La luz es la perfecta cómplice de la arquitectura

La luz es la perfecta cómplice de la arquitectura

Por Arquitecto Ricardo López Foncerrada

 

La luz y las sombras nos ayudan a distinguir los espacios y le dan fuerza a los volúmenes y a las texturas. Sin la luz no podríamos experimentar a la arquitectura como un arte.

Por eso lo importante de utilizar una correcta iluminación en el diseño arquitectónico y en el diseño interior. El correcto y eficiente diseño de iluminación puede hacer más eficiente el edificio, se puede ahorrar energía y aumentar la productividad de quienes utilizan el espacio, aumentando su calidad de vida. También se pueden crear ambientes de relajación o de trabajo.

Ya sea luz natural o luz artificial, por medio de la arquitectura y el diseño interior, podemos modificar, filtrar, y redirigir la luz para crear diferentes efectos y sensaciones.

TIP DE ILUMINACIÓN: Cuando quieran acentuar algún elemento o detalle como; una pintura, una escultura, alguna textura en el muro, etc. utilicen un reflector tipo “spot” dirigida directamente a ese objeto. Un poco como los reflectores de un teatro, que acentúan y le agregan dramatismo al escenario.

La luz también tiene un importante aspecto emocional, ya que choca contra nuestros cuerpos y también nos atraviesa, muchas veces sin darnos cuenta, sus vibraciones pueden modificar nuestro estado de ánimo. La falta de luz natural puede promover estados depresivos en las personas, por eso como una estrategia importante es recomendable utilizar lo más posible la luz natural.

Con la iluminación también podemos crear distintos ambientes según sea la calidad, el color, y la intensidad de la luz. Como regla general, para hacer más cálida la sensación en los interiores residenciales, es más atractivo utilizar una luz cálida (2,300 a 3,000 grados Kelvin) en lugar de utilizar una luz fría (4,000 a 5,000 grados Kelvin).

Como la luz del sol es energía y calor, este calor lo debemos utilizar para hacer más confortable nuestro hábitat. Por ejemplo; Si en un proyecto se orientan las ventanas al sur, y hay techos volados hacia el sur, o elementos que corten el sol en verano pero permitan la entrada de los rayos solares en invierno, podemos lograr un clima agradable en nuestros espacios todo el año, sin la necesidad de gastar en climas artificiales.

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