La infidelidad

La infidelidad

¿Se puede prevenir?

 

POR MAYRA MEDINA DE HIJAR

Uno de los temas que con mayor frecuencia se ve en consulta, es la infidelidad de pareja. Algunas de las ideas con que llegan son: INFIEL=culpable; NO INFIEL=víctima, inocente u ofendido; FUTURO=incierto, en pausa, nulo; PASADO=todo era mejor o no tan mal; PRESENTE=desconfianza, duelo a flor de piel.

 

¿Cómo aparece?

La infidelidad es como ese zape que tu compañero de clase te daba cuando no decías: “presente” en el pase de lista. Te enojabas con él. El zape te dolía, pero no tanto comparado con el hecho de que TU AMIGO DEL ALMA te pegó. No le hablas o entristeces, te enojas y le pides explicaciones, o buscas venganza, o lo dejas pasar justificando o ignorando todo. Podrás, tal vez decirle que no es la forma de tratarte, que gracias por su interés en que no te pusieran falta, pero que te harás responsable y estarás “presente” en tu vida, en tu realidad, y atento cuando la maestra o la vida misma, diga tu nombre; no permitiendo que pase porque estás atento a tus responsabilidades.

 

Pero sí te dolió, ¿cierto?

Tu amigo se disculpe o no, podrá justificarse culpándote de que eres distraído y retrasas la clase; puede ser verdad, sin embargo tu amigo te dice que tienes razón, que no era la manera de llamar tu atención, pero que al menos funcionó. Le interesa seguir siendo tu amigo. Deciden PERDONAR, OLVIDAR y PROMETER que no volverá a pasar. Pero, ¿por qué volvería a pasar?, ¿qué acaso tu amigo no te quiere? (lee el primer párrafo y encuentra tu idea).

 

Antes de la infidelidad

Si hoy estás en una relación plena y feliz, ¿piensas que tu pareja te está siendo infiel en este momento?, si estás firmando tu acta de boda, ¿estás pensando en el divorcio inmediatamente?, habrá quienes digan sí a estos ejemplos, pero la gran mayoría no lo imagina, y tocan madera.

¿Piensas que tu pareja pudiera estar siéndote infiel o a punto de serte infiel?, o ¿ves acaso el divorcio a dos pasos de ti?, o ¿sientes inestabilidad emocional en esa relación?, o si la autoestima no sube y tu propio cuerpo no te resulta atractivo, si no hay deseo sexual, si la comunicación no es efectiva, o si tienes motivos muy internos para temer sobre el futuro….. Si es así, estamos hablando de la tierra en que la infidelidad puede llegar a florecer, aunque nadie lo piense por ahora.

 

Durante la infidelidad

Si respondiste que sí a los ejemplos anteriores y has decidido que una solución es no compartir estas inquietudes con tu pareja, sino que tú mismo(a), en compañía de alguien más decides que la tranquilidad, la pasión, la comunicación, la alta autoestima, la valoración, el sexo perfecto, la belleza, etc. puedes alcanzarlos fácilmente en otra parte, entonces estás nadando en la infidelidad.

 

Después de la infidelidad

Lo que era secreto sale a la luz; las inquietudes que tú y tu pareja tenían y no expresaban o no querían ver ni escuchar, ahora se dicen en voz alta, todo gracias al síntoma de la infidelidad; síntoma de una enfermedad llamada: autoestima baja, heridas y traumas de infancia, adicciones, codependencia emocional, abuso sexual, miedo a valerse por si mismo(a), miedo a ser autosuficiente, educación recibida en casa, problemas económicos y familiares, entre muchos más. Esas son las enfermedades reales.

 

¿Se pueden prevenir estas enfermedades?

Si, atreviéndonos a conocernos individualmente, sabiendo expresar a la pareja las propias necesidades afectivas, sexuales, económicas, personales, etc., desde un inicio, y no dejándolas al aire ni al tiempo por la dulzura de la luna de miel o por temor a perder la “felicidad actual”.

Generalmente no hay una cultura de la prevención en estos temas, las personas suelen ir cuando ya hay mucho daño, es decir, van porque su amigo volvió a darles un zape más fuerte, pero no van por su falta de concentración, su distracción e irresponsabilidad.

No hay campañas de terapia psicológica que toquen nuestra puerta, y si hubiera, muy pocos la tomarían, porque dirán: “tenemos nuestros problemas, como todos, pero estamos bien, gracias”.

 

¿Quieres prevenir enfermedades?

Busca apoyo psicológico cuando pienses que no lo necesitas tanto, ¿Quieres sanar los síntomas? Busca apoyo profesional, y aprende de tu corresponsabilidad para que esto pasara. ¿Quieres que no te vuelva a pasar?, acepta tu corresponsabilidad, aprende y comprométete; no olvides el síntoma, utiliza la experiencia que te da para aprender a sanar.

 

*La autora es Licenciada en Psicología Familiar. Psicoterapeuta Familiar y de Pareja. Tanatología.

 

 

CONTACTO

www.psicofamiliaypareja.com

www.facebook.com/psic.mayra.medina

Comentarios

comentarios