Los mitos del Autismo y del Síndrome de Asperger

Los mitos del Autismo y del Síndrome de Asperger

Por Brenda Colón Navar

Este 2 de abril se celebra a nivel mundial el día de concientización del autismo donde diversas actividades tienen lugar para que se conozcan las peculiaridades de este padecimiento y para que se pueda mejorar la calidad de vida de quienes viven con ello.

Muchos mitos rodean a las personas con autismo, por ello “Salud Actual” se acercó al “Centro Psicopedagógico Pasitos” y charló con Gabriela Balderas, directora de la institución para aclararlos.

¿Qué es el trastorno del espectro autista?

Se trata de un trastorno neurológico complejo que afecta severamente el desarrollo del lenguaje, socialización y la conducta. Comienza desde el nacimiento y se manifiesta comúnmente antes de los tres años de edad perdurando durante toda la vida, su causa se desconoce y no tiene cura.

Recientemente se reclasificó el autismo con el manual DSM5 y lo que antes se consideraban trastornos generalizados del desarrollo con cinco apartados, ahora ha considerado punto a parte el trastorno de Asperger, tema que trataremos más adelante. “Son muy delgadas las líneas que hay entre un trastorno y otro, es difícil especificar cuándo se comprendía a uno y cuándo era el otro, ahora es como un continuo donde los niños pueden tener diferentes alteraciones”, explicó Gabriela.

Para poder hablar de que el niño lleve una mejor calidad de vida, un diagnóstico temprano será la mejor opción, ya que cuanto más rápido se inicien las terapias correspondientes, más rápido llegarán las mejoras del paciente.

Los mitos y situaciones más comunes del Autismo

  1. ¿Cómo lo explico? Ya que esta condición no se ve a simple vista, es difícil entender a quienes le padecen, entender que el niño no se relaciona como todos, de alguna manera la comunidad responde de una manera más sensible a quienes tienen algún tipo de parálisis cerebral u otras condiciones como el síndrome de Down.
  2. Son niños agresivos. Este es mas bien un temor que los padres del niño desarrollan, aclara Gabriela Balderas. Los padres que piensan así empiezan a aislar al niño, por lo que si, sucede que cuando ya está con otras personas no sabe cómo socializar y tiende a ser muy irritable, entonces agrede a otros o él mismo se autoagrede.
  3. ¿Qué podemos hacer al toparnos con una persona autista? Si hablamos de personas que no tienen a un miembro de su familia o conocido con esta condición, lo más recomendable es hablar con quienes acompañen al individuo, se recomienda preguntarle a la familia qué le gusta, qué tanto permiten, si el niño habla, si le gusta que le toquen o le saluden. Se recomienda tratarles como a todos los niños y sobre todo no quitarle esta oportunidad de socializar. Lo que definitivamente no se debe hacer es instigar al niño para que responda, no podemos obligarlos a establecer contacto visual, esto es parte del trastorno. Tampoco debemos hacerles bromas como las típicas cosquillitas ya que esto les irrita mucho. 

El Síndrome de Asperger

Este trastorno comparte muchas características con el autismo pero difiere en que quienes le padecen suelen ser mucho más funcionales que los niños o jóvenes autistas. Es por ello que alrededor de ellos existen muchos mitos, ellos tienen una comunicación verbal alterada no en su articulación o expresión, sino en sus intereses y la manera en que llevan sus conversaciones, tienden a tener un estilo de habla muy aplanado, un tanto robótico, pedante, con un lenguaje casi de diccionario, tienden a tener temas de conversación inusuales, por ello su trastorno puede pasar desapercibido o se cree que son niños sobresalientes o superdotados.

Esto lleva a que adquieran habilidades a especiales a muy corta edad y su parte social es muy pobre, hablamos de niños que se aíslan, que tienen mucha dificultad para compartir por otros y que se les clasifica como niños tímidos, pero la realidad es que no tienen interés en compartir con otros.

Los mitos del Asperger

“Hay muchos mitos desencadenados por los medios de información”, comenta Gabriela, en referencia al caso Adam Lanza, un joven que realizara una masacre en Connecticut y que cobrara la vida de 26 personas, entre ellas 20 niños.

“Se piensa que las personas con Síndrome de Asperger tienden a ser muy agresivos o a tener intenciones muy maliciosas de dañar a otras personas, esto es algo que a veces hasta los papás llegan a creer y les lastima, sin embargo lo que sucede es que los jóvenes con Asperger tienen entre un 18 por ciento y 28 por ciento más de probabilidades de pasar por una depresión clínica muy severa, alrededor de un 30 por ciento más de tener un riesgo de suicidio o ideas suicidas y ansiedad”, explica la experta. La diferencia entre un autista y un joven con Asperger radica en que ellos si se dan cuenta de su condición, perciben el rechazo, burlas, bullying, de que les dicen una broma y no saben como responder, muchas veces no saben manejar estas emociones y terminan expresándose en una situación impredecible.

Otro de los mitos que rodean al Asperger es que son personas superdotadas y sobresalientes. “En general la estadística nos dice que tienen un coeficiente intelectual promedio, sin embargo parte de sus características es que tienen intereses restringidos, son muy obsesivos y se orientan al área de las ciencias, esto nos da un perfil similar al de un genio porque son niños que se aíslan e invierten todo un interés en una sola cosa” agrega la experta en la materia, en pocas palabras, son especialistas.

Lamentablemente en el caso del Síndrome de Asperger, su detección es a una edad más avanzada que el autismo, por lo que no se pueden realizar intervenciones tempranas. “En el Asperger los niños hacen todo con normalidad y alrededor de los 7 años es cuando puede observarse, justo cuando ingresan a la primaria y ya deben trabajar en proyectos particulares, se les dificulta la lectura de comprensión, metáforas, simbolismos…son muy literales”, aclara Gabriela, agregando que también puede diagnosticarse la condición hasta la edad adulta.

¿Cómo hacer un diagnóstico de Asperger o Autismo?

En caso de que los padres sospechen que su hijo padece alguno de estos trastornos, lo primero es acudir con un pediatra para descartar problemas fisiológicos, después de ahí se recurriría a un psicólogo para determinar la condición y en caso de que esta sea autismo, iniciar la terapia necesaria a la brevedad. Para el caso de Asperger en adultos, se debe recurrir directamente a un psicólogo.

 

 

 

 

 

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