La Magia Blanca ¿es buena?  

La Magia Blanca ¿es buena?  

Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad; mantén mi corazón entero en el temor de tu nombre» (Sal 86, 11).

Por Padre Jorge Echegollén Flores

(Primera Parte)

 

Es muy común que la gente, al menos en el ambiente en el cual he vivido, diga esa frase: “La brujería o la magia blanca es buena porque ataca la brujería negra, la cual sí es muy mala, y por eso hay que defenderse de ella con lo que sea”; en definitiva es muy común que mucha gente piense así, y se vaya con la “finta”, como se dice familiarmente hablando, que la brujería blanca es buena para cuidarse, defenderse y no permitir el mal o cualquier daño, hechizo, magia, amarre, etc. Sin embargo, queridos amigos lectores, les digo de una buena vez que ninguna magia es buena, ni la blanca, ni aunque sea para disque “prevenirse” o “cubrirse de luz o de energías” para no sufrir daño alguno.

 

A a los ojos de la revelación cristiana, y por lo tanto de Dios, de la Iglesia Católica y del pueblo creyente en Cristo Jesús, ninguna potestad, ninguna dominación o fuerza alguna se debe invocar sino es la que viene de lo alto, del Espíritu Santo, de Jesús, y por lo tanto de Dios Padre, y no trata de revolver una con otra, como si no pasara nada.

 

Interés a nivel mundial

Uno de los fenómenos más alarmantes que caracterizan al mundo de hoy es el aumento en el interés por lo esotérico. En los últimos años se ha notado una gran expansión de la magia, del espiritismo e incluso del satanismo; una cuestión que se ha zanjado a menudo tachándola de «moda pasajera» o «una de las últimas fronteras de la transgresión». Pero las raíces del problema son mucho más profundas, así lo explican los escritores católicos de una revista excelente de circulación en todo América Latina (cfr. P. Donato Ramírez L., msp., Revista Inquietud Nueva).

 

¿Qué es la magia blanca?

Es una de las prácticas que sutilmente, presentándose como inocente e inofensiva, pretende ser considerada como compatible con cualquier religión, sobre todo con la católica. La magia es el conjunto de prácticas, ritos y creencias, relacionados con la producción de diversos efectos mediante el conjuro de fuerzas y agentes sobrenaturales. La magia negra es la que persigue fines perversos (muerte, infortunio, etc.); la magia blanca es la que supone un bien mediante la manipulación sobrenatural; la verde está relacionada con las plantas y su influencia en la salud; y la roja, la que se realiza para obtener favores «amorosos». Todas se presentan como medios seguros para obtener lo deseado.

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