Mami : ¿A quién quieres más?…

Mami : ¿A quién quieres más?…

Por Psic. Mayra Medina De Hijar

¿Alguna vez ha escuchado esta pregunta en voz de sus hijos, con ese tono suave y dulce, aderezado con una caricia sobre su brazo, a manera de “pasitos” dibujados con los dedos? Y qué decir de esa mirada, esa mirada… O es de los otros, que han escuchado un afirmante e imperativo: “¡Quieres más a mi hermano(a) que a mi!”

Pues bien, algunas de las respuestas podrían ser:

–       “Los quiero igual a todos”

–       “Te quiero más a ti, pero no le digas a tu hermano(a)”

–       “A tu hermano(a), porque él(ella) nunca…, él(ella) siempre… ¡y tú no!”

–       “A ninguno”

Cualquiera de estas respuestas u otra que usted en particular dé, tendrá un tremendo impacto en la autoestima del que pregunta. Por lo tanto, no tomemos tan a la ligera el momento en que alguno o más de nuestros hijos cuestione el amor que sentimos hacia él.

Primeramente sepa que los hermanos tienen un “objeto” en común: el amor y la atención de sus padres. Este objeto hay que aprender a compartirlo o combatir por él. A continuación trate usted de identificar qué es lo que fomenta más en sus hijos:

Combatir por el amor

Cuando decimos que los amamos por igual, estamos considerando solamente el amor que sentimos como padres hacia ellos, pero desde la perspectiva de los hijos esto no resulta tan fácil de entender. Si fueran dos hermanos por ejemplo y la mamá como objeto de amor, ella dirá que los ama igual pero ellos no comprenden que una persona quiera a dos de esa manera, su lógica les dice que siendo dos y tan diferentes, cómo alguien los puede querer igual. Por lo tanto, lucharán entre sí por ser el dueño “único”. Si son iguales ante los ojos de mamá y papá, da igual entonces si uno obtiene el botín.

Compartir el amor

Cuando decimos que los amamos por igual, pero, también les decimos que cada uno posee aspectos y valores individuales que los hacen “únicos”, no “único”, no “mejor ni peor que el otro”, estamos respetando y poniéndonos en esa perspectiva desde donde ellos observan todo, donde ellos mismos se saben diferentes y al ver que sus padres también lo notan y se los expresan, su autoestima es alimentada positivamente. Se saben amados por ser ellos mismos y eso no hay que combatirlo con nadie. Se saben amados por ser hijos y deciden compartirlo.

Para fomentar en los hermanos el compartir, recuerde:

–       Su amor de padre/madre es único pero sus hijos son únicos e individuales.

–       El amor de sus hijos a usted es único, pero también le aman a su manera cada uno.

–       Sus hijos poseen una personalidad individual.

–       La posición de nacimiento (el mayor, el de en medio, el menor, el hijo único, etc.) y el género, son determinantes en la personalidad.

–       Reflexione sobre lo que espera de cada hijo (incluso desde antes que nacieran).

–       Imagine qué pasaría si ese hijo no cumpliera sus expectativas de padre.

–       Pregúnteles a cada uno qué esperan de sí mismos, cómo lo lograrán y qué tanta autoconfianza sienten.

–       No compare a sus hijos entre sí, eso sólo genera hostilidad (fomenta combate).

–       Reconozca y dígales lo que ama, lo que admira, lo que desacuerda de cada uno de ellos. Respételos. (fomenta compartir).

*La autora es Psicóloga Familiar y de Pareja.

Datos de contacto :

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