La ONU y su doble discurso respecto a la pedofilia

La ONU y su doble discurso respecto a la pedofilia

Por Padre Jorge Echegollén Flores

Segunda y última parte

LAS INVESTIGACIONES DE KINSEY

El Instituto lleva el nombre de Alfred Charles Kinsey, un entomólogo “gringo” que se entregó al estudio de la conducta sexual y que publicó el infame Informe Kinsey. Como ha señalado Roberto Marchesini en Kinsey, fue un gurú maniaco de la cultura gay (en italiano): “El aspecto más preocupante de este personaje se refiere a los experimentos sexuales llevados a cabo en niños. No voy a referir aquí tales experimentos que ni los mismos NAZIS podrían haber imaginado.

Paul Gebhard, colaborador de Kinsey y futuro director del instituto, admitió que “cuando entrevistamos a los pedófilos, estábamos seguros de que continuarían con sus actos, pero no hicimos nada.”

Pero nunca han sido demandados por pedófilos los que fueron estudiados por el equipo de Kinsey, por la sencilla razón de que, como añade Genhard, “no podría haber habido ninguna investigación si los hubieran arrestado”. Y así continúa: “fueron prácticas ilegales y sabíamos que era ilegales, y es por eso que muchas personas están furiosas”.

De hecho John Bancroft, director del Instituto del 1995 hasta el 2004, no reveló ningún misterio al decir que Kinsey aseguró el ‘anonimato a los informantes’ y siempre evitó ‘juicios de valor acerca de su comportamiento’.Él mismo dio testimonio a favor de los pedófilos y sus estudios favorecieron una línea más suave en la imposición de sanciones por los delitos de pedofilia en Estados Unidos.

KINSEY EN EE.U. Y LA COMUNIDAD EUROPEA

El Instituto Kinsey, que con los años ha recibido apoyo sustancial de la Fundación Rockefeller, ahora está extendiendo un programa de educación – o mejor dicho: iniciación sexual – llamado SIECUS (Sexuality Information and Education Council of United States) dirigido a niños y adolescentes (reglas inmorales por cierto). Además que el SIECUS ha sido una de las fuentes para la redacción de la sección europea del documento de las Naciones Unidas “Normas para la educación sexual en Europa”.

Recordemos también que el Instituto Kinsey instituye becas en memoria de John Money, el psicólogo infame que persuadió a los padres de Bruce Reimer para educarlo como niña, con el resultado de que un día Bruce – luego llamado por todos Brenda – se suicidó por desesperación.

Ahora en Estados Unidos ha comenzado una petición patrocinada por el sitiowww.stopthekinseyinstitute.org para revocar o no renovar el crédito al Instituto Kinsey de parte de la ONU, la petición fue relanzada desde el sitio web CitizenGO.org.

Algunos precedentes pueden dar esperanza para que se realice: ILGA (International Lesbian, Gay, Bisexuales, Trans e Intersex), la más poderosa asociación homosexual en el mundo, perdió su acreditación en 1993 en la ONU, precisamente por la sospecha de asociación con alguna realidad de este tipo que llevara a la promoción de la promiscuidad sexual y moral.

¿Por qué nuestras famosas cadenas de televisión mexicanas y estadounidenses no se esmeran en mencionar estos datos a los televidentes? ¿Le tienen miedo a la ONU?  Eso sí, estoy seguro que a la Iglesia la seguirán atacando porque ésta no va a prestarse al juego de la ONU. ¿Por qué los periodistas como Carlos Marín, Carmen Aristegui, Jorge Ramos o la mismísima Patty Chapoy o el Payaso “Brozzo” no hacen investigaciones sobre esta realidad? Yo creo que más bien le tienen miedo a meterse en problemas de a gratis, pero como saben que la Iglesia no se vengaría de ellos, entonces ellos le seguirán echando a la Iglesia Católica hasta el cansancio; sin embargo, “los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella”, lo promete Jesús. Aunque sabemos que sigue habiendo mucho odio a la Iglesia, porque no es posible que sólo la “agarren” contra ella, y las demás comunidades cristianas ¿qué?

padrejorgee@gmail.com

 

Comentarios

comentarios