es algo que ha caracterizado a Melba Adriana Olvera Rodríguez a lo largo de prácticamente toda su vida, sin embargo, desde el 2015 su trabajo ha estado en la palestra pública de Baja California, México y el Mundo, no sólo por encabezar la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en BC, cargo al que llegó con la votación de 22 de los 25 diputados locales, sino también por los logros indiscutibles que ha conseguido junto con su equipo de trabajo.
Además Melba Adriana goza de matrimonio de más de 13 años, y del haberse convertido en madre de una hermosa niña.
Aquí un poco de su historia…

De Familia Migrante
Melba es la mayor de cinco hijos. Su madre es nicaragüense, y llegó a México huyendo de la violencia provocada por la guerra sandinista. Sus padres la mandaron a estudiar a la UNAM, y ahí conoció a su ahora esposo.
Por su parte, la familia de su padre venía de Jalisco. “Lo recapitulo porque conozco lo que implica migrar por el tema de la violencia y la falta de recursos”.
Melba nació en la CDMX, por un viaje de sus papás, pero se considera de Tijuana. Estudió preescolar, primaria y secundaria en el Instituto Peninsular en la Morelos, y por su discapacidad tuvo que esforzarse el doble para asistir a clases, pues específicamente en secundaría, su salón estaba en segundo piso.

Esfuerzo y Dedicación
“En el preescolar no caminaba y mi papá me llevaba cargada a la escuela. Estudié con un proceso difícil para poderme incluir en la escuela, cuando no hay las condiciones de inclusión. Cuando termino preescolar alguien les dice a mis papás que me manden a estudiar a un CAM, Centro de Atención Múltiple, porque soy una niña con discapacidad, pero quienes deben estudiar ahí son niños con necesidades educativas especiales, no una niña que sólo tiene limitaciones en la movilidad”. Finalmente el director les dice a mis papás: ‘tu hija no es un candidato para estudiar en el CAM’.
Cabe mencionar que Melba quien nació completamente sana, enfermó a los dos años de Artritis Reumatoide Infantil, lo que empezó a afectar su movilidad y a causarle dolor además, por ello, mientras cursaba sus estudios le practicaron diversas operaciones.

Nace su Vocación de Servicio

Cuando Melba tenía aproximadamente 12 años, ingresa a una asociación juvenil de apoyo a personas en situación económica vulnerable. “Ahí es donde inicia mi vocación de servicio. Ahí me convencí de que quería contribuir a la justicia social”.
Fue la primera voluntaria de la Fundación para niños especiales de Karla Carrillo, y a los 18 años se unió a una Fundación de Artritis en SD.

Preparada como pocos

Melba estudió en la Prepa Lázaro Cárdenas en el Bachillerato Internacional, que implica tener estudios a nivel superior y poder ingresar a cualquier universidad del mundo que haya adoptado el programa, pero eligió estudiar comunicación en la UABC: “para usar la palabra y cambiar la conciencia social”, afirmó, “para mí era muy claro que una persona con discapacidad, mientras mejor educación tenga, más posibilidades tiene de cumplir cualquier Proyecto de Vida”.
Cuando terminó la carrera, obtuvo el mérito escolar y fue el mejor promedio de la generación, a pesar de entrar y salir continuamente del hospital.
Posteriormente estudió la maestría en Ciencias de la Comunicación en UABC, con convenio en la Universidad de la Habana.

Obstáculos para encontrar trabajo

Pero al buscar trabajo, Melba Adriana se topó con la discriminación laboral: “Empresas de telefonía que me decían: cumples con todo el perfil, pero aquí nos importa mucho la imagen, por eso no podemos darte el trabajo, y todavía hay ésta mentalidad, y te puedo decir que para que la voz de una mujer sea escuchada parece que tiene que subirle tres grados al volumen, aunque diga lo mismo que el hombre.
Y creo que en el tema de la discriminación, fue algo que tuve que vivir para poder seguir teniendo empatía con los grupos sociales desfavorecidos”.

Un giro en su vida
Difícil detallar en dos planas todo lo realizado por ella. Trabajó en PROFECO y en el DIF por 10 años, en fundaciones y como catedrática, sin percibir lo que merecía. Coadyuvó también con regidores para el tema de la inclusión e igualdad, hasta que conoció a un colaborador de Raúl Plascencia, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, quien la invitó a trabajar con él.
Melba se fue a vivir CDMX, estuvo como Directora Adjunta, Subdirectora, y luego ya, el propio presidente Plascencia le dio la dirección general, sin embargo, surgió la oportunidad de postularse al cargo de Presidenta de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, y lo demás ya es historia.
Es Melba Adriana Olvera una mujer valiosa, capacitada quien siempre está preparándose. Hoy estudia otra maestría y continua como catedrática, pero lo más importante para ella en este momento es ser mamá, lo que combina perfectamente con su actividad profesional. “Mi sueño más importante era ser mamá, y los tiempos son perfectos. El amor a mi hija, me ha equilibrado el corazón, y se multiplicó en amor a la comunidad”.
Habrá Melba Adriana Olvera para rato, y seguramente seguiremos disfrutando como comunidad de sus logros. Todavía hay mucho por conocer de ella, y para ella todavía hay muchos retos.

Algunos Logros:
• Haber logrado que la comisión tenga una dirección de derechos de las mujeres, de niños, niñas y adolescentes.
• Conseguir presupuesto para defender los derechos de la discapacidad.
• Darle atención a la Violencia Ginecobstrética.

En Breve:
Mayor Fortaleza: Mi familia
Mayor Debilidad: Mis huesos
Frase favorita: Ni el cielo es el límite.

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