¡Me roban a mi mamá!

¡Me roban a mi mamá!

Por Maru Lozano

 

En esta ocasión, nuestro soplón tiene 16 años y está en primer semestre de preparatoria.

 

¿Cómo describirías tu infancia?

Como una etapa feliz. Con mis hermanas mayores y yo como consentido y centro de atención, sobre todo de mi mamá.  De mi papá tengo buenos recuerdos también, aunque lo veo poco porque desde que yo tenía seis años, él re-hizo su vida aparte.

 

¿Tuvieron problemas económicos?

Nunca los hemos tenido, de hecho, la que ha sido la proveedora siempre es mi mamá.  Nunca hemos tenido carencias. Siempre ha habido vacaciones fuera de la ciudad, y llenos de oportunidades que nos han permitido conocer restaurantes y lugares fantásticos.

 

El conflicto emocional

Una persona como tú con la vida resuelta, no ha vivido situaciones complicadas ¿verdad?

Siempre he tenido cosas materiales, sin embargo, me cuesta trabajo ser cien por ciento feliz porque mi mamá no se porta como mamá.  Cuando viajábamos, teníamos que ir con sus amigas, y en las noches salían y no convivía con nosotros.  Siempre queríamos bajar a la alberca temprano, pero ella estaba durmiendo y había que esperar.

 

¿Qué te hace sentir que no se porta como mamá?

Pues es que ella ya no está con nosotros como antes.  Por ejemplo, tengo que ir al dentista regularmente a que me ajusten los frenos, y me manda con alguna de mis hermanas. Si hay juntas en la escuela no va, y prefiere salir con su novio actual que estar conmigo.  Lo que me choca es que él es un bueno para nada, y nomás le saca dinero a mi mamá. Yo no lo soporto porque la acapara, y no le veo buenas intenciones.

 

¿Han platicado esto en casa?

Con mi mamá no se puede platicar porque ya casi ni está en casa, y no quiero que me eche el rollo de que el celular que tengo y todo lo que me da ella lo sale a buscar, porque mi papá jamás fue capaz de generar suficiente dinero.   Ya una vez me dijo que ella tiene derecho a salir, divertirse y re-hacer su vida, y que de por sí, por nosotros no ha podido hacer mucho.

Siempre ha dicho que se sacrifica mucho por nosotros y no quiero que se enoje conmigo.

 

¿Por qué dices que él le saca dinero?

Porque mi mamá paga todo: restaurantes, viajes, etc.  Le regaló su celular, y sé que cuando van al otro lado ella es la que le compra ropa y sus antojos.

 

¿Qué es lo que en realidad te molesta de su relación?

Varias cosas.  Cuando la oigo hablar con él es muy tierna.  Cuando están juntos, me da mucho coraje verla acariciándolo y besarlo, eso ¡se siente horrible!  ¡Es mi mamá! Aceptaría muestras de cariño, pero no tolero que se apasionen, eso no va.

Si estamos juntos con mi mamá, ella deja todo para contestar sus mensajes o sus llamadas.

Otra cosa que me molesta mucho es que me diga que la comida tal o el postre tal, es para su galán.

 

¿No crees que ella también necesita realizarse como mujer, además de ser mamá?

¡Es mi mamá!  ¡Siento que me la están cambiando y robando!  Lo que más me saca de mis casillas es que nosotros somos católicos, y su novio ya le cambió hasta la religión.   Ahora quieren que nosotros también vayamos a su templo y nos atosigan con sus creencias.  Mi mamá ha cambiado mucho; él la trata muy feo. Es muy tosco y ella está ciega por él.  Cuando le decimos que está mal, nos echa un sermón de flojera, y más me enfado porque quiere limitarme el dinero, las salidas y todo, porque no “adoro al señor”.

 

Cambio de hábito

¿Los obligan a creer y vivir de acuerdo a su nueva religión?

No puede, ninguno de los tres queremos ser parte de sus nuevas creencias y costumbres.  A mí me da tristeza porque la navidad pasada no fue una cena como siempre; de plano mejor nos fuimos con mis abuelitos, y ella no estuvo con nosotros.  Te digo, me están robando a mi mamá.   Ella es muy inteligente, independiente, no necesita cambiar tanto para tener de su lado un ambiente que ni le va.   Todos en la familia estamos muy sorprendidos.

Siempre quiere que vayamos a sus pláticas raras y se está alejando.  Hace poco se casó un primo y no quiso ir a la iglesia.  Me da miedo que me diga que ya no me dará dinero si no le sigo la corriente.  Me deprime que ya no puedo estar con mis amigos como antes, cuando iban a mi casa. Ahora ya no me deja hacer nada y no me quiero quedar solo.  En realidad estoy buscando frecuentar más a mi papá, y ver si mejor me voy con él.  No sé…. a ver que dice Dios o el dios de mi mamá.

 

 

 

 

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